Al itálico modo; digo, miedo.


Es un temblor y es un escalofrío.
Un sudor animal, un hormigueo;
un vértigo infinito en su apogeo.
Un abismo insondable, un gran vacío.

Es náusea, agitación y desvarío;
punzada, duda, descontrol, mareo.
Sombra, daga, siniestro alacraneo.
Aquelarre infernal, fátum sombrío .
 
 
Se introduce en tu alma y la mancilla.
Desarbola tu fuerza, te doblega;
sume tu  noche en turbia pesadilla.

Es tu cuello vencido que se entrega
por ser guillotinado a la cuchilla
con la que el cruel verdugo te lo siega.

5 comentarios:

  1. Fumata poética. Habemus sonetum. Miguelum, qué valor tienes.

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  2. Como en todo buen soneto ese último terceto que cercena al lector ay! qué bueno es.
    Me llevo "siniestro alacraneo", una gran imagen esa.
    Saludos van, Miguel

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  3. Maravilloso soneto!
    Eso es el miedo (quien lo probó, lo sabe).

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  4. Miguel, eres un todoterreno de la poesía. Lo mismo te d ser un ángelgonzález que un lopedevega. Lo llevas tn dentro... que da miedo.

    Un abrazo,

    AG

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  5. El miedo en su versión dramática, metafísica.

    Primera: el miedo a no ser correspondido, a amar y deshacerse en el intento.

    Segunda: miedo existencial, a decidir qué rumbo tomar, a escribir tu biografía antes de vivirla.

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