Marea amarilla



Suelo transitar la ruta que une mi pueblo con Daireaux, una localidad vecina, un par de veces al mes. Es parte de mi rutina laboral.

Típico camino provincial, se caracteriza por su asfalto en mal estado y las banquinas anchas. Durante el invierno, el paisaje es bastante triste. Arbol, campo, verde. Pero durante el verano, los lugareños obtienen el permiso para sembrar a los costados de la ruta, y todo se tiñe de amarillo por los girasoles.

Entonces me sumerjo en esa marea de flores doradas, disminuyo la velocidad, subo el volumen de la música.

Y extraño un poco menos al mar que dejé lejos.

13 comentarios:

  1. Decía Alberti de la pampa argentina:
    Vine a tu mar de trigos y caballos.

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  2. Me gusta mucho la forma en que lo disfrutás. No es lo mismo con soja, claro. Sembradas las banquinas......
    En cuanto al mar.......yo lo supongo irremplazable.
    Un beso grande!

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  3. son hermosos los campos sembrados...
    aunque coincido con dany, que difícil debe ser vivir lejos del mar.
    "desde aqui se ve,
    que lindo es tener ventana.
    abrirla por la mañana
    de frente al ruido del mar"
    abrazo
    f

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  4. Dan ganas de bajarse del coche, sacar la cámara y dejar impronta del instante. Empatizo con tu acceso de belleza, tu síndrome de Stendhal.

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  5. A veces una brevísima estampa como esta te llena la vida. Me ha llevado a mi adoescencia, cuando me enamoraba de Sofía Loren (entre otras) en cada sesión de amtinée en el triste y frío cine de postguerra. "Los girasoles suenan en mi memoria, al son de mis inocentes deseos de entonces:
    http://www.youtube.com/watch?v=IjPJjCyBGJc

    Saludos granadinos,

    AG

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  6. Hermosa manera de describir algo que sólo Van Gogh logró, a mi entender, resumir en un cuadro.
    Manejá con cuidado Male, que alguna vez leí que te comiste un caballo, es decir que lo chocaste, no que te lo morfaste literalmente!!
    Aunque ahora que lo pienso esos pasteles de papa tuyos tenían un sabor inusual...jaja!

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  7. todo aquel camino que nos transporte al inolvidable recuerdo es un vergel en nuestro imaginario, precioso amarillo de tu tiempo presente, besos

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  8. Se me adelantó Alberto en la evocación de la mítica Sofía Loren en I Girasoli y la magnífica música de Henry Mancini. Ato también me "pisó" al atormentado Van Gogh, obsesionado con los girasoles. Aquí, en la vega cordobesa, también disfrutamos del mar de los heliotropos.

    Giro mis ojos hacia tu sol argentino desde el Guadalquivir.

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  9. ... un mar amarillo que mece el viento. Saludos.

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  10. Un delirio óptico. Un orgasmo cromàtico. No soy nada ecológico, en un sentido fotográfico, pero esto hace que uno cambie

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  11. Ventajas estivales que se disfrutan mejor con Aire Acondicionado.
    Y los baches simulan mar picado.

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  12. No alcanza decirlo para transmitir el sentimiento, extraño el mar, la descripción debería ser menos raquítica.

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  13. Me llevaste a adueñarme de un momento que no me pertenece... pero tranqui, soy de devolver lo que tomo prestado...

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