Solo de soledad

Perdonen que les dé la espalda (Hopper me pintó así). Tomo un café solo y amargo, como mis recuerdos.
Me crié solo (soy hijo único), sobreprotegido por mamá e ignorado por papá. En el colegio, durante el recreo, no jugaba con los demás niños y me escondía tras el único árbol del patio, mientras los observaba, víctima de mi propia timidez.
En casa me encerraba en mi habitación y leía comics de “El llanero solitario”, actividad que alternaba con la práctica del vicio solitario.
Mi novela favorita es Cien años de soledad, si bien releo de vez en cuando La soledad era esto o, más recientemente, La soledad de los números primos; lecturas introvertidas que a veces acompaño escuchando solos de Miles Davis.
Hablo conmigo mismo en reconcentrado soliloquio (“quien habla solo espera hablar a Dios un día”) y para entretenerme hago solitarios con las cartas marcadas.
Mis películas favoritas, como ya habrán adivinado, son “Solo ante el peligro” y “La soledad del corredor de fondo”.
Habito en esta soledad sin muros ni puntos cardinales, náufrago sin isla. Una soledad que me atraviesa como una virgen en jueves santo cruza el puente, con siete puñales en el corazón. Pierdo siempre el último tren y deambulo solo por el andén, como alma en pena (¡ay, Penélope!). Entre la multitud también me siento solo (“en medio de tanta gente que solo estás”) y huyo hasta de mi sombra.
Pero por fin las cosas han cambiado. Tengo una novia que se llama Soledad y paso casi todo el día con ella. Mi Soledad y yo, siempre juntos. Aquí estoy, esperándola, mientras escucho esta canción.
Miguel
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22 comentarios:

  1. Solitario pero no desnutrido ;-)

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  2. Miguel Todoterreno haciendo relatos.... Bien. Has conseguido lo que consigue el propio Hopper: hablar de la absoluta desolación.
    La minibiografía del personaje consigue un patético dramatismo y un intensidad admirables, don Miguel. Esperamos la biografía de la pewlirroja y su grosero amante, un viajnate de Nueva Orleans que se emborracha y le pega. El camarero sufre en silencio su homsexualidad, de la que se avergüenza inducido por el desprecio homófobo de su padre, etc., etc.,

    Como la misma vida.

    AG

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  3. Te miro desde la otra punta de la barra. Ni una vez levantaste la mirada para verme. Supongo que pensarás que este tipo que se sentó al lado mío es mi novio.
    No sé si es el vino, pero tus ojos brillan (me gustan tus ojos, aunque insistan en no mirarme).
    Apurás el vaso y mirás la puerta que quedó abierta.
    ¡Tan solo!
    Llevás otra vez los labios al vino. Imagino el sabor de tu boca tan dulce como un blues amargo.
    No quiero dejar que tus ojos se vean tan, tan tristes.

    La puerta se abre y te vas con ella, que acaba de llegar.
    Entonces yo apuro mi vaso.
    ¡Tan sola!

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  4. La soledad era eso.

    Hay soledades fingidas, estrategia de debilidad
    de quien busca algo.
    El resto, las trae el azar, o eso creemos.

    Me gusta pensar que en el fondo cada cual forja su soledad,
    se la gana,
    la alimenta
    cada día,
    riega sus tallos,
    inconsciente de la flor que brotará
    tras la cosecha.

    Nos gusta pensar que el azar,
    la sociedad,
    el Gobierno,
    los impuestos,
    la injusticia de los infames,
    la mala suerte,
    abona con alevosía
    la soledad no querida.
    Pero todos,
    en mayor o menor medida,
    tejemos con el hilo que somos
    el guión de nuestra biografía.

    Amar la soledad
    sin alentarla
    mitiga la hiel
    que la adereza.

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  5. Tengo una soledad
    tan concurrida
    tan llena de nostalgias
    y de rostros de vos...



    Amar la soledad, aunque se aliente... sea probablemente la única forma de saber estar acompañado.

    Besos en la barra.

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  6. Lo malo es no saber estar solo. No saber aburrirse. No saber estar con uno mismo. No conocerse. No saberse falible y frágil y tosco y tonto tantas veces. Uno se cree siempre otra cosa. Somos los demás. Y los demás quieren ser como nosotros. Tenemos que vivir en soledad antes de vivir con los otros. Si no me quiero, si yo no me amo, quién va a hacer ese esfuerzo.
    Estupendo el Tom's dinner, Miguel. Hacía años (sí) que no la escuchaba. La he buscado después de entre los discos. Estaba. Hay discos que te esperan siempre. Con ellos uno ocupa la soledad, la conforma, la aliña. Se está muy bien solo, estoy seguro. Luego uno regresa pleno. Regresar pleno. Me ha gustado esa sensación. Buen final de día, amiguito.

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  7. y entonces, para qué mi vestido rojo de medio sueldo y el perfume en cuotas. para qué mi trabajoso peinado a lo Rita Hayworth. para qué el esmalte rojo y el pintalabios carmesí. no hemos hablado más que de su mujer, que ha quedado en su casa mientras él cumple su mandato de diputado. qué puta madrugada! qué vieja me siento! de veras ya nos pasó el tren a las de cuarenta? mariposita de la noche, eso soy. cuando se apague la luz me moriré y nadie lo sabrá. ni siquiera aquel tipo con esa horrible cara de soledad.

    su magia contagia, Maestra.

    este lugar tiene duendes y ángeles de la noche, intuyo.

    un collar de perlas.

    mi aplauso. y mi abrazo!

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  8. joyita, Miguel. vine a esta barra por Malena y casi me voy sin decirle que su solo, pincha en el esternon como la punta de una luna menguante.

    es mágico este lugar!

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  9. Kaperusita, tu compañía me alimenta. ¿Seré tu lobo?

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  10. Preciosas palabras, Miralunas. Perdón que me atreva a hablarla, pero pensé que me miraba :)

    Por cierto, preciosas y sabias.

    Bonito vestido.

    Besos en la barra.

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  11. Malena, el dulzor de los blues amargos es el sabor de los besos de los solitarios; pero, claro, cuando los dan, dejan de serlo. Entonces se "cede" la soledad, se traspasa como una heredad vacía.
    ¿Qué tenés las argentinas en las palabras para convertir la tristeza en belleza?
    Sola, pero por poco tiempo. Habrá más besos en la barra.

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  12. Ramón, tiro del hilo lírico y biográfico con el que tejes la trama de una soledad polisémica y poliédrica, para descubrirte gozosamente en tu nueva (al menos para mí) faceta de poeta conceptista. Magnífico despliegue vertical de signos y metáforas.

    No estamos solos.

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  13. Kum,
    "A mis soledades voy,
    de mis soledades vengo,
    porque para andar conmigo
    me bastan mis pensamientos."

    Gracias por tu compañía. Así no hay forma humana de sentirse solo.

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  14. Alberto, qué te voy a decir yo que tú no sepas sobre lo que se cuece en el interior de un cuadro de Hopper. Y sobre cómo describirlo. Lo mío solo era un pretexto para traer el Tom's diner de Suzanne Vega y así salvar la entrada (mientras me fugaba con la Sole).

    Un abrazo, corazón solit... digo, solidario.

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  15. Miralunas, encantado de conocerle y de deslumbrarme. Si está en mi mano, yo le regalo un cuarto creciente. Y si viene otra vez, la luna llena (de agradecimiento).

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  16. Emilio, yo creo que todos los que acudimos a la barra tenemos algo de los personajes de Hopper. Sabes muy bien lo fructíferas que son las heridas.Las de la soledad, las del desamor, las del adiós, las del olvido...Nosotros no somos de rosa que rima con mariposa, somos los derrotados, los perdedores. Eso es lo que nos da juego. Y si no lo somos, cómo nos gustaría serlo. Para escribir como Edgar Allan: más Poe y menos poemas.O al revés. O lo que tú digas.
    A fin de cuentas, si estoy aquí es por ti.Mon ami.

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  17. Perdonad si os respondí aleatoriamente, sin atender al orden de vuestros comentarios. Delirios (y despistes) del corazón solitario. Y luego, eso de la propiedad conmutativa y el orden de los factores.

    Dicho esto, mi agradecimiento general. En la ficción, solo. Pero aquí, en la realidad virtual, nunca me sentí más acompañado.

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  18. Miralunas .... mi aplauso, hermana.

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  19. Pero que "requetebien" escriben Miguel, sus amigos y los amigos de sus amigos.
    Mientras esperas a tu Sole también podrías entretenerte viendo "La solitaria vida de Soledad Sola".
    Miguel, de mayor ya sé lo que quiero ser.
    ¡Argentina!

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  20. Gracias,mjm, compañera de claustros (que no de claustrofobias), tú sí que conoces bien mis soledades y mis compañías. Por cierto nuestras "almas argentinas" compartieron un día una excelente matinée tanguera con "Ensamble, nuevo tango" Primavera de 2006. Brindemos con Malena:

    http://www.youtube.com/watch?v=fc2YddmHFik

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  21. y sí que me voy con mi luna llena, redonda como un abrazo, caliente como el mes de enero (en buenos aires), y dejo un beso redondo como un sol y nocturno como la luna.

    pues que entonces era un vestido rojo, querido Kum? o este lugar, tal vez.

    y con el aplauso de Malena, me hice el lunes, bien redondo.

    y escuchando esos viejos aires, miguel, de reojo lo vi a Piazzola pasar por la vereda, sonriendo almático.

    me voy con el alma pipona, compañeros! qué tan rico pan el de por acá!

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