Curso de escritura automática


primero me quitaré el paisaje,
habrá entonces tal vez un solitario temblor tendido en la sílaba
como un sueño,
un amor previsto o percutido o un amor fugado
que dicte ebriedad a las palabras,
dejando que el vértigo fluya,
trono de niebla,
dado de espuma,
altura posible en una plenitud sin volumen,
hablo solo, me escucho,
saludo con gestos elementales pájaros levemente levógiros que mordisquean el aire y me miran alucinados,
el hombre vocea dentro, muerde adentro,
dolores pequeñitos, escasos,
la piel es un espejo donde loca, insensata, la luz se suicida en una fanfarria de sombras,
la vida está hecha a simular júbilos,
no puede terminar bien todo, gente de la barra,
aunque la belleza estalle esplendente en sus flecos y afuera se mastique un desvanecimiento, un alud caprichoso de adjetivos,
abismo para aturdirnos,
quedarnos después así como idos,
como cuando bebemos bourbon en el ático y Miles Davis en Montreux con sordina acompaña cada trago con un apunte de genio,
esta es la escritura invisible, la inmediata, la que cuesta menos porque sale del pecho como un grito,
pero cuesta respirar,
cuesta ser uno mismo y no contradecir el corazón,
cuesta el verbo y cuesta hasta la luz que se empecina en despertarme,
cuesta igual contemplar la noche dentro de unos zapatos también cuesta,
dormir como un perro cartesiano que olisquea, asalvajado, telúrico,
huesos en sus ladridos,
cuando me borro los signos primordiales de la lucha,
cuando me aprieta el cuerpo, qué más da todo,
el hombre lírico, el hombre puntal del hombre, la voz ya cimiento de una fuga,
sol izado,
sol ido,
sol machacado por un verso imprudente que lo succiona
y entonces la oscuridad establece su reinado infame durante los breves minutos que tardas en evacuar el miedo y regresar al tacto flamígero del sexo perfecto bajo la luna intacta,
escribo en la distancia,
a salvo de la métrica, a salvo de las especulaciones,
primero me quitaré el paisaje, la luz decantando el verso,
me borraré de cuajo las palabras minuciosas y luego las palabras divinas para quedarme en tránsito,
pediré que el viaje sea largo, como dijo el poeta,
este viaje de lienzos pobres,
este fondo de armario súbitamente nítido,
este pantalón de tweed en mis veinte años en la facultad del tiempo,
comprobando el fulgor de los años, el terrible arpegio de la vida, la vida se inicia en la ropa,
en los que se nos va poniendo,
en lo que más tarde elegimos nosotros,
hay quien muere sin haber elegido una corbata,
una corbata noruega,
sin haber leído versos de Neruda,
sin haber reflexionado sobre el origen del mundo,
que está en la vulva torrencial de la sangre,
a mí que gusta muchísimo flipar con el envés de las palabras,
anoche soñé,
bendita ilusión,
y todo eso, uno elige cómo perderse,
ir entonces desalojando el ánimo,
azuzando contra él todos los fieros demonios,
uno se malogra en esos accidentes diminutos,
en esa concentración escandalosa de puro azar mecanicista,
el azar es el que guía las palabras,
es el dios del verbo,
el azar nos escribe,
el azar manufactura los días,
el azar con su gramática arcana,
con su mala leche infinita, no es posible evitarlo,
el azar aparece en los posos del café y nos bebemos el azar cuando besamos a nuestra esposa en el tálamo apoteósico de los sueños alejandrinos,
no sabemos qué cosa se nos cuenta cuando se nos cuenta algo,
si las virtudes de la cosecha o el morbo de la ceniza,
en esto vamos creciendo, ahí estriba, intacta, la festividad de la decadencia,
los días forjan su vasta memoria en nuestra carne exvota,
en la piel ardida por los besos,
besos puros con intención de atlas,
besos con cuerpo o pesos sórdidos de amante experto que arranca gemidos como distraídos pájaros en el fondo carmesí de la entrega,
todas esas caricias alumbran el milagro de la reencarnación,
uno se reencarna en uno mismo y parece que es el antiguo,
el ya mirado, pero es advertidamente otro,
el que revisa su voz y halla en la voz el peso canalla de los años,
ese limbo fundado en la memoria,
ese no saber en este mundo,
pero no querer estar en otro,
esta precisión homicida,
yo sé que quien ha amado mucho, quien ha sufrido mucho, carece de alma, la ha ido perdiendo en esas aventuras del espíritu,
o posee un alma que no se puede sentir ni medir ni rendir a la eternidad,
dios está en el viaje, no en la salida ni en la llegada,
se advierte a dios como se aprecia el amarillo académico de una metáfora,
vivir es siempre muy sencillo, pero hoy tengo la mano rápida y martilleo el teclado hp inalámbrico mientras la familia hace sus cosas y yo dejo ya de inventar intoxicaciones,
he hallado el equilibrio y ahora publico entrada y miro el blog recién enfangado con este aleve apostasía de mi mismo,
con este sustrato mineral y patológico de voz pública,
voy a prepararme un café, voy a darme arrobo en lo que entiendo,
festejar el vuelo, creer en las alas

Emilio Calvo de Mora

13 comentarios:

  1. Título espartano para un contenido libertino. Se me antoja como un rapear sin rima ni música, pero libre y sin pudor.

    Aunque todo lo que se labora, ninguna regla le estorba. La primera: deshacerse del paisaje y las señales de tráfico. Dejarse llevar, "dejando que el vértigo fluya".

    La segunda: escuchar a tus labios hablarte ("hablo solo, me escucho"), la que "sale del pecho como un grito". "El azar es el que guía las palabras, es el dios del verbo, el azar nos escribe".

    Hasta la naturaleza, que parece no precisar de ingeniería que manufacture su creación, necesita de una estrategia. El arte está en no hacerla notar.

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  2. "El azar es el que guía las palabras, es el dios del verbo, el azar nos escribe".

    Bueno, aquí me trajo un poco el azar, otro poco de intuición y el ambiente de una barra libre, al menos el ambiente que me provoca la imagen que han elegido para el blog. Un paisaje solitario en la noche, un alma errante pensando, una sombra...

    Vine con la idea de invitarlos a mi programa de radio, para presentar el blog (tengo un espacio donde comparto con amigos blogs que me gustan, Malena me conoce ;) y este próximo sabado la palabra es "sombras" por eso vine derechito a Barra Libre, siempre las barras de los bares me han parecido imanes de gente solitaria que deambula como una sombra en busca de algún tipo de refugio.

    Y me encuentro con este post increíble, que lo he sentido entre letras como cuando uno se sienta frente a una copa y deja fundir el pensamiento y las palabras se van sumergiendo lentas en el trago y brotando luego, para decirnos de un modo impensado, dejándonos ser.

    Bueno, todo esto para pedirte que me permitas presentar este espacio en mi programa de radio, pues tanto la idea del blog, como este post me parecen de lo mas sugerentes.

    Si te querés dar una vuelta para ver de qué se trata Perras Negras, www.perrasnegrasradio.blogspot.com

    Quisiera tener una respuesta a la brevedad así organizo el programa.
    Muchas gracias!

    Pato.-

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  3. maravilloso desequilibrio ése, de su escritura automática. con la piel ardida por los besos, el azaroso volar cree en alas. aunque duela. o celebre, mejor.

    se agradece este doloroso placer, tan parecido a...

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  4. ¿Pretendes hacernos creer que esto se ha escrito solo? ¿Que el teclado ha puesto a danzar sus danzarines signos en una coreografía dirigida por tus manos que, a su vez, se movían, aladas, impelidas por una energía ajena a tu voluntad, sujeta a sístoles y diástoles extracorpóreas?

    Patenta el emiliodactilógrafo antes de que mi envidia cochina lo fagocite .

    En facebook te enlazaré mis escarceos con el método.

    A hora en serio: ¡Des-fi-bri-li-za-dor!, mon ami

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  5. No puedo resistir la pulsión atávica (herencia genética docente) de corregir las erratas:

    Ahora, donde decía "A hora"

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  6. Interesante metabolización de estados, de partes de uno mismo fragmentadas y disueltas en el mismo camino: Des-entender-se.
    Un saludo.

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  7. Confirmado: las mejores cosas pasan cuando nos permitimos perdernos.


    PD: creo que hablo por mis compañeros de barra cuando te digo que será un placer que presentes este blog en tu espacio, Pato.

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  8. ¿¿Tomo la respuesta de Malena por un si en nombre de toda la barra??

    =)

    Besos!

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  9. Francisco Huertas López21 abril, 2011

    Este tsunami merece una lectura más atenta, no la que da un blog en una pantalla de ordenador. A imprimir tocan. Luego me quedo con la fiebre de las palabras porque las palabras tienen una fiebre dentro y a veces, sólo algunas veces, el poeta (Emilio es un poeta como una catedral llena de fieles, hoy que es Jueves Santo) logra extraer el calor de las palabras y las imprime en un poema. Este Curso de Escritura es antológico por lo que tiene de espontáneo, de vivido, de sentido. Dudo que haya sido escrito automáticamente. Tiene que haber un trabajo debajo, pero incluso eso da igual. ¿Qué es lo que leemos en el poema? ¿Se lee cómo se hizo, incluso importa cómo se hizo, la forma en que el poeta le metió mano? Dudo esas cosas mucho. A mí me importa la lectura, y la escritura. Y A pasarlo bien en las procesiones, señores de la barra libre.
    Recomiendo el blog casi a todas horas.
    ¡Viva la fiebre!

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  10. Sigo el hilo que abrió Santiago Auserón en una canción que adoro: el orden aprendió del caos. La naturaleza tendrá su bosque íntimo de reglas, su malla tupida de razones escondidas, su letra oculta, como dice Malena en el post que sigue a éste, pero hay huecos, túneles, ventanas. Escribir como se respira, a veces. Siempre pensé que se debería escribir como el pianista cuando ensaya: sin dejar cerrado el texto, abriendo los errores, mostrando los caminos sin salida, pero dando al lector (al lector cómplice, por supuesto) una forma distinta de abordar un texto. Disfruto escribiendo así. Pensé abrir un blog de escritura automática, pero quién lo leería. Quién me lee, en todo caso. Los amigos. Los padres. El lector accidental que no se implica, Ramón.

    Tarde respondo a tu comentario, Pato, pero imagino que el sentir mío es el sentir de los demás. A tu entera disposición. Di hora, campo y armas.

    Es una escritura más dolorosa que otras porque no razona, sale, como un sueño, Pato. Es un dolor, lo más parecido a uno físico.

    No hay aparato tal, Miguel. De hecho se ven las costuras del traje, los rotos. Deben verse. Si se corrige, en todo caso, se pierde la naturaleza más suya, la que expresa lo que sale sin el tamiz de la lógica. La razón no existe. Sale de una tacada y no se relee. Al menos éste. El verso inicial sí que existía. Y dos versos o tres de la parte final, que tenía escritos en una hoja y necesitaba mterlos en algún poema. Esto, en verdad, no es un poema. Es una tos, Miguel.

    Bien, Kaperusita. Fragmenteme, pues. Rompime. Voleme. Fuime.

    Me fugo en cuanto puedo. Por eso escribo, Malena. Tú creo que me entiendes. A lo visto, a lo leído.

    No importa la estructura, no importa el atrás, no importa la razón. Importa, Francisco, el poema. Siempre quise saber cosas del autor. Llegué a la conclusión que se lee mejor sin saber, sin indagar. El calor es el fondo de las palabras. Su fiebre. Eso es lo que pienso.
    No he visto, la lluvia, las ganas, ninguna procesión. La fiebre que viva.

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  11. Lo que sí entiendo a veces es que el lector no siempre se siente a gusto con este tipo de escritura. Lo he vivido en otras, en la que no salen del yo que las entiende, pero hay que arriesgarse, tirarse, todos los verbos ésos reflexivos que terminan por justificarnos. Buen Viernes Santo a todos.

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  12. Emilio, no sé dónde dejarte este comentario, tal vez tardío, pero aún válido.
    Lo haré aquí y en tu blog personal, pues me gustaría puedas leerlo.
    Por un lado porque disfruté mucho de esta escritura automática, tanto cuando la encontré el primer día, como ayer leyéndola en la radio.
    Yo siento estas letras, como un pensamiento interno, como un desvarío por espacios y paisajes no prefijados, no sé cuestión que me gusta dejarme llevar por textos así, tanto para leer como para escribir, pero a la hora de subirlos a mi blog, muchas veces me detengo pensando eso mismo que vos, quién va a leer eso. Lo cierto es que siempre alguien lo lee, y alguien lo siente como esa respiración propia y solitaria y sombría que me llevó a leer esto ayer en Perras Negras.
    El programa en vivo ya se emitió, ahora lo he subido al blog del programa (que no es mi blog personal, claro) te dejo el link www.perrasnegrasradio.blospot.com para que puedas escucharlo si andás con ganas y tiempo.

    Un saludo, copio y pego y dejo este mismo comentario en tu blog.

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  13. Me gusta mucho el cuadro de E.Hopper en la cabecera y es un placer leer el texto automático de Emilio.
    "el azar es el que guía las palabras", el azar es también quien guía mis pinceles, el azar es el que gobierna nuestras vidas...ya lo sabía bien el Cronopio Mayor.
    Brindo por el azar que me trae a conocer vuestra barra libre.
    Los sigo!

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