El gualicho

Prudencio estaba engualichado. Con mirarlo un poco se notaba; ojos de vaca que mira pasar el tren, contestaba tarde y mal las preguntas, se reía por cualquier pavada de día pero de noche moqueaba por los rincones.

La madre estaba convencida que había sido Inesita, la hija de los López. Seguro le había encajado algún yuyo en el mate y este caído del catre lo había tomado como si nada.

La única que podía contrarrestar el efecto en Doña Pancha, experta en curar el empacho y el mal de ojo, y allá fue desesperada.

Después de escucharla con atención, la vieja habló:

-Lo engualichó con ruda, segurito. Pero no se preocupe que todo tiene solución, doña. Eso sí, no es fácil y lleva mucho trabajo, mucha oración sanadora. Le va a salir unos pesitos.

-Lo que sea que me lo cure, Pancha.

-Bueno, lo primero que tiene que hacer es pagarme, como muestra de intención de cura. Usted sabe que con buena voluntad, todo se arregla. Después dele de tomar esta infusión de yerba de pollo y cola de caballo, durante cinco noches seguidas. Si no se le pasa con eso, no me llamo más Pancha.

A los diez días vuelve la madre a la casa de Doña Pancha, con una gallina de regalo y lágrimas de agradecimiento en los ojos.

-¿Y? ¿Se le pasó el metejón al muchacho? Le dije que era infalible el remedio.

-No sé cómo agradecerle, mire. Hace diez días que no piensa en la Inesita ni un minuto. Claro que no piensa en nada, pobre. ¿Algún yuyito para cortar la cursiadera me puede recomendar?

Malena

13 comentarios:

  1. El Gualicho era un espíritu malo, según la leyenda indígena, que podía presentarse de distintas maneras ocasionando daño. Generalmente, alguien lo invocaba para causar mal a otro. El gualicho de amor funcionaría para obligar a alguien a amarte aunque no quiera.

    Y cursiadera, mis queridos compañeros de barra, no es otra cosa que una tremenda diarrea.

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  2. Diantres, no sabia lo que era la cursiadera... No entendia nada...

    Ahora lo capto... Je,je,je...

    Un abrazo, Malena

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  3. no puedo dejar de reirme, Piba!
    y cuando leí la palabra cursiadera, juaaa! por eso es que nos juntamos en la vereda! a veces digo: vaya con la cursienta! y naie me lo entiende. todo por eso de la moderna enterogastronosequé. un abrazo en el cordón.

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  4. No hay mal que al sanar otro mal no cause.
    Lo que se debe ajustar es la importancia de padecer uno u otro. La sonrisa grande de un minuto ha sido la mía. Ese bien pienso no borrarlo.
    Gracias, amiga.

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  5. Jeeee... Una delicia, yuyita.

    La creencia en que a través de ciertos conjuros o alineación de hechos naturales, se puede modificar el curso de los acontecimientos humanos o alterar la voluntad ajena para propio beneficio o placer, es la primera manifestación científica (mezclada de superstición) conocida por el homo sapiens. Aquí en Extremadura pervive en creencias como el mal de ojo, por poner un ejemplo.

    En un religión, Dios decide y el creyente obedece. En este tipo de creencias en la magia de los elementos naturales hay una clara convicción de que el ser humano puede controlar y dirigir la naturaleza a través de su conocimiento esotérico, reservado a unos pocos chamanes, protomédicos. Aquí comenzó la ciencia, con la magia.

    Lo dicho, yuyita, un placer leerte. Buen invierno. Aquí, asaditos no más.

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  6. La proliferación de Panchas (las actuales, televisivas y a deshoras), con su parafernalia de bolas de cristal, cartas de tarot y recetas "mandragóricas" , en sincronía con el neoanalfabetismo audiovisual en alza, hacen prever verdaderas riadas de cursiadera, al tiempo que llenamos de plata los bolsillos "repanchinflados".
    Me ha encantado el rico léxico popular rioplatense. La familia completa, sustantivo, adjetivo y verbo: gualicho, engualichado, engualichar.

    Placer de barra y de lectura, amiga

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  7. Los bichos de ciudad tenemos las mismas historias pero usamos otros nombres, jajajaj.
    Un beso.

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  8. Encantador micro, Malena. (encantador en le buen sentido de la palabra eh, ja ja)

    Besos!

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  9. Che, vine de casualidad pq en mi blog no aparece nada nuevo tuyo, la verdad venía para decirte, MMmmm¿Te suena la letra B? ojo, no como cargada yo también soy gallina, solamente como consuelo.
    Che no cacho bien, (yo estoy medio engualichado también) este es otro blog con seudónimo????
    Explicame por favor, pero no hagas mucho revuelo para que yo no quede como un pelotudo, viste?

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  10. Jjajajjajaa pobre Prudencio de un mal grande pasó a un mal mayor, ajajjaaj!!!!!!

    Hay que tener cuidado con los gualichos y las engualichadoras, ajajjaj!

    Besos.

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  11. Jjajjajajajajjajajj!!!!!!!!

    (me estoy riendo del comentario de Roberto en las tinieblas,ajajjajajjaj)

    es muy buenooo!!!!!!!

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  12. Joé, Malena, qué preciosidad de relato. Me ha fascinado.

    Sabes? ando yo un poco engualichado del riñón. Capaz que algún cabrón me ha enyuyado el mate para pudrirme la salud.

    ¿Tienes el teléfono de la Pancha?

    Besos nefríticos.

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  13. Y yo que pensaba que se me había vuelto cursi el gaucho!! jaja!

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