Definición


Las reglas del juego exigen definir una palabra, que así me lo mandó decir el maître de esta extraña barra libre. Empecé a pensar y a seleccionar palabras que me parecían firmes candidatas, pero en cada una había un aire de derrota, un obstáculo, un mohín del alma, que me hicieron desistir y sustituirla por otra palabra “con más posibilidades”.
Deseché “mourinho” porque el DRAE no ofrece suficientes sinónimos de egocentrismo. También deseché una palabra cuya acústica siempre me ha gustado: “catafalco”, que alguien dijo que parecía el ruido de un ataúd cayendo por una escalera, aunque no recuerdo quién (¿un simbolista? ¿cuál de ellos?). Dado el trasiego de estos días en la enseñanza, estuve a punto de elegir “esperanzaaguirre”, pero aquí no es que se quede corto el DRAE: es el propio idioma de Cervantes, Federico, Muñoz Molina, Gabo, Borges y otros mil genios el que se queda corto: ¿cómo definir una realidad así con vocablos normales? Esta mujer, que fue capaz de aceptar para su Tele Madrid un eslogan, “Espejo de la realidad”, que los maliciosos transmutaron en “Espe jode la realidad” y que asegura que echar a mil interinos no es hacer recortes, no es de este mundo, ni de este idioma. Me resulta, en consecuencia, un ente inasible, indescriptible, indefinible, algo así como el Golem para los judíos de Praga. Que la definan otros...

Y recortando posibilidades, me vinieron a la memoria varias frases sentenciosas de mis viejos y queridos maestros. Entre lágrimas nostálgicas recordé lo que decía doña Trini: “Buen porte y finos modales abren puertas principales”,que me pregunto ahora si lo diría por "berlusconi" o por "jesusgil", dos buenos definendos. Don Rafael, en cambio, tirando más por lo ético, me decía que “la ociosidad es la madre de todos los vicios”, frase que me remite a otras palabras a definir, tales como "duquesadealba" o "paquirrín".


He decidido, finalmente, que los lectores de este etílico blog se merecen algo tan vivo como la evocación de mis problemas de “lexicografia secuencial” a los nueve años. Poneos en mi pellejo, abrid el mínimo diccionario de entonces y estad atentos a la palmeta de don Rafael. Mojad el plumín en el tinterillo de loza, poned todo el cuidado del mundo en no dejar caer un inoportuno borrón, en que no se cuele una sola falta de ortografía (había que copiarlas veinte veces) y sed conscientes de que cuando el maestro te pregunte tendrás que saber explicarle el significado, aunque podrás hacerlo “con otras palabras”, eso sí, toda una licencia, pero deberás dejarle prístinamente claro que lo has comprendido toooo...do, aunque hayas tenido que recorrer medio diccionario. Manos a la obra:

Fermento: s. m. Sustancia química que provoca o favorece la fermentación.

Fermentación: s. f. Acción y efecto de fermentar.

Fermentar: v. i. Cambiar una sustancia su naturaleza por efecto de un fermento.


¡Más fácil, imposible!

6 comentarios:

  1. pues, este espacio es para mi un fermento que cambia mi naturaleza de yuyito, por naciente plantita con palabras como hojas!
    se agradece con feliz admiración, Alberto!

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  2. Mientras te escuchaba (leer sería despreciar tu manjar de palabras), me venía a la mente la imagen de mis alumnos, zangolotinos imberbes, ajenos al tesoro que esconden los libros, ignorantes del poder que esconden las palabras.

    Quizá en una década el mundo se divida, como dicen los brókers de la crisis, entre aquellos que hablan y aquellos que actúan. Ay, qué pena, mare, qué pena.

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  3. Tus fermentos cierran el círculo de tiza caucasiano de nuestros diccionarios vitales. O, mejor, un círculo vicioso de pusilánimes secundíparas,chamuyos lunfardinos, caracoles y carcañales que se abren paso en nuestra barra con una borrachera léxica sin solución...de continuidad.

    ¿Otra copita, Alberto?

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  4. ¡Y milagro! El comentario anterior sí apareció. Los otros que escribí desaparecieron por el sumidero de blogger y se perdieron en el agujero negro del Ciberuniverso.¡Vaya semanita de palabras esfumadas!

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  5. Me fui comiendo todo el texto (hice un poco de agua, he de confesar, con algunos personajes) y me quedé fermentando la idea de que algunas definiciones son como la sentencia de mi madre:
    es así porque así lo digo yo y sanseacabó.

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  6. Blogger de capa caída, es cierto: es mi segundo comentario. Espero que prospere. A lo nuestro, a lo etílico, Alberto: los diccionarios son organismos vivos, cuerpos con una voluntad propia, extremidades del yo imposibilitado, del yo herido, del yo sin hacerse el verdadero yo. Freud levantara la cabeza. Viva el DRAE, manque pierda.

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