¡Oh, Dios! (Reflexiones de un pobre diablo)



* Se dice que Dios es amor. Pero no hay más que analizar la invocación universal del título de este post, para cerciorase de que del amor al odio (pluralizado) solo media una letra, ¡y se quedó muda!
*Si los poseídos por el demonio están endemoniados, los poseídos por Dios ¿están endiosados?
*Inversión de roles: El hombre creó a Dios a su imagen y conveniencia.
*¿Todas las cosas de este mundo ocurren por la voluntad de Dios?… ¡Joder!
*Si Dios existiera no necesitaría a los teólogos.
*El último eslabón de la cadena teológica es que Dios es un misterio insondable.
*Carezco de datos estadísticos, pero me atrevería a afirmar que la causa no biológica por la que más se ha matado y más se ha muerto en este mundo se llama Dios.
*Ser agnóstico, en su condición hamletiana, es creer (o no creer) en un dios tan probable como improbable.
*¿Dios es pensamiento o acción?
*Si Dios fuera Descartes, diría: “Creo, luego existo” (¿pero creo de crear o creo de creer?).
*El cansancio de Dios es infinito (como lo es todo en su propia naturaleza). Si aceptamos el principio de la creación inmanente, no podemos entender que necesitara descansar.
*¿La energía de Dios es científica?: ¿Se crea? ¿Se destruye? ¿O se transforma?
*Más que como a un Dios omnipresente y ubicuo, los desheredados de este mundo lo perciben como “el espíritu de la ausencia”.
*La respuesta más clara –pura diafanidad- de Dios ante nuestras preguntas es su silencio.

Termino con estas tres citas de Jorge Wagensberg para situar las reflexiones anteriores en las coordenadas del “pensamiento frágil” (humano) que las acotan:
1ª: La idea de Dios es universal en todas las culturas porque fue favorecida por la selección natural para todos aquellos seres que, habiendo accedido al conocimiento, e intuyendo que éste era útil para vivir en la incertidumbre, entraron en pánico al caer en la cuenta de que no conocían aún nada.
2ª: Creedor es el que necesita mucho someter su creencia a la colisión con la realidad; crédulo es el que lo necesita, pero no mucho; y creyente, el que no lo necesita en absoluto.
3ª: Las lagunas del conocimiento suelen ser inundaciones de sólidas creencias.
Miguel

6 comentarios:

  1. Todos somos teólogos. Todos somos hijos de una cultura crecida alrededor de la idea de Dios. Hijos de una cultura, si. Dios construyó catedrales e iluminó poetas. Borges lo decía como él (hoy 25 años) decía las cosas: la fe o la religión tomadas como una rama (una más ) de la Literatura Fantástica. Eso sí, la más rentable. La que más dañina también.

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  2. Pues has hecho una anteología magnífica, don Miguel (no unamuniano, que ese buscaba a Dios entre la niebla) sino riografiano (que lo has desmontado conceptualemente).

    Salud y que el pope se vaya pronto.

    AG

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  3. Si Dios existiera no necesitaría a los teólogos. A no ser por un peculiar defecto de Dios: es sordomudo (o no tienes ganas de explicarse).

    El último eslabón de la cadena teológica es que Dios es un misterio insondable. Es el órdago de toda religión, el comodín de lo inefable, el misticismo. Lo que no se puede explicar, no significa que no exista. Luego Dios existe.

    Me gusta tu transmutación de Descartes en Nietzsche: Si Dios fuera Descartes, diría: “Creo, luego existo” (¿pero creo de crear o creo de creer?).

    Si aceptamos el principio de la creación inmanente, no podemos entender que necesitara descansar. Claro, por eso la Iglesia no cree en la inmanencia, sino en la trascendencia, en la creación de la nada.

    Más que como a un Dios omnipresente y ubicuo, los desheredados de este mundo lo perciben como “el espíritu de la ausencia”. Cierto, Dios es como un banco, al que se acude cuando estamos faltos de fondos, y cuando lo hacemos, nos lo niega precisamente por no tener un duro.

    Wagensberg:

    1ª: muy kantiano
    2ª: muy del estilo de Averroes
    3ª: Nietzsche no lo diría mejor.

    Me gustaron tus chistes metafísicos. Lo que se divertían los escolásticos con estas disputatio filosóficas. Espero que aderezadas de un buen vino, exprimido con sus propios pies.

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  4. Amigos, es lo que tiene el bricolaje teológico: se montan y desmontan las piezas a gusto del consumidor. Porque, a ver, ¿qué problema tiene un Dios omnipotente para fabricar agujas que permitan enhebrar camellos en un pli-plas? Y eso lo saben los ricos, que serán ricos, pero no tontos (como diría Teodioso, el único, cuyo nombre me acabo de inventar, que contiene a Dios dos veces).

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  5. “Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe.”
    Borges, Argumentum ornithologicum

    copy & paste, lo primero que enseñan en la iglesia. y luego un pequeño remiendo.

    salú!
    y buena vida...
    f

    ps: y hay varias muy interesantes.

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  6. *Carezco de datos estadísticos, pero me atrevería a afirmar que la causa no biológica por la que más se ha matado y más se ha muerto en este mundo se llama Dios.

    Ay, Señor. ¡Cuántas aberraciones se han cometido en tu nombre!

    Veo que coincidimos, Miguel, no sólo en la barra.

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