Pequeña semblanza de un político de pueblo


La verdad es que nadie sabía muy bien cómo, pero siempre terminaba ganando las elecciones. Ocupaba el puesto de intendente desde hacía diez años. La única gestión que había realizado durante sus mandatos fue iluminar un tramo del acceso al pueblo, que casualmente coincidía con la ubicación de su casa de verano. Por eso todos le decíamos Lunita tucumana; porque alumbra y nada más*.

La cuestión es que cuando se acercaban la época de elecciones, Lunita empezaba con sus discursos por la radio de frecuencia modulada, cuyo dueño era Secretario de Comunicaciones de su gobierno y primo hermano de él. Desde ese espacio, personalmente o a través de sus incondicionales compañeros de fórmula, se ocupaba de pegarle duro y parejo a todos sus oponentes. Jamás se lo escuchó hablar de un proyecto, pero pasaba largas horas hablando de la falta de honestidad de Juan, de la poca credibilidad de Pedro e, inclusive, de las infidelidades de Roberto (si engaña a la madre de sus hijos mire si no lo va a engañar a usted).

Fue memorable aquel debate público donde estaba siendo cuestionado por la desaparición de las partidas enviadas por la provincia para el arreglo de varias escuelas. Sin perder el aplomo se levantó y se retiró del recinto diciendo que cuando viniera gente de su estatura moral a pedir explicaciones las iba a dar, pero que no pensaba gastar un sólo segundo con los delincuentes de la oposición. El aplauso fue ensordecedor. Porque reconozcamos que Lunita tenía razón. Los de la oposición eran unos delincuentes.

Y si no lo eran, de tanto escucharlo ya todos lo creíamos.

Y el acceso iluminado se veía precioso, para ser sinceros. Una pinturita.


* Yo no le canto a la luna
porque alumbra y nada mas,
le canto porque ella sabe
de mi largo caminar.
Atahualpa Yupanqui, Lunita tucumana
(Canción popular argentina)

7 comentarios:

  1. Magistral semblanza de una democracia delegativa en la que la participación ciudadana se limita al folclor de un día cada cuatro años y a unas camapañas electorales que dan, cuando menos, risa, pena... o miedo.

    Donde digo ciudadano pueden ustedes decir consumidor. Donde digo electoral pueden ustedes decir publicitaria.

    la democracia nos la enseñaron muy mal y nos aprendimos muy bien lo que nos enseñaron.

    Por eso, ahorita, estamos en las plazas. Hoy también.

    Mi sombrero, mi querida Malena.

    Besos payasos.

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  2. Un perfil perfecto para el demagogo cínico perfectamnte reconocible en este tipo de politicastros. Sucio, marrullero, calumniador y corrupto. No se merece ni el brillo de la lunita tucumana. El brindis de hoy va por ti y por el recordado maestro Atahualpa.

    Besos, amiga

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  3. Otra más que se queja. Pasamos de luz de vela al sol de noche y se siguen quejando. No la sigo pq tengo que ir a revisar el turbo de mi nueva 4x4 BMW...

    Y no siga cantando porque le impugno el voto, por ser cantado!

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  4. Bien visto. La política tiene mucho de religión: ritos, iluminados, hagiografías, cálices de oro, homilías bajo palio, biblias sacras, pecados capitales, demonios,...

    La maldad ajena embellece la propia. Regla nº "vete tú a saber" del arte de la política.

    Ya veo, Malena del suburbio,
    que la naturaleza humana
    es aquí como es allá,
    es allá como en cualquier lugar.

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  5. usté es una grande!... y, además de a un intendente de mi pueblo, me hizo acordar del Padre Peralta, el párroco. ja!
    un día de éstos vuelvo a su umbral. mientras, bánqueme el silencio. la abrazo, PIBA!

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  6. Mencionar al Ministro de propaganda alemán? No muy obvio.
    Los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar.
    No, Maquiavelo es un poco árido.
    Uf, con esta humedad…
    Ah, ya se.
    Un tuerto en el país de los H. Keller!!!!

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