Un hombre discreto

No existe registro de su fecha de nacimiento; podemos suponer que fue unos pocos años antes del Año Cero o unos pocos años después. Pero de todas maneras, no es ese el extremo de su vida que nos interesa. Bástenos saber que nació –o que nos sobran los motivos para creer que nació– y que su madre lo parió con dolor, como cualquier hija de vecinos antes de la epidural.

De su vida no tenemos demasiados datos, excepto que tenía dos hermanas en edad de merecer, que llenaban la casa de amigos de reputación dudosa.

Tampoco conocemos los motivos de su muerte.

Cualquier lector desprevenido podría creer que estamos frente a un hombre común, que transcurrió sus días sin penas y sin glorias.

Así es.

Porque lo que realmente importa en la vida de Lázaro, sucedió –irónicamente- cuatro días después de haber muerto, cuando uno de los que solía frecuentar su casa abrió su tumba y le ordenó que se levantara.

Lázaro obedeció y salió, un poco mareado, para alegría de sus familiares, susto de algunos mirones y gloria de Jesús, que lo abrazó apretadamente a pesar del olor de la mortaja.

Si este hecho ocurriera en la actualidad, nuestro protagonista transcurriría los días de su nueva vida entre científicos que estudiaran el caso y canales de televisión, pero en aquella época sólo le dedicaron unas líneas en un libro que salió publicado varios años después. Nada se sabe, por lo tanto, del nuevo Lázaro. Algunos dicen que dedico su tiempo a ayudar a los demás, especialmente a los ciegos, pero no hay pruebas que lo avalen.

Malena

9 comentarios:

  1. Me pregunto si Lázaro quería ser resucitado, si no estaba mejor en el estado de suspensión eterna en el que lo dejó la naturaleza.

    Me pregunto qué sería de Lázaro tras su metamorfosis involuntaria. Supongo que dejaría de ser Lázaro, el "hijo de...", para convertirse en "aquel que regresó de entrwe los muertos", un zombi al que es mejor no acercarse por traer el mal fario.

    Eso de resucitar no debe ser nada bueno. Uno acaba convirtiéndose en un Frankenstein errante, perplejo, embobado por los efectos secundarios del jet line resucitatorio. Mal que me pese, virgencita, que me quede como estoy.

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  2. Siempre tuve esa duda, Ramón. Me he preguntado por años si fue un verdadero regalo a Lázaro haberlo traído de vuelta al mundo de los vivos. Pero como creo en la bondad de Jesús, me niego a pensar que sólo trató de lograr un efecto propagandístico.

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  3. Walt Disney y algún que otro adinerado optaron por la congelación, gracias al método de la suspensión criónica, para asegurarse la resurrección cuando los avances científico-médicos lo permitan. El reencuentro del genio con sus inmortales criaturas ( Mickey, Donald,y demás familia)le permitiría adaptarse con naturalidad a su nueva vida de resucitado, siempre que se reconvirtiera también en dibujo animado. Única forma, intuyo, de aguantar la pesada carga de la inmortalidad.
    Uno tiene la ventaja de haber asumido desde hace tiempo que la vida es una enfermedad mortal.
    Eso que llevamos ganado, genial Malena. Se vive, digo se muere, muy bien en Necrópolis.

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  4. Por cierto, ¿Lázaro volvió a morirse, no? Es decir, resucitó y remurió.

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  5. Conocemos muchos más datos acerca del de Tormes, y no me consta que sea menos real que el de Betania, ni que sus peripecias sean menos representativas de su tiempo, pero sí que no recibió muy buen trato de algunos que llevaban símbolos de quien resucitó a este otro, y que en su relación con los ciegos no hubo más milagro que el de salir, precisamente vivo.

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  6. Levantate y anda. Aturdido vagó un tiempo sin saber bien que hacer con su nueva vida. Y para peor con la idea de que con Cristo muerto no habría quien lo salve en el próximo infarto. Un beso.

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  7. Los Lázaros de hoy en día serían frikis de algo, seres vendidos al mal por obra de algún sortilegio, personajes de una serie de ciencia-ficción. Lázaros a veinticuatro fotogramas por segundo, quiero decir. Los milagros quedaron para las series televisivas o para el cine cuando se apaga la luz y en la oscuridad se obran los prodigios que nos alimentan. Lo de Dany es muy bueno.

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  8. Siempre se habló de la "resurrección de la carne". Me pregunto qué pasó con el marisco.

    Alberto Granados

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  9. Ni siquiera sabemos si volvió a morir... ¿o si?. Es que ese libro me lo leyeron de pequeño muchas veces en la escuela, pero yo mientras estaba viviendo aventuras a mil kilómetros de allí, sin moverme del pupitre.

    Siempre es una maravilla leer tu punto de vista. "La Biblia según Malena"... ¿Para cuándo?

    Besos "Papagohome".

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