<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557</id><updated>2012-02-27T21:35:51.465+01:00</updated><category term='Miguel'/><category term='Emilio'/><category term='Malena'/><category term='Alberto'/><category term='Ramón'/><title type='text'>barra libre</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>130</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6116814294316021906</id><published>2012-02-23T00:02:00.003+01:00</published><updated>2012-02-23T13:46:38.991+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>La peste</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Sw9Mzz71vyU/T0V06v_kFgI/AAAAAAAALFs/MvZDGyfQJ1I/s1600/tirano_1.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="313" src="http://1.bp.blogspot.com/-Sw9Mzz71vyU/T0V06v_kFgI/AAAAAAAALFs/MvZDGyfQJ1I/s400/tirano_1.gif" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Paradójicamente, mucho de lo que sé de los dictadores proviene de los gags que los cómicos inventan para ridiculizarlos. Se convence uno de que la vía más inteligente para no encabronarse en demasía sale del humor. En ocasiones no se precisa el concurso de un humorista sino que es el propio dictador el que provoca que se tome todo lo que sale de su persona a chota, pero los muertos alfombran las avenidas y al pueblo lo diezma su tiranía. En esa balanza el humor sale siempre perdiendo. Las demás cosas que sé de los dictadores las adquiero involuntariamente. No existe un deseo de alcanzar un conocimiento. No busca uno en el google el ránking de países en donde se vulnera con más ahínco la carta de los derechos humanos. No entra en mi planes de ocio leer biografías desejemplarizantes o sentarme frente a la pantalla y ver un biopic sobre un tirano bananero o un reyezuelo del trópico. Lo que me irrita más poderosamente de esos simulacros narrativos es la posibilidad de que haya algo de alma en uno de esos cabrones. Digamos que descreo de que puedan cobijar un poso de humanidad, aunque sea uno diminuto y de poco afecto a lo sensible. Sospecho que la metástasis les ha comido por entero el corazón. Que el cerebro no se irriga de sangre sana y solo les llega un torrente de grumos. Hay veces en los que grumos están alicatados de cine negro y al tirano infectado solo le satisface ver en una pantalla películas en blanco y negro de los años cuarenta. Veces en las que lo que les fascina es el pop de los ochenta o los Lamborghini modelo Diablo. Fascina que estén al día de cómo van los Chicago Bulls en la NBA o sepan los goles que lleva un astro del fútbol en las ligas europeas y desconozcan de cabo a rabo el roto que cuartea el mapa de su país. Guardan en sus búnkers toda las obras de Walt Disney. Les imagino en un sillón historiado, uno inabarcable, de materiales nobles y peso escandaloso, traído en valija diplomática de algún país a salvo de las sospechas, progresista e intransigente con las dictaduras. No quiere que se les moleste con las minucias del pueblo. Reinan en un imperio de parias a los que no es posible salvar de la miseria, piensan mientras Bambi retoza en el bosque y una dulcísima camerata de violínes escolta al cervatillo por la mañana primera de la fundación del mundo. Al sátrapa enamoriscado de una diva del bel canto le sigue el que colecciona partidos de béisbol, libros de santos o estampas de Betty Boo. No sabremos nunca qué les mueve a ser tan idénticos a nosotros, los que no sacamos ejércitos a las calles y apostamos francotiradores en las ventanas para que derriben al discrepante. Cómo se puede ejercer el mal de manera tan meticulosa, estabulada con ese mimo de estadista y prohombre de la historia, cómo en la intimidad se puede uno desembarazar del animal y sacar fluidamente (sin aparente fractura) al hombre de letras, al culto, al que se extasía leyendo a Shakespeare, escuchando a María Callas o viendo las peripecias de Robin Hood por los bosques de Sherwood en la muy entretenida versión de Michael Curtiz. Se cree uno, en la inocencia que nunca nos abandona, que el sátrapa es un vil sin interrupción. Que le sangra la voz cuando arenga a su pueblo. Que un cáncer le asfixia el alma y no es posible que ninguna razón le persuada de su vesania. Que arde por dentro igual que arde el infierno de los grabados antiguos. Cuando viene alguien y nos explica otra versión de los hechos se nos descuadra la composición moral que hemos ido masticando durante años. No podemos aceptar la evidencia (más o menos contrastada, fiable en apariencia) de que el amor conviva con el odio en la cabeza de estos indeseables. Vinos agriamente fermentados en los odres del tribalismo, escribió Toynbee a propósito de los nacionalismos. Algo de eso bulle en los adentros de estas criaturas indescriptibles. Renuncio a describirlos. Han hecho un daño irreparable. Siguen existiendo por ahí, a cobijo de muchos y en el oscuro silencio (comprado, no crean) de otros. Apestan siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Calvo de Mora &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6116814294316021906?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6116814294316021906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/la-peste.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6116814294316021906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6116814294316021906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/la-peste.html' title='La peste'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Sw9Mzz71vyU/T0V06v_kFgI/AAAAAAAALFs/MvZDGyfQJ1I/s72-c/tirano_1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-4072710914083336032</id><published>2012-02-18T22:33:00.002+01:00</published><updated>2012-02-19T15:39:58.799+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>El frío</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Niño,que te levantes, que ya&amp;nbsp;te lo he dicho dos veces. La próxima te la va a deciresta –y yo, sin necesidad de abrir los ojos, sabía que me estaba enseñandoaquella alpargata de paño con la que a veces imponía su autoridad entrenosotros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Mishermanos ya estaban levantados y la casa olía a tostadas y a leche quemada, acafé y mantequilla, pero yo me resistía a dejar el calor de la cama hasta queya no quedaba más remedio y la amenaza de mi madre podía pasar&amp;nbsp;a algo más quepalabras, pues alguna vez me había llevado un zapatillazo “para domesticar ala tribu”, como solía decir mi padre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Mimadre ya me había preparado la camisa limpia, los calzoncillos, los calcetineszurcidos, los pantalones cortos… y yo empezaba a vestirme casi debajo de laspesadas mantas, de manera que me quedara algo de ese calor de la cama, pero miintento era vano, especialmente a partir del momento en que metía los pies enaquellas zapatillas con suela de una goma espesa y maloliente, fría como unpolo. Sabía que no se me volverían a calentar en todo el día, que el frío iba aser insufrible. Me daba lástima&amp;nbsp;de mí mismo y se me saltaban dos lágrimas quesentía rodar frías como cuchillos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Hombre,ya se ha levantado el señorito –decía mi padre y cuando me acercaba a darle unbeso hacía como que me iba a sacudir una bofetada, entonces yo me retraía y ély mis hermanos se hartaban de reír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Dejadtranquilo al chiquillo… si es que es muy chico mi niño –y me empezaba a darbesos, tiernos y cálidos. Lo confieso: yo me dejaba querer en medio de las risasde los otros, que decían que ya no tenía edad de tantos mimos, pero era mimadre, su cuerpo era acogedor y yo disfrutaba de aquellos estrujones, intuyendoque el edén y el&amp;nbsp;cielo eterno&amp;nbsp;de los que nos hablaba el cura en la catequesis teníanque estar llenos de cariños de madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-8bakmzpxv5Y/Tz97Q1g0gqI/AAAAAAAAAE0/lTi00BqT_l0/s1600/Robert+DOISNEAU6564.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;img border="0" height="319" src="http://1.bp.blogspot.com/-8bakmzpxv5Y/Tz97Q1g0gqI/AAAAAAAAAE0/lTi00BqT_l0/s320/Robert+DOISNEAU6564.jpg" width="320" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;&lt;o:p&gt;Imagen de Robert Doisneau&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12pt;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;nla escuela me defendía muy bien (“El niño es más listo que el hambre”, le decíadon Rafael a mi padre en la taberna), pero el frío era horroroso. Era una salaoscura y húmeda que recogía las húmedas fugas de las cañerías de los juzgados. Le temíaa los roces de los pizarrines en las pizarras: me producían unos escalofríosque derivaban en tiritones. Dani, que se sentaba conmigo y también erafriolero, me lo decía a veces:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Yovoy a hacer una gansada de las gordas para que don Rafael me meta un par dehostias. Prefiero el dolor al frío… además, no duelen tanto y el cuerpo secalienta –y sin pensarlo dos veces hacía alguna ostensible payasada que provocaba lasrisas de los demás y la ira de aquel maestro que tomaba permanentementebicarbonato. Acto seguido, lo molía a palmetazos y él volvía&amp;nbsp;transfigurado y rojo como un tomate,&amp;nbsp;con las manos ardiendo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Mm9oskMA7nk/Tz6T88JkHzI/AAAAAAAAAEs/8kp6cpCL4xI/s1600/frio+el+cuaderno+negro+de+lekath.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;img border="0" height="238" src="http://3.bp.blogspot.com/-Mm9oskMA7nk/Tz6T88JkHzI/AAAAAAAAAEs/8kp6cpCL4xI/s320/frio+el+cuaderno+negro+de+lekath.jpg" width="320" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;Imagen tomada del blog&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;elcuadernonegrodelekath&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Loprimero que se hacía en mi casa cada mañana era encender el brasero de cisco. Se llenabacon el diminuto granulado negro y se le ponía encima una resistencia eléctricaconectada a la red. En unos minutos, el carbón empezaba a tomar unacoloración&amp;nbsp;cenicienta, pero si se lesoplaba dejaba ver el rojo encendido de las brasas y el calorcillo empezaba aaflorar.&amp;nbsp;Mi madre siempre me dijo que me iba a comprar un pequeño&amp;nbsp;brasero como el que llevaba Dani, pero nunca lo hizo. Mi amigo lo llevaba al colegio sujeto con unos alambres quecontinuamente repasaba para que no se desenganchara. Dani y yo lo compartíamosy lo movíamos con la regla. Lo malo era cuando salíamos a leer en fila, que nosapartábamos lo suficiente para quedarnos helados, tiritando de frío con aquellapobre ropa, heredada de mis hermanos y ya desgastada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Mamá,¿cuándo me vas a poner pantalón largo? Es que paso mucho frío.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Tushermanos no se lo pusieron hasta los nueve años y tú tienes siete. El año queviene. Y no pienses en el frío –y me tiraba de la barbilla y me daba uno deaquellos besos que me quitaban el frío, aunque el efecto duraba sólo uninstante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Porla tarde, la escuela parecía menos fría y se me pasaba el rato casi sin darmecuenta: rezábamos el rosario o las flores a María y dibujábamos cosas de laHistoria Sagrada. Lo que mejor me salió fue un león entrando al arca de Noé.Estaba muy bien y se&amp;nbsp; lo regalé a miabuela, que me dio dos pesetas. A veces don Rafael nos preguntaba&amp;nbsp;la tabla demultiplicar o&amp;nbsp;los ríos de España. Yo oía a mi hermano estudiárselos en voz alta y casi melos sabía, aunque eso no lo estábamos dando aún lo pequeños: “El Ebro, el Ebro,el Ebro… (mi hermano lo repetía varias veces, como si quisiera coger carrerilla,y después ya le salía de memoria) ...el Ebro nace en Fontibre, cerca de Reinosa, provincia deSantander. Pasa por Miranda, Logroño, Calahorra, Zaragoza, Caspe y Tortosa…". Lo maloeran los afluentes, sobre todo el día que el maestro estaba de mal humor y lospedía por vertientes: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Dime los de la vertiente norte. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Eso era muy difícil y Alfonsito se echaba a temblar yhasta vomitaba de miedo a la palmeta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Alsalir, merendábamos y corríamos un rato por la plaza o el parque. Después, elfrío nos hacía meternos en casa. Si mis hermanos no querían jugar, meechaba un parchís conmigo mismo (yo, las azules, y el otro, que también era yo,las verdes y a veces me hacía trampa) y&amp;nbsp;mientras lanzaba los dados y movía las fichas, no paraba de mover con labadila el brasero, que ya estaba quedándose sin calor. Mi padre nos sentabaalrededor de la mesa y nos obligaba a limpiar las lentejas, las habichuelas,los garbanzos del día siguiente. Mamá nos hacía la cena mientras mi padre llevabalas cuentas del rosario y nosotros limpiábamos las legumbres, siempre llenas deguijarros y de bichos. Nos dábamos patadas y pisotones, pescozones sin que mipadre nos viera, nos hacíamos burlas, pero guardando las más escrupulosasapariencias, que se podía liar si no. Después oíamos a José Iglesias, "El Zorro", en la radio:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;"Yo soy el Zorro, Zorrito,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;para mayores&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;y pequeñitos.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;Yo soy el Zorro, &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;señoras, señores,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;de mil amores&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;i&gt;voya a empezar..."&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Y todos reíamos con las diversas voces del ventrílocuo argentino y tras la cena, la casa, con aquellos techos tan altos, se había quedado helada, así que yo me ponía el pijama y me metía en aquella tortura de cama gélida y húmeda. A veces, mi madre me dejaba su bolsa de agua caliente, lo que me ganaba un celoso reproche de mi hermana:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Claro, al niño sí y los demás nos aguantamos con los pies helados media noche.&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://2.gvt0.com/vi/wqB09nfuDIo/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/wqB09nfuDIo&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/wqB09nfuDIo&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Ymi madre, dulce y tierna, me echaba un capote:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;-Mujer,si es que es muy chico… Anda, no seas envidiosa. Te voy a comprar otra bolsapara ti –y todos sabíamos y aceptábamos que la bolsa era otra de esas difusaspromesas de felicidad que no llegarían jamás, pero la aceptábamos como un paraísosoñado y cálido, capaz de desterrar aquel horroroso frío de sabañones ypostguerra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Alberto&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-4072710914083336032?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/4072710914083336032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/el-frio.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4072710914083336032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4072710914083336032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/el-frio.html' title='El frío'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-8bakmzpxv5Y/Tz97Q1g0gqI/AAAAAAAAAE0/lTi00BqT_l0/s72-c/Robert+DOISNEAU6564.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-456784368865088899</id><published>2012-02-17T00:01:00.000+01:00</published><updated>2012-02-17T00:01:00.688+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Always Franco</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ot_p2iKoiWE/Tz0tFZWXUdI/AAAAAAAAAKU/EdupZY_t80k/s1600/1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-ot_p2iKoiWE/Tz0tFZWXUdI/AAAAAAAAAKU/EdupZY_t80k/s400/1.jpg" width="217" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Cuando era un niño (bueno, ahora también me sucede en alguna que otra ocasión, aunque con mayor contención argumental y menos efectos especiales), soñaba que tenía la facultad de congelar el tiempo. Imaginaba que a un seco chasquido de mis dedos, seres y objetos enmudecían, dejando a mi libre albedrío la voluntad de obrar a gusto. Entrar en las dulcerías y desvalijarlas, correr entre los coches, tirar petardos en el colegio, hacer aquello que mi desprejuicida imaginación o las normas familiares me impedían realizar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Quizá por ello entiendo el gozo inefable de Eugenio Merino, autor de &lt;i&gt;Always Franco&lt;/i&gt;. Criogenizar al Caudillo, convirtiéndolo en un icono pop, apto para el consumo de masas, viene a ser como recrear el primer polvo cósmico de tu adolescencia. Sí, ya sé, puestos a elegir, mejor el cuerpo corruptible de Angelina Jolie. Faltaría más. Pero esto es lo que hay. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Tener para ti solo, embutido en una nevera, el cuerpo incorrupto del Generalísimo, quizá no sea un erógeno lubricante, pero tiene su morbo. Otros coleccionan aviones de guerra, minerales o casas de muñecas. Yo, si pudiera, haría una extensa colección de dictadores congelados (incluido los vivos). Los pondría en fila de a tres y les dedicaría ante su féretro de hielo un desinhibido corte de mangas todas las mañanas, antes del café con magdalenas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;La erótica proletaria no permite más licencias que soñar despierto. Que un Franco con 20 años no resucite y que Rajoy decida hacerse a sí mismo un &lt;i&gt;ERE-quiri&lt;/i&gt; en vez de seguir congelando la esperanza de la ciudadanía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Perdonen ustedes, pero cuando me caliento...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Ramón Besonías Román&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-456784368865088899?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/456784368865088899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/always-franco.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/456784368865088899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/456784368865088899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/always-franco.html' title='Always Franco'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ot_p2iKoiWE/Tz0tFZWXUdI/AAAAAAAAAKU/EdupZY_t80k/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5945610432799566499</id><published>2012-02-15T02:09:00.002+01:00</published><updated>2012-02-15T12:55:24.028+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>Microhistorias del frío</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;img alt="" class="aligncenter size-full wp-image-24739" height="457px" src="http://misiglo.files.wordpress.com/2011/02/gentes-4frf-jack-spencer-vigc3ada-del-mundo-20001.jpg?w=500&amp;amp;h=457" title="gentes.-4frf.-Jack Spencer.-vigía del mundo.-2000" width="500px" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Jack_Spencer_%28photographer%29"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;/span&gt;Jack Spencer&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman;"&gt; – Vigía del mundo.-2000&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Descubrieron el frío en medio del océano. Desde el cielo caía sobre el frágil cayuco una lluvia de sueños en la noche de enero. Un helor de silencio sobrevino al naufragio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Notó el tacto frío de su falanges descarnadas. La gélida caricia congelaba la sangre. Con el último aliento se atrevió a susurrarle:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;-Madame La Mort, supongo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Arrastra su miseria por la calle, encogido de frío. La sombra de la noche, como una nieve negra, se enreda en sus harapos. Hace un silencio helado: ni una palabra tierna para engañar al viento. Buscará unos cartones y un cajero automático para cuajar un sueño. Las estrellas urbanas carecen de sentido entre neones húmedos. Mas le asalta el recuerdo de una canción de cuna en voz de una mujer que él recuerda muy dulce, en una humilde casa parecida a un hogar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Natasha Pavlova se bañaba desnuda en la nieve en su granja de Vladivostok. Endurecía así sus pechos encumbrados de moras en sazón. Por la noche, los destellos helados de su sangre incendiaban las sábanas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Transcurridos seis siglos despertó de su sueño criónico, pero el dinosaurio ya no estaba allí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;El frío del bronce en los candelabros de la noche&amp;nbsp; me hiela la&amp;nbsp;sangre. El viento del norte inclina los cipreses azules. Aúllan los lobos. El vaho del espejo me impide ver su rostro...Lo desempaño...¡Se ha ido!...¿Se ha ido?...Siento tras mi cuello un súbito aliento helado. Tiemblo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Las rosas sobre el mármol me prestan este instante de silencio en tus ojos.Fueron mías las palabras que ves aquí grabadas. Las escribí una noche en que la nada vino&amp;nbsp; disfrazada de música. De aquella eternidad esto es lo que nos queda.Pero, dime, ¿eres tú? Percibo en las estrellas el frío (sí, digo el frío), el frío del verano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Miguel&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/3-eXFQyA3Wc/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3-eXFQyA3Wc&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/3-eXFQyA3Wc&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5945610432799566499?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5945610432799566499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/microhistorias-del-frio.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5945610432799566499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5945610432799566499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/microhistorias-del-frio.html' title='Microhistorias del frío'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-4628725534307725124</id><published>2012-02-12T23:19:00.005+01:00</published><updated>2012-02-13T00:00:01.812+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Defensa al frío</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El calor tiene buena prensa, el calor es sensual. El verano es amigo de los romances pasionales y pasajeros.&lt;br /&gt;Vayamos más lejos: la pasión es roja, como el calor. Con eso está todo dicho.&lt;br /&gt;Pero lamento decirles, amigos míos, que he venido hasta aquí a destruir el mito.&lt;br /&gt;El verano apesta. Y cuando digo esto, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;créanme&lt;/span&gt; que lo digo en el sentido literal del término. Después de 8 horas de trabajo de oficina, cerca de esa ventana donde te pega el sol toda la perra mañana, no hay desodorante que no te abandone.&lt;br /&gt;Por otro lado, los que hablan del romanticismo en época estival son los que están gozando de unas bellas vacaciones al borde de algún espejo de agua. A mi que no me hablen del roce de los cuerpos cuando el termómetro marca cuarenta grados a la sombra y estás en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;microcento&lt;/span&gt; haciendo la cola del banco.&lt;br /&gt;En cambio ¿hay algo más lindo que apoyarle la cola fría a tu compañero en la panza en pleno invierno? ¿Y qué me dicen de plantarle el pie helado entre sus piernas para que lo caliente? Eso es erotismo, señores. Por eso los Príncipes son azules, como el invierno.&lt;br /&gt;En el verano, tu pareja te propone actividades al aire libre, que a no ser que sean &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;exhibicionistas&lt;/span&gt;, no ayuda a la hora de intimar. En el invierno, se comparte el sofá, el chocolate caliente cerca de la estufa. ¡No me van a decir que cambian una caminata a pleno rayo del sol, sudando la gota gorda, por mirar  una buena película acurrucado junto a tu pareja, que además &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;huele&lt;/span&gt; bien porque el desodorante resiste!&lt;br /&gt;Por eso, amigos míos, no se calienten y disfruten.&lt;br /&gt;Acá no la estamos pasando tan bien.&lt;br /&gt;Excepto los agraciados que tenemos piscina en casa y estamos en el agua &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;fresquita&lt;/span&gt; hasta entrada la noche. Pero ese es otro tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-4628725534307725124?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/4628725534307725124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/defensa-al-frio.html#comment-form' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4628725534307725124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4628725534307725124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/defensa-al-frio.html' title='Defensa al frío'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2140313459315113693</id><published>2012-02-10T20:35:00.000+01:00</published><updated>2012-02-11T13:27:09.385+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>El frío es una república de lobos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;1 &lt;b&gt;The Tolstoi Experience&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;En la literatura rusa de los trenes que descarrilan en el invierno y las penurias de los escritores jóvenes a los que hieren el amor y los naipes es en donde hace frío de verdad. Uno coge al azar uno de esos libros maravillosos, tachonados de las ricas peripecias que sufre el alma, y se le hielan las manos. Con solo leer el título se aprecia el frío escalando la espalda como una lagartija salvaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;2 &lt;b&gt;Fellowship&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Igual que los ríos van a parar a la mar que es el morir, el frío carece de trayectoria, el frío prescinde del volumen. El frío es un invento de los poetas románticos o un capricho de algún dios caprichoso y rudimentario, confinado a su retiro maximalista, impartiendo su cátedra homicida, su cuchillo de palabra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;3&lt;b&gt; Una república de lobos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;El frío sucede siempre en el interior. Existe porque desciendo a mi adentro y me encuentro solo. El frío es una república de lobos. Mi palabra es una bandera sin público.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;4 &lt;b&gt;El poeta siberiano&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Cae la tarde sobre Lucena y pienso en Napoleón invadiendo la estepa rusa. Sumergí mi corazón en una solución poética y vi escorpiones de luz abrirse paso a través de la sangre. Es la hora más extraña del día. Cae la tarde con el pasmo de los hipopótamos cuando se sienten solos en el mundo y buscan la sombra para soñar una eternidad de barro lúcido y de sol como espuma. El frío hace que me sienta hospitalario con mi rareza. Soy un criatura del frío. Me acomodo en su lengua de fiebre y busco en la memoria las palabras que me consuelen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;5&lt;b&gt; Moby yo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Siento ásperas las manos y un arpón me ocupa el pecho. Tengo fiebre y me duele el frío que ahora mismo está galopando el mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;6 &lt;b&gt;Metafísica&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Es posible que Dios, allá en su unidad indivisible y enciclopédica, hiciera el frío en un mal día. No hay razón que lo explique. No tenemos quien venga y nos lo razone con palabras justas y con argumentos serenos. El frío es una de esas cosas que Dios pudo habernos ahorrado. En lugar del frío, Dios pudo haber pensando en estaciones eternamente disfrutables, en el edén en el que algunos sitúan el idilio del hombre consigo mismo y con sus mitos. Pero Dios no ha estado al raso porque en su naturaleza no existe la conmoción molecular ni la sed yendo y viniendo por la boca. De Dios sabemos estas cosas y hay más de lo que sabemos absolutamente nada. El frío fue un mal día, un accidente en su bosquejo del mundo, un sincero atropello al confort de sus criaturas en la bendita tierra. Salgamos hoy a la calle, miremos al infinito azul del cielo y hablemos a Dios con desparpajo: teniendo tanto tiempo, cómo pudiste hacer las cosas tan rápido. Pero es bueno saber que no habrá respuesta. Y es mejor que no la haya. Se empozoña la fe si se observa en detalle su condición de magia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;7 &lt;b&gt;Los guardines y el frío&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Velar porque el frío persista. Saber del frío y de la música con la que contribuye al orden del cosmos. El cielo se desploma con dulzura de parto. El lobo no sabe que es lobo. La luna que es luna. Pero el frío se obstina en ser frío y se reproduce con impredecible fiereza por las avenidas de la noche. Se gusta en su papel estelar de dios invisible. Los diioses subalternos como la lluvia o el frío penetrando el hueso del hombre. Invadiendo la parte dura del hombre blando que sigue en pie, asombrado, feligrés de su ignorancia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;8 &lt;b&gt;CSKA de Moscú&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;El frío es Marcelo atropellando a zancadas la banda izquierda de un estadio ruso en un miércoles de champions league de hace un par de años. Mi hijo, embutido en su batín de casa, arrebujadito en el sillón de orejas, comido de padre y de brasero, me lo dijo sin titubeos: cómo pueden corrar sin que se les paren las piernas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;9 &lt;b&gt;The Mahler Experience&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Adoro el frío victoriano. Su planta alta de anaqueles invadidos de tragedias griegas y de retórica frívola. Su fuego degollando el aire. Su whisky de malta historiado en la mano izquierda mientras la derecha acaricia el pelo dócil de un golden retriever. Afuera la vida es un enigma insoportable y yo desmadejo alejandrinos mientras la filarmónica de berlin ataca el cuarto movimiento de la sinfonía número cinco en do sostenido de Gustav Mahler. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2140313459315113693?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2140313459315113693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/el-frio-es-una-republica-de-lobos.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2140313459315113693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2140313459315113693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/02/el-frio-es-una-republica-de-lobos.html' title='El frío es una república de lobos'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-4079632688280750695</id><published>2012-01-24T21:33:00.001+01:00</published><updated>2012-01-24T22:44:54.224+01:00</updated><title type='text'>El lugar más hermoso del mundo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-drBMUtPPREM/Tx8OV2LIJgI/AAAAAAAALCM/OaN_CISHdQc/s1600/P1010992.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://3.bp.blogspot.com/-drBMUtPPREM/Tx8OV2LIJgI/AAAAAAAALCM/OaN_CISHdQc/s400/P1010992.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Creo que en pocas ocasiones de mi vida me he sentido más feliz que el día en que mi hijo me hizo esta fotografía en los Picos de Europa, zona cántabra. Lo fui de un modo absolutamente limpio. No habiéndome sentido casi nunca preso de nada, en ese instante me sentí libre del todo. Lo de la libertad es un concepto que no he manejado nunca mucho. Pensar en si uno es feliz o no tampoco me perturba en demasía. Sé que la felicidad es un arrebato, un subidón de endorfinas, algo que no está ni siquiera bien que dure demasiado tiempo. Sin meterme en honduras metafísicas, prefiero la alegría, ese esparcimiento ufano del alma. Pero ahí arriba, mirando al cielo, empequeñecido por la fastuosa naturaleza que me circundaba, sentí la súbita consciencia de que estaba viviendo un momento extraordinariamente único. Me ha pasado otras veces y lo he sentido igual o de parecida manera, pero creo que nunca de una forma tan intensa. Lo que ahora razono (y al razonar se pierde un poco el misterio y el asombro, la divina providencia de lo que no conocemos) es que mi cuerpo se fundió con la tierra, asunto que no entra en el concepto que poseo de mí mismo y de la propia tierra. No siendo yo una criatura religiosa, lo cual da una relevancia mayor a lo que me dispongo a confesar, solo he notado una sensación similar a ésta en algunas ocasiones en que he visitado morosa y admirativamente algunas catedrales. No me refiero a algunas majestuosas de las que el amable lector pueda pensar sino a otras de imponencia menor, pero impregnadas del mismo misterio que me perforó (todo muy metafóricamente entendido) cuando mi hijo, sin avisarme, me fotografió en los Picos de Europa, frente al cielo azul jaspeado de nubes y las altas y eternas montañas. Tengo un buen amigo que dirá que es Dios quien me vigila y conduce. Que es su hálito el que guía el asombro que continuamente padezco. No pienso llevarle la contraria. No, al menos, esta vez. Y cuando la rutina de los días me aturda y me desarme (suele pasar con pesarosa frecuencia) me imagino en ese lugar exacto del mundo con mi hijo detrás, atento a las frivolidades espirituales de su extraño padre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-4079632688280750695?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/4079632688280750695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/el-lugar-mas-hermoso-del-mundo.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4079632688280750695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4079632688280750695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/el-lugar-mas-hermoso-del-mundo.html' title='El lugar más hermoso del mundo'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-drBMUtPPREM/Tx8OV2LIJgI/AAAAAAAALCM/OaN_CISHdQc/s72-c/P1010992.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8259967558173152727</id><published>2012-01-22T19:53:00.001+01:00</published><updated>2012-01-23T16:41:15.280+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>… para lo mismo responder mañana</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;…si es que no tengo la fuerza de voluntad de hace sólounos años… si me lo digo continuamente: Alberto, no tienes arreglo, dejas pasarel día papando moscas, metido en tus ensoñaciones, convencido de que de talidea saldría un magnífico post, de que eso que has leído en el periódico, o hasoído por el patio, o ha contado una vecina chismosa en el supermercado, esaestupidez, es materia narrativa de la que saldría un magnífico relato, peropara qué me voy a esforzar, si el tedio me inunda, si la ilusión de antes seestá convirtiendo en rutina, si esto ha dejado de interesarme… y entonces surgela pregunta-puñalada: ¿y entonces qué hago, todo el día solo? ¿a qué dedico eltiempo libre? Y tras pensarlo bien, abro uno de los blogs habituales, leo elpost que tal o cual &lt;i&gt;blogger&lt;/i&gt; haescrito, con toda su ilusión y le doy a insertar comentario, pero ahí,agazapada, sale la apatía y me salgo, firmemente decidido comentar mañana, símañana, que me amanecerá un día mucho más esperanzador, aunque sé que mañana serepetirá la situación. Hace ya más de dos meses que no entro en el blog deFulanita, me cuesta trabajo contestar al de Zutano (total, él nunca mecomenta), o al de Mengano (que parece que ya no sabe que existo), o el de esefidelísimo Perengano, que lleva siguiéndome los cinco años que llevo metido enesta droga, o hacerme ver en el blog de esa jovencísima escribidora deintimidades, que antes me gustaba leer… pero no puedo. No encuentro la idea, elestímulo, el momento: “mañana le abriremos…” decía un conocido soneto mediomístico que hablaba de este estado de ánimo que ya se está prolongando mucho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-veX7hNc_mYw/TxxawDIs1JI/AAAAAAAAAEY/Sxe03IDx588/s1600/Tengo+el+coraz%25C3%25B3n+part%25C3%25ADo+por+la+apat%25C3%25ADa+eurhydice.tumblr.com.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-veX7hNc_mYw/TxxawDIs1JI/AAAAAAAAAEY/Sxe03IDx588/s320/Tengo+el+coraz%25C3%25B3n+part%25C3%25ADo+por+la+apat%25C3%25ADa+eurhydice.tumblr.com.jpg" width="270" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small; line-height: 115%;"&gt;Tengo el corazón partío por la apatía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small; line-height: 115%;"&gt;(Imagen tomada de eurhydice.tumblr.com)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tengo la bandeja de borradores atascada de embriones de posts que sé que nuncaacabaré, de relatos de los que apenas he esbozado una idea maestra, decanciones a medio traducir para la sección de música (que solía poner los finesde semana)… nada parece servirme y creo que muchos de esos borradores estáncondenados a no aparecer nunca… Muchas veces he pensado en darle al botón de “Eliminarblog”, pero eso sería casi como un suicidio virtual y sé que tampoco mequedaría tranquilo, así que vuelvo a prometerme a mí mismo que de mañana nopasa: abriré todos los blogs amigos, comentaré, me volveré a motivar… aunque séque es más que probable que mañana repita mis autoamenazas y mis firmes propósitos de todos los días… La vida es pura contradicción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;b&gt;Alberto Granados&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8259967558173152727?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8259967558173152727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/para-lo-mismo-responder-manana.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8259967558173152727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8259967558173152727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/para-lo-mismo-responder-manana.html' title='… para lo mismo responder mañana'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-veX7hNc_mYw/TxxawDIs1JI/AAAAAAAAAEY/Sxe03IDx588/s72-c/Tengo+el+coraz%25C3%25B3n+part%25C3%25ADo+por+la+apat%25C3%25ADa+eurhydice.tumblr.com.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3776532776417182506</id><published>2012-01-17T00:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-17T22:28:38.522+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Algún día...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-A7PmH_EUrCg/TxHowDhbz6I/AAAAAAAAAKI/cUfgiB6PecA/s1600/1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="272" src="http://3.bp.blogspot.com/-A7PmH_EUrCg/TxHowDhbz6I/AAAAAAAAAKI/cUfgiB6PecA/s400/1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Mi único propósito -o mejor, entelequia transutópica- reside en poder alargar el suspensivo de los puntos de un &lt;i&gt;algún día&lt;/i&gt;&amp;nbsp;remoto, &lt;i&gt;far far away&lt;/i&gt;. Pero (¡qué le vamos a hacer!) nací bajo el yugo de la responsabilidad. Soy de los que ven la línea asimétrica de unos folios apilados y corre raudo a corregirla. Dejé tan solo un libro sin leer, quizá dos películas, y aún siento el aliento de algún santo recordándome mi traición.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No piensen ustedes que soy perfeccionista, no. Mi pecado es la soberbia; me reafirmo en ser esclavo de mis cadenas. No amo el buen resultado, sino el compromiso con la obra. Pienso quizá que debo ser fiel a mis quimeras, pese a que la realidad corrobore con pruebas irrefutables la inconveniencia de mi obstinación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Quisiera dejar para después lo que pude hacer anteayer, pero acabo cediendo al minutero de mi horario. Esta terquedad, sin embargo, no va acompañada siempre del puntillismo que debiera. Me entrego con tanta pasión a mis quehaceres como los abandono&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;a su suerte&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;por pura desidia una vez acabados. He de confesarlo: no tengo animales ni flores en mi casa por la fatiga que supone tener que cuidarlos. Cuando llega el verano, o me entrego a un solazado abandono o caería rendido sin remisión al canto de sirenas del trabajo. El término medio es un imponderable al que mi naturaleza peregrina renuncia sin remordimiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Por esta razón, hacer registro de mis propósitos viene a ser para quien os escribe una redundante perogrullada, la inmisericorde letanía del reincidente. Prefiero no orar a dioses que no pueden responder a mis plegarias, dejarme llevar por la futilidad del deseo y soñar con la próxima víctima de mis desvelos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Ramón Besonías Román&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3776532776417182506?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3776532776417182506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/algun-dia.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3776532776417182506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3776532776417182506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/algun-dia.html' title='Algún día...'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-A7PmH_EUrCg/TxHowDhbz6I/AAAAAAAAAKI/cUfgiB6PecA/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total><georss:featurename>Badajoz, España</georss:featurename><georss:point>38.8785967 -6.9702834</georss:point><georss:box>38.4830492 -7.601997399999999 39.2741442 -6.3385694</georss:box></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8047177957315923444</id><published>2012-01-15T02:34:00.003+01:00</published><updated>2012-01-16T13:31:33.459+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>Agenda  2012</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;img height="300px" id="il_fi" src="http://www.tiendaice.com/store/images/P/IArti-48-Agenda-2012.jpg" style="padding-bottom: 8px; padding-right: 8px; padding-top: 8px;" width="300px" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Enero. Dejar de poner palabras-bomba en la línea de flotación de la conciencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Febrero. Bisestear en el invernadero, musitando palabras de amor (ansiedad, de tenerte en mis brazos)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Marzo. Declararme insolvente cuando vengan a hipotecar nuestro futuro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Abril. Anotar en mi cartera, un día de lluvia, olmo, la gracia de tu rama verdecida. Mi corazón espera otro milagro de la primavera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Mayo. Despolinizarme y polinizarte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Junio. Volver a riografiar las orillas del amor, cuando la luna ilumine el solsticio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Julio. Procurar que ni una lágrima más caiga en la arena, en aquella playa desierta, cuando el sol&amp;nbsp;dore tu piel (y no estoy hablando de ti, María Isabel).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Agosto. Volver a pasar por el camino verde y crepuscular que va a la ermita, para comprobar si, desde que tú te fuiste, aún siguen llorando de pena&amp;nbsp;las margaritas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Septiembre. Día 7: Volver a escuchar juntos y solos en la madrugada &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=mUzcvSNiahE"&gt;Dio come ti amo&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, como si el tiempo no hubiera pasado. Día 26: Volver a crecer, por sexagésima tercera vez,&amp;nbsp;en sabiduría y bondad (y en sus antónimos). Día 29: Volver al Mont Saint Michel para visitar a mi Arcángel (¡Quién cómo Dios!) o, en su defecto, su postal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Octubre. Planear la revolución de las hojas muertas (digo, rojas) antes de que el viento las convierta en una canción de Serrat.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Noviembre. Escribir a Doña Inés la carta pendiente, cambiándole definitivamente el nombre, antes de llevarla a aquella apartada orilla, para no perder la sana costumbre de lo que mejor sabemos hacer (y que no voy a anotar en esta agenda, por obvio).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Diciembre. Comprobar si la insoportable levedad del ser es pura levitación o simple ingravidez, con el paso del tiempo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;b&gt;Miguel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8047177957315923444?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8047177957315923444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/agenda-2012.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8047177957315923444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8047177957315923444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/agenda-2012.html' title='Agenda  2012'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5255873845794579707</id><published>2012-01-13T15:14:00.004+01:00</published><updated>2012-01-14T21:11:23.031+01:00</updated><title type='text'>Yo me propongo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Por esas cosas del destino, escribo mi listado de pretensiones para este año el viernes trece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No es que una sea una mujer supersticiosa pero, vamos, el primer 13 de este año bisiesto es viernes y con la profecía maya sobre nuestras cabezas. Parecería que lo más coherente que se puede desear es llegar al 2013.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Pero no nos pongamos fatalistas que tenemos todo un año por delante. Vayamos al listado que nos compete.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Lo primero que me propongo es no tener propósitos que no pueda cumplir. No hay nada más frustrante que llegar a fin de año y descubrir que seguimos con el mismo peso, el mismo auto, igual trabajo, mismos vecinos y sin pintar la casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Así que este año, señores, no me voy a anotar en el gimnasio. Sépanlo. A cambio, haré un esfuerzo por tomarle un poco más de cariño a mis caderas anchas, que al fin y al cabo me vienen acompañando desde hace rato sin quejarse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No pienso dejar de comprarme ropa en esa tienda carísima, cortar el césped y lavar el auto con mis propias manos para ahorrar unos pesos. No.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Voy a dejar la meditación, la calma y la mesura para algún maestro zen. Unos buenos gritos de vez en vez no le hacen mal a nadie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Seguiré amenzando a mis hijos con castigos que jamás les impondré, pero dejando abierta la posibilidad de hacerlo. Uno de estos días&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No me voy a anotar en un curso de cerámica, tejido o ikebana. Cada rato libre que tenga me voy a echar en el sillón a leer o mirar alguna de esas series que me vuelven loca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No me voy a obligar a leer nada que no me guste, ni a comer algo que no disfrute, ni a ir a lugares que no me agraden sólo porque la moda me lo imponga.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No le voy a decir a mi jefe que tiene razón por miedo a que me despidan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Voy a decirle te quiero a quienes quiero muchas veces.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Resumiendo, amigos, este año quiero seguir haciendo lo que siempre hice: vivir tratando mientras trato de vivir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Malena&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5255873845794579707?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5255873845794579707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/yo-me-propongo.html#comment-form' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5255873845794579707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5255873845794579707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/yo-me-propongo.html' title='Yo me propongo'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6905174084685644697</id><published>2012-01-10T20:52:00.004+01:00</published><updated>2012-01-14T21:10:32.044+01:00</updated><title type='text'>Pequeño manual de adiestramiento espiritual</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-YRItXJ-hI5s/TwyXvp3nDRI/AAAAAAAAK8Y/6PmPTWMoq0s/s1600/Nombre.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://3.bp.blogspot.com/-YRItXJ-hI5s/TwyXvp3nDRI/AAAAAAAAK8Y/6PmPTWMoq0s/s640/Nombre.jpg" width="489" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Siendo caprichoso y de inclinaciones volubles como soy, no me puedo permitir redactar un acta de buenos propósitos para el año recién empezado. En todo caso puedo hacer lo contrario y firmar una que contenga los vicios a los que encomiendo la salvación de mi alma. Aparto las buenas intenciones en la certeza de que no tendré tesón para cumplirlas. Alma debo tener una por ahí adentro y exige su peaje. La abastezco y se queja como sabe. Me pide lo que le gusta, aunque eso a la larga me salga caro y me robe el sueño y la concentración durante el día. Ayer quería no ir a trabajar la muy zorrona. Quedarse acuartelada en casa, atrincherar la modorra de la libranza navideña y ampliar en lo posible el plazo de regreso al campo de batalla. Le dije que no sin entrar siquiera a negociar las condiciones de su reivindicación. El trabajo es sagrado, le confesé. El orden sirve para arrojarse de bruces, hocicando a capricho, a posta y con oficio, al bendito desorden. Conste que hay asuntos del alma que a mí me encantan. En parte la he educado yo, yo he sido quien la ha conducido a lo que es, yo he alimentado su famélico instinto de supervivencia, su inagotable capacidad de asombro. No son tiempos para la lírica, pero ella (mi alma, digo) insiste en alejandrinos, en cuartetos y en metáforas; en cine negro, en be bop y en literaturas germánicas medievales; en novelas infinitas y en sinfonías sublimes. Antojadiza como es, prefiere la holganza al trabajo mecánico que, según dice, la rebaja y la aturde. Se mueve mejor en la chanza metafísica que en las discusiones sindicales. Bebe sin disimulo el elixir de las cosas. Aspira con embeleso la fragancia sutilísima del cosmos. Todo lo hermoso del mundo le atrae y sostiene que será la belleza la que lo salve. Que la poesía es no solo un arma cargada de futuro sino el futuro desarmado y limpio, enhiesto y fiero, desafiando las hordas bárbaras y la trompetería del apocalipsis. Que sin la palabra cultivada y la idea refinada el universo sería un almacén gris de gente desangelada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Está mi alma encabritada con los tiempos que le han tocado vivir, imagino. Yo la animo a que se apacigüe, no vaya a ser que su encabronamiento (perdóneseme este subidón semántico) me arrastre y termine yonki de mí mismo, incapaz de hacer otra cosa que satisfacerla, ajeno al mundo y a sus asuntos. Soy por natural sociable y necesito el contacto con los otros. Prefiero sacrificar el placer puro de lo que verdaderamente me llena por el afecto sencillo de los míos más cercanos y cómplices. Por eso he pedido al numinoso azar y a la conjunción de los astros en el limpio firmamento que me siga premiando con la presencia maravillosa de la amistad y del amor, pero no hay nada que hacer cuando mi alma se pone inabordable, críptica y venenosa, cuando la cerca el ansia pura y se la come la fiebre. Le he pedido eso sin entrar en honduras metafísicas. Sé que seré el buen esclavo que soy, el que se inclina al placer en cualquiera de sus formas y esquiva en lo que puede el dolor en cualquiera de las suyas, el que se aposta en la barra de los bares y se explaya en lo que le gusta. Le he pedido que me ponga de cuando en cuando los pies en la tierra, pero que me dé vuelo de tanto en tanto y pueda apreciar las cosas desde una altura. Si tiene a bien, el bueno del azar, me recompondrá si caigo y me jaleará si me tuerzo. Está en el azar, en el que hospedo el volunto de las cosas, el izarme o el hundirme, el contentar mi quebranto o permitir que me invada y aturda.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En fin, no es posible el levantamiento de esa voluntariosa acta de intenciones loables. No entra en mis planes inscribirme en un gimnasio, perder peso con una dieta naturista, dejar de fumar el poco tabaco que fumo o aprender más inglés del que ya sé y me procura sustento. Entra en mis planes seguir escuchando todo el jazz que pueda, mirar a Bill Evans de vez en cuando y pedirle asilo. Ahí me refugio y me nutro. Así que le pido a mi avatar de facebook, a mi adorado pianista, que me mantenga alerta y sensible, lúcido y firme. Que no me encienda la ira ni me arroje sin contemplación al abismo del aburrimiento. Yo quiero no aburrirme. Aburrido, muero. Se puede morir en una tarde de sábado con el corazón latiendo y el estómago recién ocupado, pero yo conozco bálsamos para remediar el tedio. No son míos en exclusiva. Están a disposición de quien abreva su hastío en ellos. Uno hace guardia en estas menudencias del espíritu. Se avitualla de amor y le sobra la prima de riesgo y las bastardas tramas de quienes sacan a la prima a paseo y se la trajinan obscenamente. Enfebrecido, loco, entero y consciente, así pienso andar las estaciones. Ya vendrá después el vértigo y me reventará los ojos. El apocalipsis se cierne, ah. Afinan los heraldos del miedo los metales, empozoñan las armas, gangrenan el verbo, pero vence siempre la pasión, vence el fuego del misterio, vence el ardor del arte, vence la cultura. Al final sobrevive el apasionado, no el culto sin un gramo de amor adentro. La vida es una pasión pobremente correspondida. Uno se va adiestrando en la formación del espíritu.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6905174084685644697?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6905174084685644697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/pequeno-manual-de-adiestramiento.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6905174084685644697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6905174084685644697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2012/01/pequeno-manual-de-adiestramiento.html' title='Pequeño manual de adiestramiento espiritual'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-YRItXJ-hI5s/TwyXvp3nDRI/AAAAAAAAK8Y/6PmPTWMoq0s/s72-c/Nombre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3409788709079339559</id><published>2011-12-21T21:08:00.001+01:00</published><updated>2011-12-21T21:08:03.368+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Beben y beben...</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Las navidades de mi infancia, en aquel Alcaudete de losaños cincuenta, empezaban exactamente en el momento en que los maestrosdecidían el fin del trimestre, que, para que tuviera algo de ofrenda dadivosa,tenía lugar en mitad de la mañana, ahorrándonos el último par de horas de frío,humedad en las paredes y sabañones en las orejas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;a href="http://albertogranados.wordpress.com/2010/03/25/tardes-de-primavera/"&gt;Don Rafael&lt;/a&gt;, mi primer maestro, nos hacía milrecomendaciones (ser buenos, no faltar a la misa de los escolares, no serexigentes con la carta a los Reyes Magos…) y salíamos del aula muy contentos,pero aún disciplinados, por si el maestro nos hacía volver y nos regañaba poralgo (teníamos la culpable sensación de que ser niños nunca era inocente deltodo). Así, en casi un perfecto orden de batalla, llegábamos a lo alto de laCuesta Encarnación, doblábamos la esquina y, en ese momento mágico y liberador,ya fuera del control del profe, empezábamos a golpear las carteras dondellevábamos nuestra enciclopedia Álvarez, y seguíamos el ritmo de nuestrapercusión cantando aquello de:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 141.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;“Arriba los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;mantecaos&lt;/i&gt;,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 141.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Abajo los polvorones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 141.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Que viva don Rafael&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 141.6pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Que nos dio lasvacaciones.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Los más cafres cambiaban los dos últimos versos de lacantata por un: “Que muera don Rafael, / que ya son las vacaciones”, algo queme parecía ruin hasta el escalofrío y que, en este caso, tuvo algo depremonitorio, pues aquel falangista, amigo de mi padre, con el que se tomabaalgún vino de cuando en cuando en mi casa y me sacaba los colores, murió decáncer en pocos meses. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_wYjXbhXlZM/TvI6XHJ-eCI/AAAAAAAAAEA/BM_SOkj_0wo/s1600/Alcaudete+en+color.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="204" src="http://1.bp.blogspot.com/-_wYjXbhXlZM/TvI6XHJ-eCI/AAAAAAAAAEA/BM_SOkj_0wo/s320/Alcaudete+en+color.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El entusiasmo iba creciendo al ritmo en que la cantatacolectiva se iba desinflando y el grupo se hacía menos numeroso. Entonces sedejaba oír en la radio, a lo largo de todo el trayecto, como un canto proteicoy gregario, lleno de connotaciones mágicas e ilusorias, la cantinela de lalotería:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;“Veintisetemilcuatrocientoscincuentayocho…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Diezmilpesetas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Cuarentaytresmilsetentaynueve&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Diezmilpesetas…”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Ambas músicas eran el pistoletazo de salida de aquellasvacaciones en que aún conservaba la ilusión de la magia navideña, en que íbamosa la Fuente Amuña a por musgo para el nacimiento, en que nos permitían tomaruna “palomita” (anís con agua) junto a los dulces navideños, en que estábamospendientes de espiar los pasos de nuestros padres para averiguar qué nos habíancomprado para Reyes, aunque públicamente simulábamos creer aún en la generosaexistencia de los tres astrólogos de Oriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Si el inicio canónico de la navidad era justamente ese,en el caso concreto de mi pueblo había una especie de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;premiere&lt;/i&gt; que flotaba en el aire desde septiembre: el olor de lafábrica de dulces navideños que hay a unos escasos quinientos metros de lo quefue mi casa. Nada más terminar la feria, empezábamos la escuela y ese mismo díasurgía un microsistema atmosférico que olía a canela, manteca de cerdo, azúcar,esencias, almendra… Era la fábrica de Productos Mata, famosa por las hojaldrinas(marca registrada, por cierto), que aún hoy es una potencia en estos productos.Ese olor es a mi infancia, lo que la magdalena para el personaje de Proust:parte de mi ADN emocional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En casa, yo era el menor, y me sorprendía siempre dever que los pastorcillos del belén, los camellos de los reyes magos, lasacémilas de los pastores… tenían rotas las patas o brazos de escayola y dejabanver unos espantosos alambres que me parecían la prótesis metálica de un amigoque había sufrido la poliomelitis. Alguna vez, mis padres les hacían una reparación(le llamábamos de broma, pasarlos por “trauma”) y los repintaban, sin quepareciera posible encontrar el color justo del resto del muñeco, que quedabaaún más inválido que antes, esta vez, de una invalidez estética aun máshorrible que la mutilación previa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La Nochebuena íbamos todos a la misa del gallo, con loque yo encontraba una magnífica ocasión para prolongar la compañía de misamigos en un horario extra, una ocasión casi única para dejar atrás la tutelade mis tías y mis padres y quedarnos juagando en la plaza hasta que Serrano, elmunicipal (eso de policía local no se conocía por entonces), nos echaba: aúnquedaba un cierto miedo de los tiroteos de cuando los &lt;a href="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/2007/9/1/maquis/"&gt;maquis&lt;/a&gt; bajaban de lasierra al pueblo y parecía que los niños estorbábamos siempre y en cualquiersituación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-d6AbkDNPnYM/TvI6jAKFERI/AAAAAAAAAEI/mvBlUteX8aM/s1600/el_cartero_felicitacion+cuentoquenoescuento.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-d6AbkDNPnYM/TvI6jAKFERI/AAAAAAAAAEI/mvBlUteX8aM/s320/el_cartero_felicitacion+cuentoquenoescuento.jpg" width="224" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;El cartero siempre llamaba dos veces...&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(imagen del blog de blogspot cuentoquenoescuento)&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El día de los inocentes, mi padre se dejaba colgar elmuñeco de papel de ABC con una complicidad que todos disfrutábamos, y laNochevieja, tras la cena, mis hermanos se iban al baile del casino. En elhorizonte empezaban a asomar las negras nubes del final de las vacaciones, dela vuelta al frío de la escuela…&amp;nbsp;y&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt; llegaba el día de Reyes, en que fatídicamente susmajestades pasaban olímpicamente de mis peticiones y me ponían unos juguetestan sospechosamente parecidos a los que yo les había visto a mis hermanos unpar de temporadas antes, que cualquier habría jurado que eran los mismos… inclusolos juegos reunidos Geyper en cuyo parchís faltaba una ficha verde… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Y esa misma tarde del&amp;nbsp;6 de enero, los altavoces del ayuntamientodesaparecían y los peces en el río dejaban de beber… y quedaba en el alma unapesadumbre especial, la sensación de un frío que nos rezumaba tristeza porvolver a la escuela. Curiosamente, esa sensación del siete de enero no me haabandonado jamás, durante los más de cincuenta años que he estado yendo a laescuela, como el alumno más aplicado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Alberto Granados&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp; &lt;a href="http://albertogranados.wordpress.com/"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;http://albertogranados.wordpress.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3409788709079339559?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3409788709079339559/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/beben-y-beben.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3409788709079339559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3409788709079339559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/beben-y-beben.html' title='Beben y beben...'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-_wYjXbhXlZM/TvI6XHJ-eCI/AAAAAAAAAEA/BM_SOkj_0wo/s72-c/Alcaudete+en+color.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-133763179512119797</id><published>2011-12-19T20:52:00.003+01:00</published><updated>2011-12-20T09:00:17.967+01:00</updated><title type='text'>Las uvas de la ira</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-SpK9prELF_E/Tu-VZpXrCUI/AAAAAAAAA-k/y-oKwrOBoqA/s1600/lasuvasdelaira1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="232px" oda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-SpK9prELF_E/Tu-VZpXrCUI/AAAAAAAAA-k/y-oKwrOBoqA/s320/lasuvasdelaira1.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;Las fiestas navideñas son cada vez más sinónimo de hartazgo. Hasta tal punto que la misma saturación ya forma&amp;nbsp; parte también del conjunto de tópicos que las adornan. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Hablar otra vez del ceremonial de consumismo desnortado que nos invade en estas fechas resulta&amp;nbsp;igualmente cansino y todo lo que se escriba al respecto les sonará a &lt;em&gt;déjà vu&lt;/em&gt;. Este año, no obstante, bajo la presión psicológica y real de la monstruosa crisis omnipresente, Papa Noel , en lugar de saludarnos&amp;nbsp;con&amp;nbsp;su sempiterna&amp;nbsp;&amp;nbsp;sonrisa, lo hace con una mueca trágica, con un rictus sarcástico. Parece recordarnos aquel viejo chiste definidor del consumismo: “Este año todos con su mismo coche, con su mismo abrigo, con su mismo piso, con su mismo paro…”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;Aun así , la prima de riesgo Blancanieves y sus siete mercaditos , podrían resultar útiles para dar un giro a nuestra VISA. Y es que los bienes materiales también cansan ; nos provocan algo así –tan machadiano- más o menos como el hastío del mundo en la oquedad de nuestras cabezas. Los juguetes, por poner un ejemplo, distorsionan la ilusión del niño con su fugaz fragilidad, cuando descubren el vacío&amp;nbsp;bajo sus carcasas multicolores. Pura desilusión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;La Navidad sufre la degradación continuada de lo previsible y nos aburre con sus repetidos rituales de sueños falsos. Sigue existiendo, es cierto, el estímulo de la tradición, pero cada vez más desvaído, adulterado y desprestigiado. La liturgia, las propias ceremonias religiosas, son un puro anacronismo en una época que valora la innovación y la diversidad. Hasta los villancicos se parecen cada vez más a las insoportables canciones de tuna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;Por último en un año con tan mala uva, a ver quién se atreve a tragarse las doce correspondientes&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;a las campanadas de la Puerta del Sol sin atragantarse. Mejor acordarse de Steinbeck y de John Ford: Yo este año &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;prefiero “Las uvas de la ira”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Miguel&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-133763179512119797?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/133763179512119797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/las-uvas-de-la-ira.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/133763179512119797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/133763179512119797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/las-uvas-de-la-ira.html' title='Las uvas de la ira'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-SpK9prELF_E/Tu-VZpXrCUI/AAAAAAAAA-k/y-oKwrOBoqA/s72-c/lasuvasdelaira1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-538932684683196142</id><published>2011-12-15T19:42:00.000+01:00</published><updated>2011-12-15T19:46:45.368+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Tríptico navideño</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kvq2QoZ53do/Tuo0bUqUizI/AAAAAAAAAJ8/rWY74iCkasM/s1600/1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="343" src="http://3.bp.blogspot.com/-kvq2QoZ53do/Tuo0bUqUizI/AAAAAAAAAJ8/rWY74iCkasM/s400/1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;I&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Nostalgia&lt;/b&gt;:&amp;nbsp;del griego &lt;i&gt;mostos&lt;/i&gt;, regreso, y &lt;i&gt;algos&lt;/i&gt;, dolor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Cuentan las crónicas que Johannes Hofer, reputado médico del siglo XVIII, acuñó el término &lt;i&gt;nostalgia&lt;/i&gt; a raíz de la observación de un singular caso de curación milagrosa. Un paciente agonizante sanó tras regresar a la casa familiar. Nadie se explicaba cómo alguien podía resucitar a causa de esa terapia aparentemente inocua. Hofer afirmaba que este tipo de sanaciones se debían a&amp;nbsp;«una continua vibración de vitalidad a través de aquellas fibras de la mitad del cerebro en las cuales las huellas impresas de las ideas de la Patria aún persisten».&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Persistente ataraxia, mirada perdida, anorexia autoimpuesta, andar errático, desgana, descuido del aseo y las costumbres más simples. El paciente vaga por el mundo como un espectro viviente, ensimismado en sus pensamientos, ajeno a la realidad circundante. El nostálgico es un ser u-tópico; perplejo, ha perdido la hoja de ruta, el camino a casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;II&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Navidad&lt;/b&gt;:&amp;nbsp;del latín &lt;i&gt;nativitas&lt;/i&gt;, que proviene del verbo &lt;i&gt;nascior&lt;/i&gt;, nacer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Cuando era niño, observaba perplejo a los adultos derramar lágrimas furtivas en Navidad. Años después comprendí la razón de su tristeza: rendían tributo al recuerdo de aquellos que se habían ido (en cuerpo, que no en alma). Tuvo que pasar la adolescencia para que comenzara a empatizar con aquellos sentimientos de pérdida. Desde niño, asociaba la Navidad con la reunión familiar, la Misa del Gallo y un ambiente único de alegría contagiosa y excesos culinarios, que tenían su epílogo en la entrega de generosos regalos. Hoy puedo entender que la alegría y el llanto converjan con facilidad durante las fiestas de guardar. La edad acaba creando un lazo invisible con todos aquellos que te rodean, un hilo tejido de la materia común con la que todos fuimos concebidos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;III&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Muerte&lt;/b&gt;:&amp;nbsp;del latín&amp;nbsp;&lt;i&gt;mors&lt;/i&gt;, que significa&amp;nbsp;muerte, solo eso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Afirma Cioran, contra ingenuos, que los seres humanos estamos encaminados a morir, que la vida es un paréntesis, una casualidad inusitada. Lo lógico es morir, ceder a la nada que se abre paso frente a nosotros. Todos caminamos sin saberlo ni quererlo hacia el origen del que provenimos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;El anciano se hace niño: anda despacio, se cae, ríe sin razón, se mea encima, une frases sin argumento.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Times; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;El niño nace anciano: arrugado, sin dientes, casi ciego, incapaz de dar un paso o valerse por él mismo. Una fugaz llama que se extingue, pero que alumbra mientras está viva la fría eternidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Ramón Besonías Román&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-538932684683196142?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/538932684683196142/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/triptico-navideno.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/538932684683196142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/538932684683196142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/triptico-navideno.html' title='Tríptico navideño'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kvq2QoZ53do/Tuo0bUqUizI/AAAAAAAAAJ8/rWY74iCkasM/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8523740288618396080</id><published>2011-12-14T00:30:00.003+01:00</published><updated>2011-12-15T00:25:12.939+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Noche de paz, noche de amor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;La idea de comenzar el año rodeado de la gente que uno quiere es muy buena.  No hay nada más lindo que comer con tus hermanos, sobrinas, padres, amigos y desearnos de corazón que el año que empieza sea excelente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Pero, por favor, que alguien me explique por qué tengo que brindar con el contable de mi oficina y desearle un año próspero (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Más próspero? ¿Qué te querés robar ahora? ¿Los ventiladores de techo, desgraciado?&lt;/span&gt;) o besar a la secretaria del jefe mientras le digo que ojalá tenga un 2012 más descansado (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Renunciá y quedate en tu casa, loca&lt;/span&gt;). Ni hablar de los vecinos que se olvidan de las denuncias por ruidos molestos que hicieron en Junio e intercambian botellas de vino y deseos de paz (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hay un barrio muy pacífico a 100 kilómetros de acá. ¿Pensaste en mudarte?&lt;/span&gt;).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Lo inexplicable de las fiestas navideñas es esa necesidad que sentimos de ponernos querendones con todo el que nos rodea. Probablemente tenga que ver con la cantidad de alcohol que se ingiere, porque entre las despedidas de año laborales, de amigos, de familia, barriales y demás, uno comienza descorchando la primera botella el 15 de diciembre y termina el 2 de enero abrazado al primo de la sobrina de la novia de la vecina del almacenero, diciendo "no sabés cómo te quiero, hermanito".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Este año tenemos, además, la predicción maya colgando sobre nuestras cabezas como espada de Damocles. Estoy segura que no faltará el que - borracho y al grito de "aprovechemos que se acaba el mundo" - intentará meter mano en escotes, piernas y demás de todas las contertulias que no pertenezcan al círculo familiar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Por eso me animo a sugerir, señores, que festejemos la llegada del primero de enero con nuestra gente querida, con aquellos que sepamos que nos desean genuinamente que seamos felices.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;O con algún seguidor de la teoría maya de nuestro agrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-weight: bold;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8523740288618396080?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8523740288618396080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/noche-de-paz-noche-de-amor.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8523740288618396080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8523740288618396080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/noche-de-paz-noche-de-amor.html' title='Noche de paz, noche de amor'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5047114943178020759</id><published>2011-12-11T01:35:00.005+01:00</published><updated>2011-12-11T19:58:49.818+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>La de cosas con se pueden hacer con los nueve renos de Papa Noel</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-_F9kdMjnVK4/TuP638dIrAI/AAAAAAAAK4w/v7fNTuA0eJs/s1600/papa_noel_y_sus_renos-1024x768.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/-_F9kdMjnVK4/TuP638dIrAI/AAAAAAAAK4w/v7fNTuA0eJs/s400/papa_noel_y_sus_renos-1024x768.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Lo mejor de Santa Claus o de Papa Noel, en fin, no termino de ponerme de acuerdo, es que te permite involucrarte en lo más puramente navideño sin plantearte dilemas éticos sobre la materia narrativa de lo festejado. Sobre si pecas mucho, poco o no pecas en absoluto si pones bajo el mismo techo moral, digamos, al gordinflón escandinavo, con su séquito de renos y de rollizos niños gritones y al San José, a la Vírgen María, al niño Jesús y al resto de los adoradores belenísticos. Yo lo tengo cada año más claro: lo que más me gusta de las navidades es decir de memoria los nombres de los nueve renos que tiran del trineo celestial de Papa Noel. O de Santa Claus. Ahora no tengo claro si son dos o es uno y falta un Espíritu Santo para competir en metafísica con los cuerpos doctrinales de la Santa Madre Iglesia. Bueno, voy con lo de los renos.:&lt;i&gt; Rudolph, Donner, Blitcher, Cometa, Cupido, Brillante, Danzante, Centella y Zorr&lt;/i&gt;o. Hay exégetas de lo santaclausistico que niegan esta nomenclatura zoológica y colocan ligeras variaciones. Hay también países en donde la adoración popular ha traducido libremente los nombres vernáculos para que los infantes, ah los infantes, ah sus gargantas pequeñitas, puedan pronunciarlos diáfana y pomposamente. Digo esto a modo de aviso para incrédulos. Los nombres citados arriba, aun pudiendo no ser los verdaderos, son los que maneja mi voluntad navideña. Y contra la voluntad de un feligrés de sus vicios no caben enciclopedismos. Ni contra mi deseo de que sean en efecto nueve, como tengo oído y bien oído, y no ocho como vocinglan algunos ignorantes en estas nobles materias del espíritu navideño puro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año, aburrido de la rutina en la que había convertido el recitado de los nombres de mis queridos renos,&amp;nbsp; probé a pronunciarlos en estricto orden alfabético. ¿Por qué Rudolph, que es el reno maricón según algunos foros de internet en donde entro, va a ser el reno cabecilla? Otro me esmeré en cantarlos. Elegí una cantata de Bach y mi mujer, al terminar el encadenado operístico, se me acercó con lágrimas en los ojos y me zampó un par de besos en las mejillas. Castos los dos, sin inclinaciones venereas. Era nochebuena, al fin y al cabo. Es muy recomendable recitar el nombre de los dichosos renos con la boca llena de hojaldrinas. Un par de buenas hojaldrinas embutidas en la cavidad bucal, masticadas trabajosamente, impelidas a caer garganta abajo hacia el previsible finiquito gástrico, garantiza un fantástico entretenimiento fonético. El lector osado puede introducir una mayor cantidad de hojaldrinas, pero dos es un número óptimo porque permite, por un lado, afrontar el reto con una apreciable posibilidad de éxito y, por otro, porque el impávido espectador de esta extravagancia más teatral que otra cosa alberga la posibilidad de que el atrevido al que encara pueda conseguirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especialmente útil en noches familiares en las que el ánimo languidece y el cuñado metepatas de turno decide criticar la textura del pavo o la temperatura del ribera del duero que lo acompaña. Otra opción de jubiloso recorrido obvia la entrañable hojaldrina y la sustituye por un tabla de taquitos de turrón duro. Se exige que el turrón sea comido al modo en que se comen las uvas de nochevieja. Queda más o menos así: taquito de turrón duro introducido en boca, los dientes incisivos taladran la dureza ofensiva del producto y la mucosa bucal segrega una cantidad discreta de saliva. Es ahí, en ese instante de húmeda lubricidad, cuando comienza el recitado de los renos. Un reno, un taquito. En el reno noveno la boca deja de cumplir todas las funciones que la madre naturaleza le encomendó, allá en el primigenio y críptico big bang de todas las mitologías, y se limita a esperar que la segunda madre en liza, la providencia, libere la escandalosa masa de miel, almendras y (opcionalmente) clara de huevo bien por el camino natural, esto es, el descenso por el maelstron de la garganta o bien por el volcado impetuoso al exterior acompañado por las arcadas y toses habituales que los borrachos y los tragones conocen desgraciadamente tan bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se conocen casos de paro cardíaco, pero se recomienda vivamente que no practiquen este juego gastrolingüístico si nos acaban de instalar un bypass, tenemos un temible historial epiléptico o se sabe a ciencia cierta que tenemos las tragaderas chicas, como dice mi madre. El bolo alimenticio no conoce padre ni reglas y es capaz de instalarse en las estrechuras de la laringe sin que en modo alguno exhiba intención de moverse. Ah si no fuese por estas veleidades del ingenio creativo. ¿Qué sería de las aburridas comidas de nochebuena si no tenemos a mano estas maravillosas ocurrencias domésticas? El lector perverso, alguno habrá,&amp;nbsp; puede prescindir de hojaldrinas y de turrón y plantear que los renos sean pronunciados mientras unos buenos auriculares acoplados con pericia en las orejas restituyen a un volumen brutal eso de &lt;i&gt;pero miran cómo beben los peces en el río&lt;/i&gt;. El juego consiste en que el recitador no puede distraerse de su empeño trabucando renos o suprimiendo sílabas. Para deleite de lectores indisimuladamente retorcidos, ofrezco aquí la posibilidad más excitante: consiste en combinar alegremente la audición del villancico de marras (o de cualquier otro que el organizador del juego elija) con la ingesta de hojaldrinas o, llegado el caso, en el extremo tipo jackass del asunto, los taquitos de turrón duro. No olviden escribir a esta dirección para contar cómo fue la experiencia. Si hay bajas en el campo de batalla, se ruega lloren a los suyos en la intimidad y no molesten al autor de esta nota. Bastante tiene con no tener dientes, estar sordo y padecer una diabetes tremebunda que me impide, ay, el disfrute de esas exquisitas lindezas del noble recetario navideño.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5047114943178020759?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5047114943178020759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/la-de-cosas-con-se-pueden-hacer-con-los.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5047114943178020759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5047114943178020759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/la-de-cosas-con-se-pueden-hacer-con-los.html' title='La de cosas con se pueden hacer con los nueve renos de Papa Noel'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-_F9kdMjnVK4/TuP638dIrAI/AAAAAAAAK4w/v7fNTuA0eJs/s72-c/papa_noel_y_sus_renos-1024x768.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5741122654763245147</id><published>2011-12-04T19:18:00.001+01:00</published><updated>2011-12-04T23:38:03.076+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Mi lugar en el mundo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Nunca supe encontrar mi arcadia particular, ni la necesité. Éramos muchos de familia y yo era el menor, así que fui recibiendo cogotazos y caricias de todos, la verdad es que sin mucha severidad ni mucho entusiasmo: mis padres, la abuela, mis hermanos, mis tías… eran más que suficientes para regalarme sus arrumacos y pellizcos que al instante siguiente se convertían en leves azotes o regañinas, sin que el niño que yo fui le encontrara lógica al asunto, ni me afectara demasiado: supuse (y creo que acerté) que la vida es así de contradictoria y que aquello no era un infierno, sino la mera existencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Cuando mi familia se fue desmoronando (mi hermana se casó, mis dos hermanos, mi abuela y mis tías se fueron a Madrid, mi padre murió…) me encontré mucho más solo, pero en cambio tuve mucho espacio para mí. Venía a ser lo que cantaba Sabina: “…y no perdí una hija&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;/ gané un cuarto de baño…”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Fue cuando empecé a trabajar, al tiempo que estudiaba Filología. Cuando volvía a mi casa por vacaciones o algún raro fin de semana, me metía en una de las habitaciones donde había conseguido una mesa, una estantería para mis libros y mis fotos, unos cajones para mis cosas, mi música, en fin, un ámbito privado (o casi) donde pasaba las horas leyendo y donde recibía a mis amigos, ante la comprensiva mirada de mi madre y de quienes estaban de paso por la enorme casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Y1E5xwZfq_k/Ttu5gjj0G8I/AAAAAAAAAD0/fMjWcFN0jE4/s1600/Alcaudete+en+blanco+y+negro.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;img border="0" height="226" src="http://4.bp.blogspot.com/-Y1E5xwZfq_k/Ttu5gjj0G8I/AAAAAAAAAD0/fMjWcFN0jE4/s320/Alcaudete+en+blanco+y+negro.jpg" width="320" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;Alcaudete en los 70. Mi casa en primer término.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Una maravilla eso de tener un espacio privado. Algo delicioso, sólo comparable a mi primer nido de casado, un piso de alquiler que no tuve que compartir con nadie: mi mujer era sólo una prolongación mía y el mundo estaba a nuestros pies y no encontrábamos nada mal hecho en este perro mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Después llegaron los hijos y el espacio dejó de ser nuestro, ocupado siempre por el carrito, el parque, los juguetes, los Pin y Pon, las ceras y lápices de color… Más tarde, los hijos crecieron y la casa se fue llenando de amigos que venían a echar una partida en la consola, a hacer un trabajo escolar o universitario, o que se quedaban hasta más tarde de lo razonable, o directamente amanecían en casa… Se trata de un fenómeno que adquiere especial énfasis cuando la casa se limita a un mínimo apartamento de veraneo que, pese a sus escuetas dimensiones, es invasivamente acogedor para “las amistades peligrosas” de mis hijos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://1.gvt0.com/vi/m28K0JAGtPk/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/m28K0JAGtPk&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/m28K0JAGtPk&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Ahora, mi mujer y yo compartimos el estudio y la música y echamos de menos la gente que otras veces andaba continuamente por aquí, el incesante sonar del teléfono que me crispaba los nervios, la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;vidilla&lt;/i&gt; que había en casa cuando estábamos todos (y eso que aún tengo a&amp;nbsp;mi hijo por aquí)...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Se ve que yo era un niño que las veía venir: la vida es, efectivamente, pura contradicción; los paraísos no existen y la arcadia sólo se puede encontrar en algún libro o dentro de uno mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;strong&gt;Alberto&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;a href="http://albertogranados.wordpress.com/"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;http://albertogranados.wordpress.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; font-size: x-small; mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5741122654763245147?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5741122654763245147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/mi-lugar-en-el-mundo.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5741122654763245147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5741122654763245147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/mi-lugar-en-el-mundo.html' title='Mi lugar en el mundo'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Y1E5xwZfq_k/Ttu5gjj0G8I/AAAAAAAAAD0/fMjWcFN0jE4/s72-c/Alcaudete+en+blanco+y+negro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5429074901014696850</id><published>2011-12-03T00:54:00.001+01:00</published><updated>2011-12-03T01:12:54.587+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Nadie quiere niños tristes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-FCzM093Wsjg/TtlnFHN5YQI/AAAAAAAAAJ0/4Cc8N9RWvEY/s1600/Uli+enfadado.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://2.bp.blogspot.com/-FCzM093Wsjg/TtlnFHN5YQI/AAAAAAAAAJ0/4Cc8N9RWvEY/s400/Uli+enfadado.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;Mi hijo Ulises&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Todos queremos ver fotos felices, momentos congelados del pasado en los que nos recordemos disfrutando. Nadie fotografía niños tristes. Todos quieren ver infancias atravesadas por el gozo, el ocio sin interrupciones, sonrisas imperturbables que el tiempo no pueda evaporar por la distancia.&amp;nbsp;La infancia debe permanecer virgen, impoluta, ajena a los afanes y dobleces del adulto. El niño es el reducto inexpugnable, un bastión intocable que la edad traiciona. Ningún niño debe llorar. Nadie quiere niños tristes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Será que la culpa nos obliga a idealizar la niñez, a creerla habitada por un edén vacunado contra el dolor y el infortunio. No lo sé, pero nadie, ningún adulto quiere niños tristes. Nos gusta fotografiarlos henchidos de entusiasmo, exultantes, ignorantes de su suerte, libres de la condena de crecer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Ramón Besonías Román&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5429074901014696850?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5429074901014696850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/nadie-quiere-ninos-tristes.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5429074901014696850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5429074901014696850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/nadie-quiere-ninos-tristes.html' title='Nadie quiere niños tristes'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-FCzM093Wsjg/TtlnFHN5YQI/AAAAAAAAAJ0/4Cc8N9RWvEY/s72-c/Uli+enfadado.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2780147146245039068</id><published>2011-12-01T23:23:00.000+01:00</published><updated>2011-12-02T10:05:21.352+01:00</updated><title type='text'>Heráclito, Jorge, el río y yo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-GxY2KewnifE/Ttf7Gfc-txI/AAAAAAAAA-I/HoZp5DDKhrA/s1600/IMGP3532.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" dda="true" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/-GxY2KewnifE/Ttf7Gfc-txI/AAAAAAAAA-I/HoZp5DDKhrA/s400/IMGP3532.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;A veces pienso que el río se detiene&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;y contempla el paso de la vida&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;que va dejando el hombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Afán de ir y venir. Una estela&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;de pasos incesantes&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;persiguiendo las huellas indelebles&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;de alguien que se acercó&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;hasta la tenebrosa orilla del tiempo inexorable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Y allá varada espera&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;la barca de los sueños ilegibles&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;con sus músicas mágicas: agua, agua,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;quietud del alma líquida del triste&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;que contempla su rostro vencido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;por los surcos de los días sin memoria,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;arboleda sin viento, lunas sin beso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Sólo la orilla opuesta&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;atisbada en las sombras que la bruma proyecta,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;intuye una exigua esperanza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: 16.0px 'Courier New'; margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font: normal normal normal 16px/normal 'Courier New'; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Miguel Cobo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2780147146245039068?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2780147146245039068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/heraclito-jorge-el-rio-y-yo.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2780147146245039068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2780147146245039068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/12/heraclito-jorge-el-rio-y-yo.html' title='Heráclito, Jorge, el río y yo'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-GxY2KewnifE/Ttf7Gfc-txI/AAAAAAAAA-I/HoZp5DDKhrA/s72-c/IMGP3532.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8858739804103168842</id><published>2011-11-29T23:06:00.004+01:00</published><updated>2011-11-30T20:11:36.059+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Marea amarilla</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-N2WKJO_e9ck/TtVXmdA9dvI/AAAAAAAAAOc/3pPV_5vmXKo/s1600/P1000229.JPG" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5680542823133050610" src="http://2.bp.blogspot.com/-N2WKJO_e9ck/TtVXmdA9dvI/AAAAAAAAAOc/3pPV_5vmXKo/s320/P1000229.JPG" style="display: block; height: 332px; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; margin-right: auto; margin-top: 0px; text-align: center; width: 443px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Suelo transitar la ruta que une mi pueblo con Daireaux, una localidad vecina, un par de veces al mes. Es parte de mi rutina laboral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Típico camino provincial, se caracteriza por su asfalto en mal estado y las banquinas anchas. Durante el invierno, el paisaje es bastante triste. Arbol, campo, verde. Pero durante el verano, los lugareños obtienen el permiso para sembrar a los costados de la ruta, y todo se tiñe de amarillo por los girasoles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Entonces me sumerjo en esa marea de flores doradas, disminuyo la velocidad, subo el volumen de la música.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Y extraño un poco menos al mar que dejé lejos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-weight: bold;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8858739804103168842?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8858739804103168842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/marea-amarilla.html#comment-form' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8858739804103168842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8858739804103168842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/marea-amarilla.html' title='Marea amarilla'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-N2WKJO_e9ck/TtVXmdA9dvI/AAAAAAAAAOc/3pPV_5vmXKo/s72-c/P1000229.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-295636807717314052</id><published>2011-11-28T00:09:00.011+01:00</published><updated>2011-11-28T15:11:35.257+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>El sillón de las noches</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span id="goog_989210802"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_989210803"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6_B75LlLuj0/TtLEmnArT5I/AAAAAAAAK2g/xRX8nPRxrgA/s1600/i.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/-6_B75LlLuj0/TtLEmnArT5I/AAAAAAAAK2g/xRX8nPRxrgA/s400/i.JPG" width="298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No soy metódico. Tampoco encuentro nada que envidiar a quienes lo son y me rodean. Prefiero cierto tipo de desorden. Soy de los que cree firmemente en la bondad del azar. Incluso soy capaz de creer en su maldad. En que no sabemos nada y nada está ahí afuera dispuesto a ser conocido. El incrédulo vive mejor porque todo le asombra con más fiereza. El crédulo es un incrédulo con fe en la bondad de las cosas y de las personas. Se trata en el fondo de irse uno sinitiendo hospitalario consigo mismo. Yo lo soy siempre que puedo. Me satisface encontrarme, saludarme, verme con esa distancia que permite apreciar ciertas cosas que la cercanía o la intimidad emborronan. En uno de los pocos asuntos en los que acepto el metodismo, la rutina y la previsiblidad, es en el butacón en donde leer. Jamás he dejado de tener un rincón idílico, ustedes ya me entienden, en donde perderme con los libros o escuchando música o viendo cine. Delante de ese butacón hay una pantalla de televisión embutida en un mueble reventón de libros que me miran cuando yo los miro. Hay entre los libros y yo una confianza que va ganando con los años. Una cosa curiosa de este rincón de lectura es la necesidad absoluta de que sea de noche cuando lo ocupe. No creo que me haya sentado ahí de día. A la luz de sol tengo otros rincones de evasión espiritual. Se precisa una ventana bien cerca. La mano aparta las cortinas y se aprecia el runrún de la calle y el ir y el venir de los coches y de los transeúntes. Uno lee novela negra y se detiene en la escena en la que entran en el caserón con aviesas intenciones. Las aviesas intenciones criminales de siempre, no crean. Pero fascina esa detención del tiempo. Elevar la mirada. Buscar en la calle un indicio de novela negra en las aceras, yo qué sé. Otro día alojo por aquí el butacón de día. El de la noche es éste. Lo adoro. Aquí he revisado a Borges, descubierto a Connolly, pensado otra vez a Séneca, escuchado Kind of blue con lágrimas en los ojos, visto North by northwest con un pellizco de sobrecogimiento en la boca del estómago. En lo demás, en lo que no es literatura, cine o discos, prefiero las barras de los bares, las terrazas en las plazas de pueblo o los paseos por el mar. Todo eso está fotografiado y registrado, pero el sillón me miró cuando me senté a escribir esta rendición animosa y feliz de mis vicios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-295636807717314052?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/295636807717314052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-sillon-de-las-noches.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/295636807717314052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/295636807717314052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-sillon-de-las-noches.html' title='El sillón de las noches'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-6_B75LlLuj0/TtLEmnArT5I/AAAAAAAAK2g/xRX8nPRxrgA/s72-c/i.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5110962407302215043</id><published>2011-11-24T09:54:00.001+01:00</published><updated>2011-11-26T21:49:21.044+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Años marianos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Había salido exultante al balcón de la sede de Génovahacía sólo unos minutos. La grey popular lo aplaudió, le hizo dar ridículossaltitos, lo aclamó como el triunfador que, sin duda, era. Es cierto que eltriunfo le había costado muchos sinsabores, que tal vez no fuera un triunfosino una derrota puesta en bandeja por los socialistas… pero eso ahoraimportaba poco. Esa noche del 20 de noviembre de 2011 quedaría recogida en lashemerotecas&amp;nbsp; y en los libros de historia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Mariano agitó la mano una última vez, dio la espalda ala masa congregada y desmontó esa sonrisa que tanto le costaba armar.Comprendió que su instante de gloria había acabado. Que la vida del político esasí: a partir de ese momento, la prensa afín miraría con lupa cada desliz, cadadesacierto, mientras la prensa de la oposición desataría contra él toda una persecución.No pudo evitar recordar lo cómodo que él se sintió cuando la COPE y El Mundoorquestaron todo un montaje en descrédito de Zapatero. Él, que conocía mejorque nadie los entresijos del atentado de marzo de 2004, se había enrocado enaquella sarta de embustes que tanto lo beneficiaban. ¿Qué dirían de él,&amp;nbsp;a la menorocasión, Público, la SER o la prensa de los nacionalistas?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BTV7Q5Dwk9U/Ts4GS1IePeI/AAAAAAAAACI/iBaou6qQxJk/s1600/376321_230997706966499_100001688149546_593181_901620669_n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-BTV7Q5Dwk9U/Ts4GS1IePeI/AAAAAAAAACI/iBaou6qQxJk/s320/376321_230997706966499_100001688149546_593181_901620669_n.jpg" width="231" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;2012 y siguientes, años marinaos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Si él usó la religión, la negociación con ETA, elsagrado concepto de familia, el aborto, Educación para la Ciudadanía y miltrucos desleales más contra Zapatero, ¿qué le esperaba ahora a él? ¿Los indignados?¿Muchos más parados? ¿El acoso de la prima de riesgo? ¿Reconocer para sucapote que nadie tenía recetas mágicas contra la crisis?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Se preguntaba hasta cuándo podía echarle la culpa detodo a Zapatero, cuándo empezaría el electorado a comprender que su capacidad gestoraera escasa y que el puesto que realmente le venía al dedillo era el de jefe dela oposición; cuándo empezarían los editoriales en contra&amp;nbsp;en toda la prensa,incluida la más proclive; cuándo hasta los suyos lo venderían; cuándo aparecería en El Mundo un editorial denigrante, desleal e injusto que le diera la puntilla definitiva.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-oD1Spjr29HI/Ts4GmQUHv3I/AAAAAAAAACQ/sBI5bAUO3tc/s1600/Sin+t%25C3%25ADtulo2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="235" src="http://4.bp.blogspot.com/-oD1Spjr29HI/Ts4GmQUHv3I/AAAAAAAAACQ/sBI5bAUO3tc/s320/Sin+t%25C3%25ADtulo2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Comprendió que la grandeza es efímera y está trufada de judas y desleales que ya estarían afilando cuchillos contra él, pese a ser los más cercanos.&amp;nbsp;Después de todas las estupideces que había mandadodecir contra el gobierno de Zapatero, ¿qué le quedaba que soportar ahora? Buscólos ojos de su esposa, que lo acababa de besar ante la multitud enfervorecida ycreyó ver ya una mirada de reproche, un gesto de desconfianza en su capacidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;En ese momento le hubiera gustado darle marcha atrás altiempo y no haberse metido en política, ni haber falseado la realidad, ni haberllegado a alcanzar la responsabilidad que ahora lo abrumaba. Se vio como unSísifo que ha llegado con su carga hasta lo más alto: desde ahora ya sólo podía descenderhasta lo más bajo. La única duda: ¿a qué ritmo sería la caída? ¿cómo de dolorosa? ¿qué se iría dejando en cada tumbo, en cada peldaño, en cada roce con la vida?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Su mujer le sonrió y él rehuyó la mirada, refugiando lasuya en un espejo que había en la pared de enfrente. Se vio mucho más pequeño quenunca, más incapaz que nunca. Más trise que nunca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-bottom: 10pt; margin-left: 0cm; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Alberto&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5110962407302215043?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5110962407302215043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/anos-marianos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5110962407302215043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5110962407302215043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/anos-marianos.html' title='Años marianos'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BTV7Q5Dwk9U/Ts4GS1IePeI/AAAAAAAAACI/iBaou6qQxJk/s72-c/376321_230997706966499_100001688149546_593181_901620669_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-9142394849071047572</id><published>2011-11-21T17:30:00.000+01:00</published><updated>2011-11-22T10:24:18.124+01:00</updated><title type='text'>Pinocho en la Moncloa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-l7h5ELhV-O0/TsoyIfm234I/AAAAAAAAAJs/cfpbo2r6QX4/s1600/2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="191" src="http://1.bp.blogspot.com/-l7h5ELhV-O0/TsoyIfm234I/AAAAAAAAAJs/cfpbo2r6QX4/s400/2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;No sabemos bien si se trata de una fotografía de la Consejería de Turismo de Galicia, o un reclamo que ilustra las excelencias del turismo rural. Si no fuera porque conocemos al modelo que la protagoniza, nadie diría que asistimos a la contemplación de una imagen publicada en el diario El País días antes de los comicios del 20-N. Rajoy aparece en pose relajada, manos embutidas en los bolsillos, chaqueta desabotonada, piernas en posición &lt;i&gt;descanso&lt;/i&gt;, mirada serena al infinito. En definitiva, ademanes importados para otorgar a la escena sensaciones de seguridad. Hasta hace unas pocas semanas antes de las elecciones generales, Rajoy no se presentaba ante el foro mediático como algo más que un candidato. Las encuestas y el consiguiente apoyo de los medios de comunicación y de los grupos de poder del país izaron al compostelano a la Moncloa, seguros de apostar por el caballo ganador. Ya solo quedaba presentarle ante la ciudadanía como líder competente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Geppetto crea un muñeco de madera, con la esperanza de que aún día cobre vida; y&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;el Hada Azul le echa un cable, pero no sin antes poner ciertas contingencias al contrato: Pinocho será un niño como otro cualquiera, pero manteniendo su naturaleza de madera. Ningún cuento, por muy optimista que pinte, deja de poseer un tinte de distopía. Pese a que el hechizo transmuta la materia inerte de un muñeco en un niño, el Hada Azul recuerda a Pinocho su anterior condición a través de un singular efecto: cada vez que mienta su nariz crecerá y crecerá sin remedio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;En el cuento original, Pinocho, tras una trepidante odisea iniciática, regresa a casa de su creador. El encuentro con su progenitor desfacerá el hechizo, convirtiendo al niño de madera en un ser humano de carne y hueso. En la realidad, en el día a día de andar por casa, estos finales devienen en utopías complacientes, en placebo para incautos. Los Pinochos terrenales nunca regresan a casa (la erótica del poder los retiene en el sillón presidencial), no los crea un carpintero entrañable (para esa empresa ya tienen a la industria del merchandising político) y mucho menos dejan de tener la prodigiosa facultad de desplegar su cavidad nasal hacia el éter infinito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Firmado: Pepito Grillo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Ramón Besonías Román&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-9142394849071047572?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/9142394849071047572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/pinocho-en-la-moncloa.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/9142394849071047572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/9142394849071047572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/pinocho-en-la-moncloa.html' title='Pinocho en la Moncloa'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-l7h5ELhV-O0/TsoyIfm234I/AAAAAAAAAJs/cfpbo2r6QX4/s72-c/2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-125053793633076282</id><published>2011-11-19T16:42:00.002+01:00</published><updated>2011-11-21T12:11:22.291+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>El candidato y Kafka</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-LrB8BljcJz4/TsfNevNQiAI/AAAAAAAAA94/eDMDdevDKLM/s1600/kafka.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-LrB8BljcJz4/TsfNevNQiAI/AAAAAAAAA94/eDMDdevDKLM/s320/kafka.png" width="274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Cuando el domingo el candidato se despertó tras una noche de pesadillas, se miró en el espejo y no se reconoció. Dudó si se llamaba Alfredo Rajoy o Mariano Pérez Rubalcaba. Trató de ensayar una sonrisa preelectoral, sin lograr otro gesto que una mueca desagradable, al modo de la de Esperanza Aznar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;"¿Qué me ha ocurrido", pensó. Se pellizcó su piel, extrañamente gelatinosa, para comprobar que estaba despierto y en su propia habitación. Se percató de que era así, pero estaba él solo, sin rastro alguno de su mujer ni de sus hijos. Recordó que debía acudir a su colegio electoral antes de las 10, para no ofrecer una imagen de persona perezosa. Tampoco le convenía ser el primero, a fin de no mostrar la prepotencia del empollón de la clase, el repelente niño Vicente que tanto irritaba a los ciudadanos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;La jornada previa había sido de confusión, más que de reflexión y, a poco de acercarse a las urnas, le asaltó una tremenda&amp;nbsp;duda irracional (las del resto de los votantes eran dudas&amp;nbsp;razonables): "¿A quién he de votar a Alfredo o a Mariano?", inmerso en pleno trastorno bipolar. No distinguía entre las promesas electorales propias y las de su rival, ni diferenciaba&amp;nbsp;los eslogans de la agotadora campaña. Un súbito daltonismo ideológico le hacía confundir el rojo y el azul y dudaba si su logo identitario serían aquellas gaviotas chillonas y carroñeras o el puño cerrado (signo evidente de crispación) apretando una rosa ajada y descolorida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Conectó el televisor e hizo zápping con la esperanza de encontrar algún signo revelador de la realidad. Las noticias, sin embargo, no se referían en ningún caso a la jornada electoral ni a la afluencia de votantes a aquella hora temprana. Insistían reiterativa y machaconamente en la disparada prima de riesgo y en la voracidad de los mercados que amenazaban con devorar la zona euro, escenificada como una auténtica orgía caníbal de zombies, que recordaba&amp;nbsp; sus recientes&amp;nbsp;pesadillas y que ponía en peligro extremo la economía del país, el mismo día de la jornada electoral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Notó un sudor frío, temblor y escalofríos incontrolables. Experimentaba una especie de pánico escénico, inédito hasta ese momento. Salió a la calle y comenzó a andar sin rumbo fijo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #073763;"&gt;Telediario, 3ª Edición. Última hora.&amp;nbsp;Seguimos sin noticias de los candidatos de los principales partidos. Las Juntas electorales, sumidas en la más completa perplejidad, se reunirán con el Consejo de Estado y decidirán si abrir o no las urnas a las 8 de la tarde y proceder al recuento de los votos, sin saber qué hacer con los resultados. Continuaremos con la información, tan pronto se produzcan novedades. Buenas tardes.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Miguel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-125053793633076282?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/125053793633076282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-candidato-y-kafka.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/125053793633076282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/125053793633076282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-candidato-y-kafka.html' title='El candidato y Kafka'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-LrB8BljcJz4/TsfNevNQiAI/AAAAAAAAA94/eDMDdevDKLM/s72-c/kafka.png' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-4663171691537475950</id><published>2011-11-17T22:46:00.001+01:00</published><updated>2011-11-18T10:43:34.634+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Pequeña semblanza de un político de pueblo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;La verdad es que nadie sabía muy bien cómo, pero siempre terminaba ganando las elecciones. Ocupaba el puesto de intendente desde hacía diez años. La única gestión que había realizado durante sus mandatos fue iluminar un tramo del acceso al pueblo, que casualmente coincidía con la ubicación de su casa de verano. Por eso todos le decíamos Lunita tucumana; porque alumbra y nada más&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cc0000; font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span style="color: #cc0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;La cuestión es que cuando se acercaban la época de elecciones, Lunita empezaba con sus discursos por la radio de frecuencia modulada, cuyo dueño era Secretario de Comunicaciones de su gobierno y primo hermano de él. Desde ese espacio, personalmente o a través de sus incondicionales compañeros de fórmula, se ocupaba de pegarle duro y parejo a todos sus oponentes. Jamás se lo escuchó hablar de un proyecto, pero pasaba largas horas hablando de la falta de honestidad de Juan, de la poca credibilidad de Pedro e, inclusive, de las infidelidades de Roberto (si engaña a la madre de sus hijos mire si no lo va a engañar a usted).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Fue memorable aquel debate público donde estaba siendo cuestionado por la desaparición de las partidas enviadas por la provincia para el arreglo de varias escuelas. Sin perder el aplomo se levantó y se retiró del recinto diciendo que cuando viniera gente de su estatura moral a pedir explicaciones las iba a dar, pero que no pensaba gastar un sólo segundo con los delincuentes de la oposición. El aplauso fue ensordecedor. Porque reconozcamos que Lunita tenía razón. Los de la oposición eran unos delincuentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Y si no lo eran, de tanto escucharlo ya todos lo creíamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Y el acceso iluminado se veía precioso, para ser sinceros. Una pinturita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-weight: bold;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: italic; text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cc0000;"&gt;* &lt;/span&gt;Yo no le canto a la luna&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;porque alumbra y nada mas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;le canto porque ella sabe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;de mi largo caminar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;Atahualpa Yupanqui, Lunita tucumana&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: x-small;"&gt;(Canción popular argentina)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-4663171691537475950?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/4663171691537475950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/pequena-semblanza-de-un-politico-de.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4663171691537475950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4663171691537475950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/pequena-semblanza-de-un-politico-de.html' title='Pequeña semblanza de un político de pueblo'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-7342197215116864556</id><published>2011-11-14T18:48:00.000+01:00</published><updated>2011-11-14T21:46:26.750+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>El algoritmo infalible</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-MMFSlaN6dBY/TsDfK9c5znI/AAAAAAAAK0I/Fbk3gy-Puo0/s1600/1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="215" src="http://2.bp.blogspot.com/-MMFSlaN6dBY/TsDfK9c5znI/AAAAAAAAK0I/Fbk3gy-Puo0/s400/1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Habrá quien se emocione al ver a su candidato brincar en un escenario, jaleado por los acólitos, en la creencia de ese gesto espontáneo lo baja al terreno de lo más acendradamente humano. En el fondo no se tiene casi nunca una idea emocional del candidato. Los asesores, al saberlo, le susurran gestos casuales, le confían la mecánicade los afectos y le certifican, a pie de escenario, la bondad de su credo. Se tiene del candidato una impresión a menudo lejana, de intermediario necesario entre la política, es decir, el Estado, y la calle, es decir, el pueblo. El desafecto entre lo uno y lo otro no se palia a saltos, brincando en un estrado mediático, pinchando la señal el youtube y los tuentis, el facebook, Antena 3 y el boca a boca, que funciona siempre de maravilla y hace que un gesto casual, insistimos, un detalle más o menos improvisado, cale en el electorado y extraiga el voto del indeciso y se lo reafirme al simpatizante o al que militan en las filas del que brinca, a mayor gloria de Eva Nasarre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay en la política, en esta parte operativa de la política, quiero decir, donde se juega el gobierno de una nación, un extrarradio de brincos que no sé yo si conviene o si la afea y la enseña tal cual es, como el circo sentimental de una población sensible, herida, que mendiga un ejecutivo fiable, que no sé tampoco yo a estas alturas de la trama si hace falta algo más que fiabilidad para devolver las cosas a donde estaban, caso de que hayan estado alguna vez en un sitio razonable que contentara a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El candidato a un pie del suelo no escenifica un estado circense de las cosas, pero retrata sin tapujos, alejando el pudor y el protocolo, un estado pop de las cosas. Y no es que el brincador me caiga mejor o peor o este escribiente considere que un candidato tiene excluído de su programa de actos el brinco, el sencillo brinco frente a la multitud. Lo que produce sonrojo es la pantomima del mítin, ese volcado artificial de frases antológicas, de guiños cómplices, de impostura fonética. Un mítin es un regalo para los oídos, una golosina semiótica. Y dentro de esa placenta vivífica vale todo. Vale el brinco, por supuesto. Vale el mantra sináptico de ideas vendidas hace mucho tiempo y refritas ahora a beneficio de la causa. ¿Noble la causa? Noble hasta el desmayo democrático, pero cansina en este punto de la historia. Ya está uno cansado (yo al menos) de metralla ideológica y el brinco, ay el brinco, da la arcada previsible. Porque en el fondo lo que queremos es un gestor al que no le traicione la emoción y aplique un programa y no un actor al que un ejército de asesores le van colando posturas y modos en los que una buena corbata recluta un par de cientos votos o un par de miles. Por eso duelen los ojos. Por la visión hedonista que de pronto el candidato tiene de sí mismo, ahí izado, en la arenga, en el recitado feliz de sus coplillas de feria. Importa escasamente que aquí sea Rajoy el que se eleva sobre el mundano suelo. Importa que un candidato, uno con visos de ganar el 20N, sea humano, demasiado humano. Queremos una máquina, quizá sea eso lo que hace falta : un programa de microsoft, uno libre de virus, que no se cuelgue jamás y ejecute su trabajo de forma eficiente y estajanovista, un obrero especializado -tipo Aviador Dro en su buena época- que no se deje intimidar por las circunstancias y tenga en su disco duro un algoritmo infalible. Yo voy a votar al algoritmo infalible. No tengo confianza en nada ni en nadie más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-7342197215116864556?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/7342197215116864556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-algoritmo-infalible.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7342197215116864556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7342197215116864556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-algoritmo-infalible.html' title='El algoritmo infalible'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-MMFSlaN6dBY/TsDfK9c5znI/AAAAAAAAK0I/Fbk3gy-Puo0/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3431440565730702888</id><published>2011-11-10T18:13:00.000+01:00</published><updated>2011-11-10T23:05:01.970+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>El guiso</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Soy (o mejor: estoy a punto de ser) un guiso. Un guisocon aspiraciones a cierta forma de prestigio, de reconocimiento por parte delos comensales, aunque sea sólo durante una fugaz aparición en la mesa. No mequejo. Hace una hora yo sólo era un montón de elementos sueltos (carne,pimientos, tomates, apio, puerros, vino blanco, especias…) dispuestos decualquier modo sobre la encimera de la cocina. Después, el cocinero que me estádando forma ha ido pelando, cortando, salando, friendo, sazonando, rehogando,removiendo y he ido tomando ser, consistencia, identidad, aroma, color y textura. Le estoy agradecido,algo así como si fuera mi padre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;En la cocina hay una extraña complicidad entre loselementos guardados en los armarios. Se lo cuentan todo y hacen todo tipo decomentarios. En un bote de cristal se conserva lo más antiguo, la matriarca: unavieja rama de canela, cuya fecha de caducidad está a punto de vencer. Esosupondrá ir a parar al cubo de basura. Está decaída, triste, como enferma deuna extraña melancolía. Todos la respetan y tratan de animarla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;En otros botes, los ajos, el laurel, unas cayenas, unasnueces moscadas y yerbas de la Provenza, así como tomillo, romero y cilantro creanuna mezcolanza de aromas que el cocinero disfruta y aspira con frecuencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;Las cebollas, bajo el fregadero, junto a las patatas, sabende los llantos de este hombre taciturno y depresivo que vive solo (un puerroviejo dice que la esposa no lo quería y se fue con otro), claro que la botellade rioja dice que se alegra al segundo vasito, cuando prepara la mesa cada díacon toda la prosopopeya del que tiene invitados, aunque está completamentesolo. La espumadera, junto al teléfono inalámbrico, asegura que lo oye hablarcon sus hijos, siempre con las manos libres y encajándolo en el cuello en tantoque mueve masas, corta cebollas, hace una picada o prepara un sofrito. Cuando cuelga, dice la espumadera, siempre tiene un aura de tristeza infinita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-1YPqZHH-ELQ/TrwFsv5QE_I/AAAAAAAAACA/UyPvLgzyW-U/s1600/guiso.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://3.bp.blogspot.com/-1YPqZHH-ELQ/TrwFsv5QE_I/AAAAAAAAACA/UyPvLgzyW-U/s400/guiso.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Las cacerolas aseguran que hoy todo es distinto, poreso estoy orgulloso de ser, precisamente yo, el plato principal del menú. Hoy subea comer la vecina de abajo. Me han dicho que es la que llora de manerainconsolable todas las tardes. La misma que cuelga su ropa interior, siemprecoqueta y minúscula, en la cuerda y produce ardores en la imaginación de micocinero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Dentro de un rato, estaré para apartarme de la lumbre.Ha metido la cuchara de palo varias veces dentro de mí, la ha soplado y lamidocon gula, con pasión… Una sartén me ha dicho que su mirada era la del triunfo.&amp;nbsp;Espero estar a la altura de lascircunstancias. En el frigorífico está el tiramisú que ha preparado antes.Después han sido unos entrantes. La botella de vino está a la temperatura correcta. El manteldispuesto, con los cubiertos (los ha a mano fregado, con un cuidado y&amp;nbsp;una energía ya olvidados) y lasservilletas, que planchó anoche. Yo estoy a fuego lento, esperando. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;Ha conseguido contagiarme el nerviosismo. Los vasos locomentan tintineando:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;-Esperemos que todo salga bien. Necesita a esa mujer.Está tan solo…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;La fuente donde me va a preparar me lo ha dichotambién:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;-Esmérate. No vayas a producirle a ella una maladigestión, un deseo de marcharse… La necesita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;La jarra del agua me miraba como si de mí dependiera elequilibrio del universo. Me está entrando el mismo nerviosismo que a él. Que a todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace; line-height: 115%;"&gt;El reloj me guiña, cómplice. Es una especie de piropoque me lanza. Debo de estar casi a punto… El cocinero se acerca y vuelve ameter la cuchara de palo en mí. Sopla delicadamente y me prueba. Todo un gestode placer, como&amp;nbsp;el preludio de una buena siesta llena de compañía, tal vez de&amp;nbsp;caricias y placeres.Me cubre con la tapadera y apaga el fuego. En ese instante, suena el timbre.Creo que ha llegado la hora. ¡Qué responsabilidad!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;b&gt;Alberto &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3431440565730702888?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3431440565730702888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-guiso.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3431440565730702888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3431440565730702888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/el-guiso.html' title='El guiso'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-1YPqZHH-ELQ/TrwFsv5QE_I/AAAAAAAAACA/UyPvLgzyW-U/s72-c/guiso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8332647957150220307</id><published>2011-11-08T00:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-08T00:18:53.931+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>¿Muslo o pechuga?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-hnVPv0pRMOc/TrWl4q3KFWI/AAAAAAAAAJk/oSlN_ZfzST8/s1600/Cuerpo+-+Isabel+Mu%25C3%25B1oz.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-hnVPv0pRMOc/TrWl4q3KFWI/AAAAAAAAAJk/oSlN_ZfzST8/s400/Cuerpo+-+Isabel+Mu%25C3%25B1oz.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;La mayor parte de mis amigos se decantan por la compacta convexidad de un par de tetas. Quizá esta querencia deba su pregnancia a un deseo atávico. Ya sabéis, Edipo, Electra y el resto de esa mitología freudiana tan del gusto de intelectuales. A mí no me acaba de convencer; es más, me desagrada pensar en mi madre mientras acaricio areolas. Una cosa son las mamas de tu santa progenitora y otra bien distinta las tetas de tu señora esposa, de la vecina del quinto, de la panadera o de la mismísima Scarlet Johanson. Pongamos cada ubre en su sitio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Lo mío no son las tetas; entiéndame, amigo lector, no es que deseche esta sugestiva orografía; Dios me libre. Uno es muy macho, que no quede duda alguna. Lo que pasa es que para gustos los colores. El sexo, como la gastronomía, se asienta, más allá de las imposiciones culturales, en lo sensitivo, en la cruda naturaleza de los impulsos. Así, por mucho que no le haga ascos a casi ningún intersticio del género femenino, tengo mis preferencias, mis mandamientos hedonistas, una biblia particular de mi lubricación mental.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Nadie elige sus apetencias sexuales. El sexo es una corriente que nos lleva, sobre la que nos dejamos mecer. Nada sucede al azar y nada bajo nuestra voluntad. Estamos a merced de nuestras afecciones. Al igual que el curso de un río, podemos reconducirlo, dosificar su flujo, pero a poco que el agua encuentra su hueco, mana libre e incontinente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Por lo que a mí respecta, soy más propenso a dejar las cuencas oculares sobre el zigzag de una posadera prieta que en el hueco de un escote. Un culo ofrece a mis ojos la promesa de futuros descubrimientos, mientras que un par de tetas es como un punto y final, un epílogo de sirenas. La teta es rotunda, concluyente, circundable. Por el contrario, unas nalgas prometen, llaman, evocan cuencas, desfiladeros, selvas tupidas, atajos oscuros en los que perder cuerpo y alma, fuentes de la eterna juventud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Si tengo que elegir, no lo dudo: no hay nada como un culo; inerte o en movimiento, da igual. Con su delineación osciloscópica me conformo, en su contemplación apago mi sed. Que no aparten de mí este cáliz. Ningún aperitivo como éste engaña al hambre, sacia el deseo. En el ángulo descendente de unas caderas alojo mis aviesas intenciones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Ramón Besonías Román&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8332647957150220307?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8332647957150220307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/muslo-o-pechuga.html#comment-form' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8332647957150220307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8332647957150220307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/muslo-o-pechuga.html' title='¿Muslo o pechuga?'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-hnVPv0pRMOc/TrWl4q3KFWI/AAAAAAAAAJk/oSlN_ZfzST8/s72-c/Cuerpo+-+Isabel+Mu%25C3%25B1oz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-4660767206228883661</id><published>2011-11-06T00:26:00.004+01:00</published><updated>2011-11-06T11:19:49.155+01:00</updated><title type='text'>Hambre</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-cv-dQHMYIeg/TrXFViOPMXI/AAAAAAAAA88/Jrmi2-BYFhA/s1600/manzana.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320px" ida="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cv-dQHMYIeg/TrXFViOPMXI/AAAAAAAAA88/Jrmi2-BYFhA/s320/manzana.jpg" width="235px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su pan de cerezas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su vino de peces&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su fruta de luna&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su leche nocturna&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus dulces moluscos&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus acres frambuesas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus moras doradas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus croissants menguantes&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus higos Burjoti&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus fibras de néctar&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;verde doncella&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus fuentes de labios&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus fértiles dunas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su fina gavesia&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus dátiles álgidos&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su exótica litchis&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus senos de Siena&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus glúteos de sémola&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus ácidos bífidos&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus dedos de seda&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus yemas saladas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus jugos de algas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su aceite de geisha&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus hebras cromáticas&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus muslos de harina&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su miel de saliva&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su zumo de brisa&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus gritos de savia&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su cera de ombligo&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus esporas núbiles&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De sus brácteas de espuma&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su sudor de ninfa&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su crema de nieves&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su nata de sueño&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su olor de sirena&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;De su sexo de hambre&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: 'Courier New',Courier,monospace; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Miguel&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-4660767206228883661?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/4660767206228883661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/hambre.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4660767206228883661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4660767206228883661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/hambre.html' title='Hambre'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-cv-dQHMYIeg/TrXFViOPMXI/AAAAAAAAA88/Jrmi2-BYFhA/s72-c/manzana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6562448682858966436</id><published>2011-11-04T01:46:00.005+01:00</published><updated>2011-11-04T10:09:54.716+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Dulce de leche</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-uYBcoMX5Z6E/TrM2NFNREII/AAAAAAAAANg/3u-_NNiJAfc/s1600/6586.jpeg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5670935954153607298" src="http://3.bp.blogspot.com/-uYBcoMX5Z6E/TrM2NFNREII/AAAAAAAAANg/3u-_NNiJAfc/s320/6586.jpeg" style="display: block; height: 217px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Las mujeres que saben preparar dulce de leche son mujeres que saben conservar a su marido, nos decía la abuela.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;El secreto está en elegir muy bien los ingredientes, la materia prima. Con mala leche, no vamos a alcanzar nunca un buen resultado.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Se necesita paciencia; es importante cocinarlo a fuego lento, nada de andar apurándolo. Se pone la leche en una cacerola y agregamos azúcar - ni tanta que empalague, ni tan poca que le falte sabor - y unas bolitas de vidrio. Sí, sí, bolitas, canicas; de esas que se usan para jugar (el elemento lúdico, le gustaba decir a ella). Es necesario para que no se pegue. Cuando la temperatura sea muy elevada, casi a punto del hervor, podemos agregar la chaucha de vainilla y una cucharadita de bicarbonato de sodio. La chaucha es esencial para el sabor; el bicarbonato le da color pero no hace a la cosa. Parece que está todo listo, pero no. Hay que cuidarlo, revolverlo, casi permanentemente. Suave, suavecito, como una caricia. La ansiedad tiene que quedar fuera de la cocina. Cuando ya tomó el punto se retira del fuego. Se va a enfriar gradualmente.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Pero no todo está terminado, ahora viene la mejor parte: disfrutar, saborearlo, sentados en nuestro sillón favorito.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;La abuela era de otra época, claro, donde todo se lograba con esfuerzo. Hoy las góndolas de los supermercados están repletas de frascos de dulce de leche de fabricación industrializada y los juzgados de demandas de divorcio.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6562448682858966436?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6562448682858966436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/dulce-de-leche.html#comment-form' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6562448682858966436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6562448682858966436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/dulce-de-leche.html' title='Dulce de leche'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-uYBcoMX5Z6E/TrM2NFNREII/AAAAAAAAANg/3u-_NNiJAfc/s72-c/6586.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-7451117662846209254</id><published>2011-11-01T21:10:00.001+01:00</published><updated>2011-11-01T21:32:25.467+01:00</updated><title type='text'>Solanum tuberosum</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-weowUond1gw/TrABixe9RgI/AAAAAAAAKwo/qKW4Z-pOsPg/s1600/article_image.php.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="276" src="http://4.bp.blogspot.com/-weowUond1gw/TrABixe9RgI/AAAAAAAAKwo/qKW4Z-pOsPg/s400/article_image.php.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Perdonad que empiece a degüello: no sé qué coño es la espuma de patata. Entra en lo posible que no me desagrade, caso improbable de que el azar me la sirva en un plato, si es que la espuma se sirve en platos, que tampoco lo sé, pero hay un obstáculo semántico en el asunto. La patata, al espumarse, se desangela. Igual el espumado es la condición más aristocrática del rey de los tubérculos y he aquí a este ignorante tragoncete, al Emilio de buen yantar, demostrando su falta de cintura culinaria. La alta cocina, vuelvo con cuchillo en la boca, con pañuelo a lo Rambo en la frente, me aturde considerablemente. Prefiero la austera frugalidad de la patata sin el atrezzo estrambótico de la espuma y de la deconstrucción. A mí me deconstruyen una patata y entro en un estado de catarsis contemplativa, en un marasmo metafísico que pone en duda la mecánica celeste y las leyes de Newton. Soy de placeres sencillos porque mi habilidad en lo complejo es casi nula. Admito que aprecio lo barroco, la pompa que se enseñorea y se lame en impúdico y hermoso onanismo, pero la patata me la dejan quieta. Al menos &lt;i&gt;dejen en paz a la patata&lt;/i&gt;, señores de la alta cocina. No vaya&amp;nbsp; a ser que ese noble producto de la tierra pierda su sencilla ofrenda telúrica y se convierta en un objeto encriptado, en un efímero&lt;i&gt; trending topic&lt;/i&gt; de la &lt;i&gt;cuisine &lt;/i&gt;digital. &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Al modo en que uno es del Betis o del Opus y lo exhibe a conciencia en cuanto tercia ocasión, yo soy de la patata. No se me van los ojos detrás de unas costillitas de cabrito con mozarella y endivias. No me muero por meterme entre pecho y espalda una tempura de faisán a la vinagreta con remolina de ravioli de cigala a la trufa negra. Me niego a perder los papeles delante de una gourmandise de salmón confitado. No lampo por probar una esponja de coco ahumado con caviar de mora hidrolizada. No me va el puré de trufa de verano. No tengo inclinaciones lascivas por un helado de aceite de trufa blanca con gelatina de trufa negra. No estoy dispuesto a pagar ni un euro por un trozo de higado caliente de buey con rape encebollado y caramelo de miel del Ampurdán. Por mi boca jamás entró una minimazorquita con couscous ni bebí, extasiado, en trance, sopa de tuétano de molleja de alce al turrón salado. Me abruma pensar que me estoy comiendo un medallón de rodaballo salvaje. Y no estoy en contra de esos platos por algún tipo de cerril obcecación sin argumentario. Sé contar las razones de mi aversión. Es la palabrería la que me molesta. Ese esmerado lifting semántico que el cocinero, a medias con un poeta de reconocida sensibilidad, urden para que el plato entre al principio por el lenguaje. Hay quien se engolosina con estos retruécanos léxicos. Quien babea de gusto cuando sabe que está a punto de hincarle el tenedor a una flor de codorniz a la salsa alsaciana. Quien tiene la palabra tempura grabada a fuego en la memoria. Quien no flaquea cuando saca la visa y deja que la alta cocina, el faisán deconstruído y la patata espumada, le esquilmen el saldo a cuenta de la literatura y de ese placer indescriptible de estar comiendo cosas de otro mundo. A mí, ah lector cómplice, me sigue gustando la patata simple, mi patata en tortilla, en bendito puré, fritas, asadas, hervidas, mimadas en el fuego para que aireen su aroma antiguo de tesoro precolombino.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;posdata:&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;si alguien tiene a bien contradecirme y sostiene que esos platos de alta cocina, de cocina aristocrática, depurada y minimalista, son la suma teológica del paladar alegre y del estómago agradecido, puede invitarme al restaurante que le plazca y muy a gusto debatiremos sobre estos jugosos asuntos. Afortunadamente soy un espíritu abierto y mis papilas gustativas no están adiestradas del todo y quieren, ay, novedades. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-7451117662846209254?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/7451117662846209254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/solanum-tuberosum.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7451117662846209254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7451117662846209254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/11/solanum-tuberosum.html' title='Solanum tuberosum'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-weowUond1gw/TrABixe9RgI/AAAAAAAAKwo/qKW4Z-pOsPg/s72-c/article_image.php.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2068180981491563393</id><published>2011-10-26T03:48:00.003+02:00</published><updated>2011-10-26T14:53:26.900+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Emilio, el amor y el espanto</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-HnQjxPdLkis/Tqdn9unmXEI/AAAAAAAAANI/1mVI2zE2Dyg/s1600/al_libreria_ateneo_imp.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="258" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5667612966252862530" src="http://2.bp.blogspot.com/-HnQjxPdLkis/Tqdn9unmXEI/AAAAAAAAANI/1mVI2zE2Dyg/s400/al_libreria_ateneo_imp.jpg" style="display: block; height: 207px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Supo que podía encontrar la última copia de aquel libro en el Ateneo de Buenos Aires. El dato le había llegado en un sobre cerrado sin remitente, pero al leerlo descubrió la letra del gran Cobo estampada en el papel. Agradeció en silencio a su amigo y sintió que la culpa lo carcomía. ¿Qué habría sido de Miguel si él no lo hubiera iniciado en aquella locura?&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;La idea de viajar al país de Borges lo entusiasmaba, pero no quería perder el eje de su búsqueda. Ya tendría tiempo después de recorrer las calles de San Telmo, cuando hubiera cumplido su misión. Recordó las líneas que el maestro le había dedicado a aquella ciudad y sintió que le calzaban perfecto también a él: no nos une el amor, sino el espanto.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Se dedicó a planificar cuidadosamente el viaje. Los amigos de la Barralibre Jazz Ensemble podían ayudarlos. Raymond y Albert habían estado de gira por Argentina y habían traido con ellos a una mujer que cantaba tangos. Malena le dio la dirección exacta del Ateneo, pero trató de persuadirlo de que no fuera. Que otro se ocupe del trabajo sucio, le pidió. Pero no había palabras suficientes para convencerlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Llegó a Ezeiza una tarde de noviembre. Recorrió los kilómetros que lo separaban de la librería en taxi. La emoción le nublaba la vista.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;- Tiene suerte. Es el último que queda - le dijo el vendedor y Emilio no pudo evitar la sonrisa de satisfacción.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Pero nada igualó el sentimiento de alivio y felicidad que lo invadió cuando prendió fuego al último libro de Bucay.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Malena &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2068180981491563393?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2068180981491563393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/emilio-el-amor-y-el-espanto.html#comment-form' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2068180981491563393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2068180981491563393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/emilio-el-amor-y-el-espanto.html' title='Emilio, el amor y el espanto'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-HnQjxPdLkis/Tqdn9unmXEI/AAAAAAAAANI/1mVI2zE2Dyg/s72-c/al_libreria_ateneo_imp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3082289515583001524</id><published>2011-10-24T07:52:00.000+02:00</published><updated>2011-10-24T18:53:14.620+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Raymond Kiss (a. O'Nyass)</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Raymond era un adolescente en el prestigioso y elitista &lt;em&gt;college&lt;/em&gt;, tenía una imaginación tan desbordada como sus hormonas. Sabía que debía labrarse un futuro glorioso, pero dudaba entre convertirse en un famoso hispanista (le apasionaba el s. XVII literario español)o en un cineasta de prestigio (soñaba con dirigir a Rita Hayworth, con filmar &lt;em&gt;Ciudadano Kane&lt;/em&gt; o un péplum con una gigantesca masa de extras, a lo De Mille). Había más opciones en su imaginación: ser un acaudalado hombre de negocios, un &lt;em&gt;selfmade man&lt;/em&gt; indiscutible; o convertirse en un poeta de prestigio, un nuevo T. S. Elliot; no desechaba ser un nuevo Nijinsky, o un Henry Ford que revolucionara la producción industrial, aunque había veces en que lamentaba no haber nacido negro para ser el nuevo Miles Davis o gitano para cantar flamenco con la hondura necesaria. Por lo pronto, había escrito un cantar, imitando el viejo &lt;em&gt;Beowulf&lt;/em&gt;, con un héroe llamado O’Nyass, seudónimo que usó y alias con que se le conoció desde entonces.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hecho es que la guerra arrebató a su familia el portentoso caudal que poseían y bastante tuvieron con evitar los campos para judíos. Llegaron a Estados Unidos con lo puesto, y los sueños de gloria de Raymond quedaron en un mero posibilismo que no miraba más allá de sobrevivir unos cuantos días, tal vez pagar el alquiler una semana más o llegar a fin de mes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Consiguió dar clases de Lengua y Literatura Españolas en un centro para hispanos, se inscribió en un conservatorio y empezó a tocar el saxo tenor. Puso en todo ello el mismo empeño que sus antepasados habían puesto en amasar una inmensa fortuna y en breve tiempo se convirtió en el indiscutible jefe del &lt;em&gt;Barralibre Jazz Ensemble&lt;/em&gt; y gozaba creando repertorios, estableciendo calendarios, preparando la programación del club de jazz que dirigía el baterista Albert "Rig" O’Letto, un hispano cínico y socarrón que se tomaba la vida como si fuera la&amp;nbsp;más divertida broma macabra.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-svkZkt7yhiw/TqRh4ncVrXI/AAAAAAAAABw/d10vQ3JAXX0/s1600/MARSHA+HAMMEL+Jazz+Ensemble.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="304" src="http://1.bp.blogspot.com/-svkZkt7yhiw/TqRh4ncVrXI/AAAAAAAAABw/d10vQ3JAXX0/s320/MARSHA+HAMMEL+Jazz+Ensemble.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small; line-height: 115%;"&gt;&lt;o:p&gt;MARSHA HAMMER Jazz Ensemble&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Ray componía &lt;em&gt;standards&lt;/em&gt;, experimentaba tempos, apuraba melodías y ritmos mientras pensaba en la mujer pelirroja de la barra, un enigma que tenía intrigados a los chicos del ensemble. Hasta Malena, la dulce pianista argentina que cantaba tangos como lo hubiera hecho Nina Simone, lo decía a veces:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Che, Ray, esa mina te cagará la vida. ¿Oíste, atorrante? Su cafiche es lo menos recomendable. Pasá de la piba y buscate otra. Somos muchas chicas en Manhattan y vos te enamorás de la más peligrosa… ¿En qué pensás vos? Hacés de tu vida una pura pavada…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Pero Ray era de los que en todo encontraban un desafío, así que ignoraba los sensatos dictámenes de Malena, hacía con los dedos un compás y Miky Cobbiano empezaba las escalas del bajo, mientras Emil Bald apretaba los labios alrededor de la boquilla de su trompeta, pensaba en el viejo Satchmo y hacía fluir una auténtica cascada de blues. Un par de compases después, Albert "Rig" O’Letto pasaba suavemente las escobillas sobre el parche, Malena atacaba con el piano y ponía voz de gacela, en tanto que Ray, el soñador Ray, miraba a la pelirroja. La música fluía, plena, durante unos instantes y la chica subía su copa, la pasaba por los labios, como en un beso mágico y lleno de promesas, y el viejo Ray se deshacía en arpegios, tocando su saxo con pasión. Una noche tras otra, la misma peligrosa liturgia, la misma eucaristía, el mismo ritual, cargado de imposibles, el mismo desafío a los matones, que lo miraban amenazadores. Todas las noches La pelirroja y Raymond tentaban a la suerte.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Miky se lo decía:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Una de estas noches te encontrarás con la realidad de la vida. Te pueden matar…&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Sí, pero mientras estemos aquí, hay que desear esos labios, ese cuerpo, esa promesa... Si no nos dejamos llevar por la vida ya estamos muertos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Y Malena dejaba escapar dos lágrimas, no sabía bien si por ella misma o por la muerte de Ray, siempre inminente, siempre al alcance de un instante.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;La noche en que la pelirroja no acudió por primera vez, Ray la echó de menos, pero respiró aliviado. Muchas noches más espió la barra sin encontrarla. Su música fue entonces la mejor, la más sentida, la más profunda. Fue el gran momento del &lt;em&gt;ensemble&lt;/em&gt;, cuando firmaron un buen contrato con la Vervet, cuando consiguieron una ventajosa gira por Europa. Cuando encontraron en el Hudson el cadáver de una mujer blanca, de unos treinta años, pelirroja, alta y delgada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Pero Ray no vio nunca la foto ni leyó la noticia en el periódico: él estaba en París con los del &lt;em&gt;ensemble&lt;/em&gt; y tenía entre los brazos a una chica preciosa que había conocido al terminar la actuación en el cabaret más selecto de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Alberto Granados &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3082289515583001524?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3082289515583001524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/raymond-kiss-onyass.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3082289515583001524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3082289515583001524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/raymond-kiss-onyass.html' title='Raymond Kiss (a. O&apos;Nyass)'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-svkZkt7yhiw/TqRh4ncVrXI/AAAAAAAAABw/d10vQ3JAXX0/s72-c/MARSHA+HAMMEL+Jazz+Ensemble.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-1971936525096317873</id><published>2011-10-22T00:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-22T00:00:04.450+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>¿Qué fue de Miguel Cobo?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-EycfnQnCLf4/TqF9W3LR11I/AAAAAAAAAJU/3M51MCbZdqc/s1600/1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://3.bp.blogspot.com/-EycfnQnCLf4/TqF9W3LR11I/AAAAAAAAAJU/3M51MCbZdqc/s400/1.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Todos tenemos malas rachas, pero cuando éstas se dilatan, comienzas a pensar en destinos, hados y mal fario; tiras balones fuera, culpando al infortunio de tus desgracias. Por aquel entonces, mi vida laboral se resumía a dos artículos y tres reportajes en un año, la mayor parte de ellos publicados en periódicos de tercera. Necesitaba un golpe de suerte y éste llegó sin buscarlo. Creo que desde aquel día soy un poco más espiritual; no mucho, la verdad, pero de alguna manera debemos justificar nuestra buena suerte. A veces maldigo haberme educado en un hogar católico. Te entrenan para considerar la felicidad un milagro involuntario y el infortunio un hecho natural. Por cierto, me llamo Ramón, Ramón Besonías.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Desayunaba en el bar de siempre, &lt;i&gt;El perol&lt;/i&gt;, una cafetería diminuta, con tres mesas apiladas a lo largo de un pasillo estrecho. Carmen y Juan (&lt;i&gt;los Mellis&lt;/i&gt;) regentaban el lugar desde que era un crío. Antaño era muy frecuentado, pero la crisis acabó poco a poco convirtiéndolo más en un expendedor de chucherías que en el cálido bar de barrio que fue años atrás. Miraba más allá de la ventana, sin mirar realmente; fijaba mis ojos en un punto y no pensaba en nada; o eso recuerdo. Aunque dicen los científicos que siempre estamos pensando, aunque no lo apreciemos; nuestro cerebro trabaja a destajo. Veía pasar coches y personas, como quien ve una mala película por televisión. Mareaba mi café con la cuchara, esperando a que se enfriara. No me gusta el café caliente, ni tampoco frío; lo prefiero enfriado, menos que tibio. De entre la masa de gentes y objetos creí reconocer una figura familiar. Al principio, no asocié aquel cuerpo con ningún nombre propio, pero aquella chaqueta raída, su andar taciturno y esa pose indiscutible de vagabundo fueron suficientes como para hacerme saltar de la silla y salir para comprobar la identidad del personaje. Caminé durante unos minutos a lo largo de la la acera paralela, escaneándolo, en busca de un sesgo que corroborara mi intuición; hubiera sido embarazoso violentar a la persona equivocada. Por fin, decidí pasar a la ofensiva; me adelanté a su paso y crucé la calle con la intención de simular un encuentro fortuito. Era él, sin lugar a dudas, era Miguel Cobo, el maestro, aquel que con un solo libro -no escribió más de tres obras- logró fulminar la poesía del siglo XX y ganarse el respeto de medio mundo. Cobo, el outsider, el enfant terrible de la poesía trasversal. Nadie sabía de él desde hace quince años. Algunos le imaginaron, en plan Rimbaud, cautivo en un paraje inhóspito, bebiendo alcohol hasta el amanecer en un remoto pueblo de Brasil, comiendo cocos y pescado crudo, o tirándose a todas y cada una de las aborígenes de una isla remota. Otros lo creían muerto, asesinado por mafias del cártel, sicarios o un borracho cualquiera en un burdel de extrarradio. Pero lo único cierto es que Cobo decidió escribir su obra definitiva y desaparecer, camuflarse del boato literario y rehacer su vida. Así me gustaba imaginármelo, feliz en su anonimato.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;No sé aún qué ángel o demonio me impulsó en aquel instante acercarme al poeta y abordarle en plena calle. Pero lo hice. Mi primera frase fue -aún me lo parece- estúpida y poco eficaz. Ya conocía el carácter huraño y agresivo de Miguel Cobo, pero qué hubieran hecho ustedes si después de tanto tiempo se encuentran con la posibilidad de entrevistar a un ilustre poeta desaparecido. «Hola, ¿es usted Miguel Cobo?, ¿no es cierto?», dije. El poeta me miró sorprendido, como si no me hubiera oído. «¿Miguel Cobo?», repetí. Él me miró a los ojos y sin apenas darme tiempo a seguir insistiendo en la naturaleza de su identidad, me espetó un &lt;i&gt;vete a la mierda&lt;/i&gt;. «Pero...» «¡Que te doy dos hostias, joder!». Apenas pude reaccionar a sus palabras y me quedé allí, en medio de la acera, petrificado, sin fuerzas para mover mi voluntad. Cobo prosiguió su camino, cargando una bolsa de supermercado, como si no hubiese pasado nada. Decidí seguirle, comprobar su dirección. Esta vez fui más prudente, evitando que notase mi presencia. Pero no tardó en volver a sorprenderme. «Es usted una condenada ameba, un sustrato unicelular sin neuronas. ¿Acaso no le dejé claro mi rotunda indiferencia hacia su persona?», gritó. Algunos viandantes se asustaron al ver a Cobo arquear violentamente sus brazos hacia un enemigo invisible. Entonces se paró en seco y se dio la vuelta. «¡Venga usted aquí, estúpido!». No lo pensé dos veces; uno no recibe una paliza de Cobo todos los días. Pero, como supe en los sucesivos días de entrevistas con el poeta, nada excepto el azar era esperable en él. «Sígame». Y yo le seguí, dócilmente, sin abrir la boca, como un efebo griego en busca de respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivía en un bloque de viviendas enjuto, de esos de protección oficial, con paredes de papel de fumar y habitaciones liliputienses. No había ascensor, por lo que tuvimos que escalar cuatro plantas de ángulo imposible hasta llegar a su vivienda. Cobo las subió con una rapidez asombrosa para la edad que yo le suponía. Por aquel entonces debía tener 60 años largos; 68 quizá, atando cabos. Miguel Cobo entró tarde en el mundo literario, más aún en aquel entonces, cuando se estilaba el esnobismo del escritor joven, de pose reaccionaria. Su tercera y última obra, &lt;i&gt;Aliento&lt;/i&gt;, fue publicada a trasmano por la editorial cordobesa Alfarache, cuyo editor, Alberto Granados, era íntimo amigo de Cobo. El azar es tanto amigo como cruel enemigo del talento. Así, &lt;i&gt;Aliento&lt;/i&gt; pasó sin pena ni gloria por el mundillo literario durante casi tres años. Las afinidades selectivas, esa red cuántica que rige la selva editorial, sopló por ventura transitando Cobo en su misma dirección. Granados era afín a una famosa revista de crítica literaria, ya desaparecida, &lt;i&gt;Estrofa&lt;/i&gt;, que se ofreció a publicar un artículo sobre Miguel Cobo, a pesar de su exigua trayectoria literaria. Este artículo catapultó de la noche a la mañana la carrera inexistente del poeta. Todos los medios profesionales querían conocer al hombre detrás de la obra. En dos años, se publicaron cerca de 200 textos, entre tesis, artículos, presentaciones, ponencias, biografías no autorizadas, ensayos variados, que analizaban la poesía de Cobo con sesuda profundidad analítica. Sin embargo, ninguno de ellos se publicó tomando como material de investigación la propia voz del poeta. Desde el primer día, Cobo se negó a conceder entrevistas. En un principio, se mostraba calmado y rechazaba las insistentes peticiones de los periodistas con amabilidad. Pero todo cambió cuando un canal de televisión sacó a la luz un &lt;i&gt;mockumentary&lt;/i&gt; sobre su vida. A partir de entonces, Cobo espantaba a la prensa, sin hacer distinción entre rosa, escatológica o especializada. Lejos de aminorar el interés público por el poeta, lo aumentó. Cobo se convirtió en el chico malo de la poesía. Algunos especialistas quisieron ver en su obra &lt;i&gt;Aliento&lt;/i&gt; un reflejo de las necesidades de una generación perdida entre dos mundos, el tradicional, anterior a la perestroika, y la ultrarrealidad pos-posmoderna del siglo XXI, autista en un universo tecnificado. El silencio público de Cobo fue interpretado como una pose ideológica, causado más por su visión personal del mundo que por un defecto de carácter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Siéntate», me ordenó. Tantos años construyendo una imagen idealizada de Cobo me hicieron pensar que su casa sería una especie de templo de la sabiduría, una biblioteca borgiana, con libros apilados en los pasillos. Estaba muy equivocado. De hecho, me sorprendió no ver ningún libro, ni siquiera una hoja en blanco, cautiva sobre una mesa. La casa era austera, casi sin muebles. Unas cortinas monocolor, de raso, colgaban frente a la ventana del salón. El resto, un sillón, una mesa y dos sillas plegables, de aglomerado. No tenía televisor, ni ordenador o portátil, ninguna revista, ningún periódico, nada que le conectase con el exterior, más allá de sus paseos reglamentarios por el barrio. Me senté en una silla y esperé. Fue a la cocina y regresó unos minutos después con un par de vasos. «Bebe» «Gracias», dije con docilidad, sin mirar apenas la naturaleza de la bebida. Era café. «No tengo azúcar», sentenció. «No importa, así está bien». Cobo se tendió sobre su sillón, engullendo un largo trago de café. Aguanté su mirada durante un buen tiempo, para mí fueron horas. Bebió de nuevo, dejó el vaso sobre la mesa y me preguntó: «¿Qué buscas?». &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[...] &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;Ramón Besonías Román&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-1971936525096317873?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/1971936525096317873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/que-fue-de-miguel-cobo.html#comment-form' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1971936525096317873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1971936525096317873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/que-fue-de-miguel-cobo.html' title='¿Qué fue de Miguel Cobo?'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-EycfnQnCLf4/TqF9W3LR11I/AAAAAAAAAJU/3M51MCbZdqc/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-7610799461004301127</id><published>2011-10-20T02:07:00.002+02:00</published><updated>2011-10-20T10:37:12.324+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>Malena en su laberinto</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UDuZSzA0uUM/Tp9kXaKfOII/AAAAAAAAA7k/4cf6MBNW7og/s1600/malena-poster01.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UDuZSzA0uUM/Tp9kXaKfOII/AAAAAAAAA7k/4cf6MBNW7og/s1600/malena-poster01.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/-UDuZSzA0uUM/Tp9kXaKfOII/AAAAAAAAA7k/4cf6MBNW7og/s400/malena-poster01.jpg" width="276" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;Por una vez fue Ulises el que esperó a Penélope destejiendo las horas. Vi pasar a Malena -al aire sus cabellos- y me quedé silbando, como si fuera Bogart, con aire despistado durante una semana hasta que retornara (¿no me dijiste eso, que tan solo silbara?). Ella vive su tiempo de primavera en ciernes&amp;nbsp;del&amp;nbsp; octubre porteño acariciando sueños de tangos aún inéditos, mientras las hojas muertas se posan en los parques del hemisferio norte con la voz de Yves Montand. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;El alma de Malena es como un laberinto donde se encuentra el Aleph como única salida. Ella dibuja enigmas de inefable belleza con su sonrisa dulce de Gioconda argentina. Es gacela&amp;nbsp;o&amp;nbsp;tigresa, según a lo que quieras jugar en su tablero.&amp;nbsp; A doble o nada apuesta, sabiendo que al final ganará la partida. Arma siempre el modelo de palabras sutiles como una Maga sabia amante de Cortázar. Su canto de sirena suena a bandoneón &amp;nbsp;con aires de Piazzola y acordes de Oblivion. &amp;nbsp;Es tierna y es valiente; mujer fatal y musa. Si tú quieres, princesa; y si ella quiere, bruja. Cuando ella entra en el Díner, la barra se nos llena con todos sus amigos&amp;nbsp; que parecen decirnos &amp;nbsp;a los cuatro gallegos:”¡Dejaos ya &amp;nbsp;de gaitas!” &amp;nbsp;Y luego raudos cruzan las aguas del Atlántico buscando sus prodigios en Yuyo del suburbio, al sur de Buenos Aires, donde pierden el norte los que no la conocen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;Malena muestra heridas y algunas cicatrices, porque vive la vida con intensa pasión. Reivindica y defiende las causas que son justas y ama la libertad como Fierro y el Che. Es sensible y es culta. Es divertida y pícara. Seductora y traviesa. Hoy es la pelirroja que vemos en la barra y mañana la rubia platino que flirtea con Sinatra y con todo su clan. Pero cuando se quita esa piel de pantera, descubrimos la mina tan cálida y humana que todos conocemos; esa que se enternece si le llaman mamá.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Miguel&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/i5tc57Gmfjw/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/i5tc57Gmfjw&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/i5tc57Gmfjw&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-7610799461004301127?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/7610799461004301127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/malena-en-su-laberinto.html#comment-form' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7610799461004301127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7610799461004301127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/malena-en-su-laberinto.html' title='Malena en su laberinto'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-UDuZSzA0uUM/Tp9kXaKfOII/AAAAAAAAA7k/4cf6MBNW7og/s72-c/malena-poster01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8362457139684355955</id><published>2011-10-12T11:14:00.002+02:00</published><updated>2011-10-12T16:40:11.426+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>El atril astral de Rigoletto Granados</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"&lt;/span&gt;Soy ciudadano de un país que resulta difícil tomarse en serio"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;Alberto Granados&lt;/b&gt;, &lt;i&gt;España cañí&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;Hete aquí, oh fatum pancósmico, oh gran toxina celestial, al bueno de Rigoletto en su atalaya astral, registrando el ruido que hacen las cosas al caer, anotando en su libro de cuentas, en su diario doméstico, los nombres de las cosas, el vértigo de las palabras, el chumba chumba con el que el azul del cielo nos distrae de la pena grande de saber que, al final, mal que nos pese, acaba por morirse uno, como dijo el poeta, pero antes del cierre de las válvulas, oh fátum del hipertexto sentimental, oh trama de causa y de azares, el bueno de Rigoletto ha decidido fugarse de la cárcel de su cuerpo y vigilar desde bien arriba, ya digo, astralmente, voraz y lúdico, enfebrecido y encabronado, contemplando el ir y el venir de los hombres y el abrir y el cerrrar de sus pasiones; es éste el cronista de su quebranto, soy yo, al cabo, el que no se toma en serio el país en que vive, el que se escandaliza cuando los que profesan su fe la exhiben en las calles y los que no la poseen sean linchados en la prensa, en la calle, en todas esas tertulias de cuño cafre y verbo homicida. &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;Distraido en ese oficio, ocupando los días y también las noches. Abajo, el otro, el que duerme o el que pasea los carmenes o el que vive las mundanas viandas de lo más terreno, fatiga libros, ve películas, ordena el caos en su cabeza de hombre apesadumbrado en el fondo del alma porque vivir hoy en día, habida cuenta de lo que hay, de lo que se ve desde la atalaya, allá en lo alto, es un sinvivir y un sindiós, una herida abierta y expuesta para que todos la vean y todos se pronuncien y expliquen el tamaño del roto, las dimensiones de la tragedia, como quería el poeta. Abajo mi yo precario, el yo que sale a la calle y pasea las avenidas, se sienta en los bancos de los parques y repiensa (repensar es revivir) lo que le han contado para entender qué cosa es ésta que le está pasando. Que todo es circo y es pan, pandereta y morralla. Y nadie sabe quién escribió los versos y para qué sirvieron. Ahora no hay versos. No se precisan versos para poner en marcha la maquinaria rancia de la patria, que la mueven los bobos y los mercaderes, los que consideran que no hace falta sangrar ni que den espuma las venas. Las mías, oh las mías, oh gran perfume del tiempo, ah futuro, ah gema de mi voz en la aurora de los siglos, sangran, luchan, perviven. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6vJ185Ai0rw/TpRGPWs9ijI/AAAAAAAAKhw/tYqEMgsJn3I/s1600/boe-1955.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new;"&gt;Está el vigía Rigoletto apostado en su torreta de francotirador lírico, negando lo que ven sus ojos, ofreciéndose coartadas morales, el dulce odre del vino antiguo con el que sobrellevar el óxido de la sangre, toda esa vetusta costra que se instala en el alma y no la deja ver de frente lo que tiene delante,y sólo encuentra placer en la belleza, en las mujeres en el baño, en la música del azar, en las alhóndigas casuales que jalonan el ocio del que las busca, en la mar que se embosca en el pensamiento y hace que incluso lejos de ella uno la siente penetrándolo, cercando el corazón y anegando el aire con aroma a sal y a bruma de barco que persigue bancos de gloriosos peces. Está el hombre en posesión absoluta de su cultura, privilegiado en su alhambra íntima sin Stendhal que lo secuestre. Porque cuando uno encara la belleza, la belleza existe. El libro lo es cuando se abre y se produce el milagro de la historia que relata. La vida se llama verdaderamente así cuando uno la exprime y la saca a paseo sin pudor, a conciencia, como si fuese una hembra absoluta a la que acabamos de cortejar y que lleva en su vientre la semilla de nuestras atenciones. Luego está el neoliberalismo, que es una bicha venenosa que exige peajes muy altos. Está, oh mi voz que aquí os traigo, oh espejo en el que contemplo la ruina de mi inteligencia, las hordas de los de siempre que quieren descabalgar a las hordas de los de ahora, ustedes ya me entienden, y yo he venido a explicar el mundo desde la altura inmarcesible del cosmos, astralmente, ya saben. Así que puedo hablar de lo que ven mis ojos y no gobernar lo que dicen mis palabras. Dejen que desbarre. Me duele la realidad porque es hermosa y es posible que la destronen de su cama de pétalos y de savia. Y yo, una criatura sensible, un Rigoletto con vocación de chamán o un chamán con ínfulas de bufón de pobres. Porque no me interesan los palacios con sus reyes sino el palacio cuando lo dejaron los que lo construyeron. Ah ése es mi objeto predilecto. Lo hermoso sin una tutela ni un espónsor. &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Coda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div style="font-family: courier new;"&gt;Y será cosa de ir bajando de este atril celeste a Alberto y ponerlo camino a casa. En todo caso, a cuenta de mis inclinaciones narrativas, he consignado solo un retrato breve, un apunte sin el volumen que debiera. Porque el bueno de Rigoletto no está en lo que escribo. Habrá una brizna del hombre, un &lt;i&gt;vamos a ver qué nos sale&lt;/i&gt; ya que en un aprieto biográfico ha querido el bueno de Ramón ponernos como si fuese un Violante digital con vara de mando amistosa y no sabe jamás uno cómo salir de estos improvisados retratos. El mío está acabado. No sé ni siquiera si yo mismo, el que lo firma, anda contento con el acabado. Ya le dije a Ramón que era una faena dura la encomendada. Ahora soy yo el que vuelve a casa. &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-weight: bold;"&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8362457139684355955?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8362457139684355955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/el-atril-astral-de-rigoletto-granados.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8362457139684355955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8362457139684355955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/el-atril-astral-de-rigoletto-granados.html' title='El atril astral de Rigoletto Granados'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6946335973068490625</id><published>2011-10-10T21:58:00.002+02:00</published><updated>2011-10-11T00:51:03.874+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Monstruos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;No hace demasiado tiempo, pasaba mis días enseñando inglés (al menos eso intentaba) en un centro docente. Mi público eran los críos de tres a doce años de Infantil y Primaria. Cuando llegaba el momento, preparábamos el Reading Day, para que coincidiera con el Día de la Lectura decretado por el Junta de Andalucía (15 de diciembre). Durante muchos años, el &lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: courier new;"&gt;reader&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; que más gustó mi alumnado, al margen de edades, era este "Where's my baby?", de Julie Ashworth y John Clark, de Editorial Pearson. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img style="width: 319px; height: 469px;" src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0001b_013.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;La Sra. Monster ha perdido a su bebé.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img style="width: 318px; height: 452px;" src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0002b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;¡He perdido a mi bebé! Por, favor, ayúdenme.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0003b_012.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-No, mi bebé no es rojo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0004b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-No, mi bebé tiene una cabeza.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0005b.jpg" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;No, mi bebé no es verde.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0006b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-No, mi bebé es lindo y limpio.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0007b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;No, mi bebé tiene una nariz.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0008b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;No, mi bebé tiene diez dedos en los pies.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0009b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;No, mi bebé no es peludo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0010b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-¿Es éste su bebé?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;No, mi bebé no es terrorífico.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0011b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-Hay uno más aquí. Pero tiene un aspecto horrible. Es muy feo, calvo y blanco.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0013b.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;- ¡Arrgh!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;- ¡Qué monstruo!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;- ¡Voy a vomitar.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;-Ese es mi bebé. Se llama Rick.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;em&gt;&lt;img src="http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/files/Explorar0014b.jpg" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new;"&gt;Siempre me pareció monstruosamente tierno y divertido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Alberto Granados&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6946335973068490625?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6946335973068490625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/monstruos_10.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6946335973068490625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6946335973068490625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/monstruos_10.html' title='Monstruos'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2323945408984300401</id><published>2011-10-08T00:01:00.027+02:00</published><updated>2011-10-08T12:33:08.047+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>De dioses, pulpos y monstruos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-uAe32tqUxzI/To3zw4qh5kI/AAAAAAAAAJQ/PWXOYCqCNzM/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 202px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-uAe32tqUxzI/To3zw4qh5kI/AAAAAAAAAJQ/PWXOYCqCNzM/s400/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660448327844619842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras que en Europa estamos ya de vueltas de los constructos mentales que durante el Medievo erizaron el ardor piadoso de las masas, en United States aún hay estados, como el de Kansas, que siguen congelados en el siglo X. Eso sí, las premisas se han vuelto más sofisticadas, mezcla de pseudociencia y bíblia integrista. Allí lo llaman teoría del diseño inteligente. En Europa, más escépticos, acostumbrados a que nos den rata por liebre, decimos a priori no a estos cuentos y preferimos pensar, como los griegos, que si Dios hizo el universo, ya se pudo lucir y hacer unos arreglos sobre la marcha. Los dioses, de existir, están locos o borrachos, o quizá no realizaron el curso reglamentario que les capacita para ser un dios como dios manda. Nuestros antepasados animistas, cuando veían que la suerte les daba de lado, no rezaban con sumisión, pidiendo misericordia y buenaventura a su dios. No, ellos solucionaban el asunto por la vía pragmática: directamente arremetían contra su tótem, pidiéndole explicaciones. En el caso de no recibir respuesta, lo destruían a pedradas y se buscaban otro nuevo, con mayores perspectivas de éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, aún quedan americanos sensatos, que se toman esto de la religión en serio y han decidido combatir con humor e imaginación la estupidez humana. Bobby Henderson, licenciado en física por la Universidad Estatal de Oregón, se juntó con un grupo de colegas igualmente vindicativos y decidieron crear ex nihilo una nueva religión, el pastafarismo, o religión del Monstruo de Espagueti Volador (FSM: Flying Spaghetti Monster), en respuesta a los defensores del diseño inteligente. Según el pastafarismo, no fue el Dios cristiano quien creó el universo visible, sino una fuerza espiritual inteligente con forma de bola de espagueti con albóndigas. Ni corto ni perezoso, el señor Henderson -santo fundador de esta novel confesión- envió su propuesta religiosa al Kansas State Board of Education, con el fin de que incluyera su religión dentro de los planes de estudio de la escuela pública. Como era de esperar, la solicitud de los pastafáricos no fue aprobada por la comisión pertinente. Esto no consiguió, sin embargo, amilanar a nuestros fieles acólitos, cuyo tesón y fe se vio recompensada años después con un éxito mediático sin parangón dentro de la red. En poco tiempo, el pastafanismo se convirtió en la confesión más aplaudida entre los internautas norteamericanos, haciendo competencia a otras propuestas igualmente ingeniosas, como es el caso de la teoría russelliana de la tetera o la religión matriarcal del Unicornio rosa invisible (URI). Esta última debe su fuerza argumentativa a una endeble premisa, altamente falsable, basada en la recurrente falacia ad ignorantiam, según la cual algo es falso por el solo hecho de no haber sido demostrado o falsado. Pero no es la única religión que, a pesar de su insostenibilidad lógica, goza de un crédito considerable entre miles de ciudadanos del Occidente agnóstico. Tal es el caso de la religión Jedi (o Yedai), que profesa un 0,7% de la población británica y a la que ni siquiera la reciente confesión ecologista Na'vi ha conseguido destronar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya decía Freud que las religiones basan su estima popular en que entroncan con nuestros deseos más primigenios de libertad absoluta, con el arbitrio inestimable de la imaginación como material con el que cincelan ritos y mandamientos. Y si no pasen y vean: en Estados Unidos existen religiones tan excéntricas como creativas. Véase el gaganismo (en honor a la reina pop del travestismo de armario ropero) o la Iglesia de los Subgenios, llamada así porque congrega entre sus fieles devotos a todos los outsiders imaginables. Por la exigua cantidad de 30 dólares podrán pasar ustedes a formar parte de esta nutrida eclesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda religión que se preste a poseer un mínimo de credibilidad debe prometer que algún ser cuasi sobrenatural, con poderes transhumanos, podrá convertir el agua en vino, el paro en trabajo o los achaques en salud adolescente. De lo contrario, no durará mucho en el mercado religioso. De hecho, Dios mismo, un ente tan abstracto y amorfo, debe transmutarse en otro ser, con mayor entidad antropomórfica, si quiere ser escuchado. Entre los avatares divinos, los hay desde los más bien poco ingeniosos, como es el caso del Cristo católico -primer antihéroe de la mitología occidental- o el Superman de acero inoxidable de los comics, hasta el divino pulpo de espaguetis y albóndigas al que adora con numinosa reverencia el pastafarismo. En cualquier caso (ya lo dijeron con mayor autoridad que yo los Santos Padres de la Iglesia), sea un dios o su doliente avatar terrenal, la divinidad no puede estar sometida a las contingencias y la estética prosaica que adorna la naturaleza humana. Dios debe ser por esencia un monstruo, la otredad inquietante que lo mismo nos amenaza con su ira arbitraria que nos salva con su misericordia y amor paterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho, mucho tiempo, los miembros de la tribu que poseían algún tipo de cualidad física o psicológica diferente al resto del grupo, en vez de ser repudiados o exiliados del núcleo social, se les otorgaba privilegios y atenciones especiales. Creían que el hecho de estar dotados por la naturaleza (o los dioses) de un rasgo único les hacía poseedores de capacidades extraordinarias que podían ser beneficiosas para el resto de la tribu. Claro está que este tipo de sociedades primitivas carecían de los prejuicios y estereotipos sofisticados con los que culturas más avanzadas y supuestamente civilizadas excusamos nuestra necedad o nuestros miedos. Feuerbach dixit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=" font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;Ramón Besonías Román&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2323945408984300401?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2323945408984300401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/de-dioses-pulpos-y-monstruos.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2323945408984300401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2323945408984300401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/de-dioses-pulpos-y-monstruos.html' title='De dioses, pulpos y monstruos'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-uAe32tqUxzI/To3zw4qh5kI/AAAAAAAAAJQ/PWXOYCqCNzM/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8236441130407877308</id><published>2011-10-06T01:48:00.002+02:00</published><updated>2011-10-06T17:56:14.866+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>El desierto de los ácaros</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt; &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt; &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-O7fB4Z3S_eA/TozqMHmMShI/AAAAAAAAA7M/4pwYWB-KzmE/s1600/acaros.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img kca="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-O7fB4Z3S_eA/TozqMHmMShI/AAAAAAAAA7M/4pwYWB-KzmE/s320/acaros.jpg" border="0" height="211px" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt; &lt;/div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="line-height: 115%; font-family: courier new;font-family:'Courier New';" &gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;El silencio se extiende con su densa niebla de desasosiego sobre el vasto desierto de la noche. No es un silencio puro, envasado al vacío; es un silencio espeso y ominoso que se filtra entre los intersticios glaciales del insomnio. Un silencio invasivo, como un rumor sordo, que produce sudor y dota de pavoroso prestigio a cualquier alteración de su poder magmático, inoculándonos un miedo intravenoso, ya paralizador, ya taquicárdico: El crujido de un mueble, la leve agitación de la cortina, la fugaz sombra que refleja el espejo… Tras la puerta del dormitorio, el pasillo se alarga como un túnel poblado de acechanzas invisibles.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style=" line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Ahora &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;no es silencio. Es ya un zumbido nítido, percibido por nuestro oído hipersensibilizado, aguzado por la dilatación de las glándulas que generan profusamente las endorfinas del terror. Anatomía de la angustia. Y lo grave es que no se trata de una mera alteración del equilibrio emocional, provocada por tal cúmulo de “ruidosas” incidencias. Se trata de la constatación científica de una presencia activa. No estamos jugando a la confrontación entre lo real y lo fantástico para deconstruir un relato gótico, no. Tampoco hablamos de la literaria descripción de una invasión brutal del misterio en un escenario de la vida real. ¡Qué va!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style=" line-height: 115%;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Se trata de un verdadero ejército de monstruos microscópicos que nos acompañan en la cama (y no solo en ella), alimentándose voraz e incesantemente&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;de las imperceptibles descamaciones de nuestra piel muerta, pienso casposo para más de dos millones de caníbales. Es el sordo rumor que parece silencio. La cama no es un desierto. O en todo caso será el desierto de los ácaros. Esta noche, cuando vayan a dormir, puede que estornuden, noten picores e incluso cierto ahogo. Inhalen Ventolín y ¡a dormir! Cuidado con el polvo y que sueñen con los acaritos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:&amp;quot;;color:black;"  &gt;                                                        &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Miguel&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" src="http://1.gvt0.com/vi/om9Ca98t4Lk/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/om9Ca98t4Lk&amp;amp;fs=1&amp;amp;source=uds"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/om9Ca98t4Lk&amp;amp;fs=1&amp;amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash" height="266" width="320"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8236441130407877308?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8236441130407877308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/el-desierto-de-los-acaros.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8236441130407877308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8236441130407877308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/el-desierto-de-los-acaros.html' title='El desierto de los ácaros'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-O7fB4Z3S_eA/TozqMHmMShI/AAAAAAAAA7M/4pwYWB-KzmE/s72-c/acaros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-1443463046805754361</id><published>2011-10-04T04:25:00.003+02:00</published><updated>2011-10-04T15:34:01.356+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Aviso a la población</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;Perdón, señorita. Creí que mi representante había aclarado este punto antes de la entrevista. Nada de fotos. Vamos, que uno será un monstruo pero tiene su corazoncito. Ya bastante tenemos con las madres alejan espantadas a sus hijos de nosotros y los gritos de horror que largan algunas viejitas cuando nos cruzan en la calle. Los hombres no. Ellos ponen cara de superados, pero se aferran a sus maletines y se les llena la frente de sudor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;La verdad es que no sabemos bien como empezó todo. Uno puede entender que el miedo puede servir para protegernos de situaciones peligrosas, claro, pero lo inexplicable es de donde sacaron la idea de que lo peligroso tiene que ser enorme, con formas raras, muy feo u oloroso. Vea, sin ir más lejos, la historia de Hansel y Gretel. El padre los lleva al bosque para que se mueran ahí, pero el monstruo es la pobre señora fea que los recoje en su casa. Mire que teniendo una casa de chocolate se iba a querer comer a esas dos criaturitas flacas, por favor. ¿En qué cabeza cabe? Ahora el padre, que seguro era rubio y de ojos celestes como buen alemán, pasó a la historia como un pobre tipo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Otra: el hombre lobo. Ese lo inventó algún pelado, a mí no me engañan. Que mal le puede hacer al mundo un tipo peludo, que le gusta andar de noche. Seamos sinceros, si anda de día la gente se le ríe en la cara. Está bien, los aullidos molestan, lo reconozco. Pero tampoco es para perseguirlo con balas de plata, pobre criatura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Pero no nos vayamos por las ramas. En realidad, esta entrevista fue concedida para dar a conocer al público nuestra  asociación, que llamamos MU (Monstruos Unidos), conformada por hombres lobos, vampiros, hombres de la bolsa, brujas y ogros, cuyo objetivo es dar aviso a la población de algo que viene sucediendo desde hace siglos, pero no ven porque están ocupados persiguiéndonos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Señores: tengan cuidado, no se dejen engañar por cuentos de hadas. Los verdaderos monstruos se esconden entre ustedes y algunos, inclusive, son bellos. Sin ir más lejos, su vecino - si, ese que le presta el diario todas las mañanas - en este momento está golpeando a su esposa, su compañero de trabajo contrata prostitutas de 13 años, dos chicos del barrio pintaron cruces esvásticas en el cementerio judío, alguien vende droga a la salida del colegio de su hijo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Aviven el ojo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Están acá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Los tienen rodeados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-1443463046805754361?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/1443463046805754361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/aviso-la-poblacion.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1443463046805754361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1443463046805754361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/aviso-la-poblacion.html' title='Aviso a la población'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-4523337047807595416</id><published>2011-10-02T12:30:00.019+02:00</published><updated>2011-10-03T14:49:02.157+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>Jabberwockies, napalm semántico y el capitán Ahab en cubierta, escupiendo odio</title><content type='html'>&lt;div  style="font-family:Georgia,&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;A &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Howard Phillips Lovecraft&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style=" text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;"Érase  una vez una coincidencia que había salido de paseo en compañía de un  pequeño accidente; mientras paseaban, encontraron una explicación, tan  vieja, tan vieja que estaba toda encorvada y arrugada y parecía más bien  una adivinanza"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=" ;font-family:courier new;font-size:85%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div  style=" text-align: right;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b face="courier new"&gt;Lewis Carroll&lt;/b&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Silvia y Bruno&lt;/span&gt;, 1.889&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-OV5vb4_8LxQ/Togm-z8oXJI/AAAAAAAAKgo/WxzlvC_yUp4/s1600/jabberwocky.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-OV5vb4_8LxQ/Togm-z8oXJI/AAAAAAAAKgo/WxzlvC_yUp4/s400/jabberwocky.jpg" border="0" height="325" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;El  monstruo más cercano que tenemos es el que nos mira desde dentro. Eso  es lo primero que se me ocurre cuando pienso en monstruos. Yo mismo he  visto al monstruo salirme del pecho como al personaje de Alien y lo he  contemplado desde arriba y él me ha contemplado desde abajo con inaudita  armonía, como si nos conociéramos de toda la vida, pero en fin, no nos  pongamos trágicos, no tengo hoy ganas de afear el domingo con  pensamientos tan tristes. Vamos directamente a la alegría de la ficción.  Entremos, oh hermanos de barra, en la fiesta de los monstruos, pero no  se amedren ni teman. Están aquí los mejores monstruos, los que han  demostrado a lo largo de los años su valía en el ejercicio del terror,  pero que jamás mataron a nadie. O al menos de eso tengo yo noticia.  Siempre habrá quien en primera persona relate una anomalía, explique un  fallo en esta poco sutil (ya verán), un poco caótica (ya verán) y  finalmente humorística historia. Ya irán viendo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dl style="font-family: courier new;"&gt;&lt;dd style="font-weight: bold;"&gt;Jabberwocky&lt;/dd&gt;&lt;dt&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;'Twas brillig, and the slithy toves&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Did gyre and gimble in the wabe;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;All mimsy were the borogoves,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;And the mome raths outgrabe.&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;'Beware the Jabberwock, my son!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;The jaws that bite, the claws that catch!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Beware the Jubjub bird, and shun&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;The frumious Bandersnatch!'&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new;"&gt;&lt;dd&gt;He took his vorpal sword in hand:&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Long time the manxome foe he sought--&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;So rested he by the Tumtum tree,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;And stood awhile in thought.&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new;"&gt;&lt;dd&gt;And as in uffish thought he stood,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;The Jabberwock, with eyes of flame,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Came whiffling through the tulgey wood,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;And burbled as it came!&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new;"&gt;&lt;dd&gt;One, two! One, two! And through and through&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;The vorpal blade went snicker-snack!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;He left it dead, and with its head&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;He went galumphing back.&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new;"&gt;&lt;dd&gt;'And hast thou slain the Jabberwock?&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Come to my arms, my beamish boy!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;O frabjous day! Callooh! Callay!'&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;He chortled in his joy.&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new;"&gt;&lt;dd&gt;'Twas brillig, and the slithy toves&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Did gyre and gimble in the wabe;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;All mimsy were the borogoves,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;And the mome raths outgrabe.&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl  style=" text-align: right;font-family:courier new;"&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;Lewis Carroll&lt;/b&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style=" font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Alicia a través del espejo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, 1.872 &lt;/span&gt;&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;br /&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;Brillaba, brumeando negro, el sol;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;agiliscosos giroscaban los limazones&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;banerrando por las váparas lejanas;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;mimosos se fruncían los borogobios&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;mientras el momio rantas murgiflaba.&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;¡Cuidate del Galimatazo, hijo mío!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;¡Guárdate de los dientes que trituran&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Y de las zarpas que desgarran!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;¡Cuidate del pájaro Jubo-Jubo y&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;que no te agarre el frumioso Zamarrajo!&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;Valiente empuñó la espada Vorpalina;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;a la hueste manzona acometió sin descanso;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;luego, reposóse bajo el árbol del Tántamo&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;y quedóse sesudo contemplando...&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;Y así, mientras cavilaba firsuto.&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;¡¡Hete al Galimatazo, fuego en los ojos,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;que surge hedoroso del bosque turgal&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;y se acerca raudo y borguejeando!!&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;¡Zis, zas y zas! Una y otra vez&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;zarandeó tijereteando la espada Vorpalina!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Bien muerto dejó al monstruo, y con su testa&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;¡volvióse triunfante galompando!&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;¡¿Y hazlo muerto?! ¡¿Al Galimatazo?!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;¡Ven a mis brazos, mancebo sonrisor!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;¡Qué fragarante día! ¡Jujurujúu! ¡Jay, jay!&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;Carcajeó, anegado de alegría.&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;Pero brumeaba ya negro el sol&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;agiliscosos giroscaban los limazones&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;banerrando por las váparas lejanas,&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;mimosos se fruncian los borogobios&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;mientras el momio rantas necrofaba...&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Traducción de &lt;b&gt;Jaime de Ojeda&lt;/b&gt;, incluida en &lt;i&gt;A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado&lt;/i&gt;, Alianza Editorial, Madrid, 1973. &lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;   &lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;dd&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl style="text-align: justify;"&gt;&lt;dd face="courier new" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;b&gt;1&lt;/b&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dt style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd face="courier new" style="font-family: courier new;"&gt;Me   aprestaba yo a desmorder el zúmbulo cuando fresaba un górrido apresto   de facuas. Era invernalia y el féciro tramolaba en el quiciante de la   balnocada como una fiera trámpola de nimias. No crea el amable lector   que mi corazón se desbocó en la cárcel de su pecho ni que huí, comido   por la fiebre del miedo, empujado por la sangre de pronto amenazada. Lo   que mi fresmor pedía a bartolda era una dárgola en mi jerima, una   dárgola diligentil con la que afrumbar al monstruo que se ferraba frente   a mí, despromicando, abrumando carolos, alampimando funesta mágina con   cada parpadeo de sus címbulos. He aquí a vuestro héroe accidental, al   bueno de Emilio Calvo de Mora Villar, al que jamás creísteis metido en   una aventura con facuas y con himedusas, con voluntos de urgidia y con   la terrible dármula del puro miedo.  &lt;/dd&gt;&lt;dt style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El jabberwocky me miró a los ojos. &lt;/span&gt;&lt;i face="courier new"&gt;Soy   el jabberwocky, pindaro de mástula. El que te arrancará del jumpo ese   corazón inoscado que tienes. Frevarás, morfará tu boca espántulas de   jirocidia hasta que, lustio, infidio, gritarás el ferodio que jamás te   concederé, oh tú, brandil sin corza, oh tú, gran hijo de la cristia&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;.   Eso, oh amable lector, me dijo el jabberwocky antes de que atravesara   mi corazón con su lengua metálica y cerrara los ojos y se me fugara,  sin  yo poder evitarlo, el alma al lugar en donde van las almas de los  que,  en vida, fueron malvados y ejercieron con esmero la blasfemia, la   perfidia, la traición y la crueldad pura. Ahora soy un jabberwocky de   segunda generación al modo en que los vampiros convierten en vampiros a   quienes muerden porque el jabberwocky con su lengua metálica convierte   en jabberwocky a los que fulmina, y yo soy el fulminado, el monstruo  que  destarba los járulos, farulea los morfos y chupamea los blástulos.  Ése  soy, en eso me convertí cuando el jabberwocky me miró a los ojos y   recitó el poema de mi castigo. Ahora vago por las calles sin que los  otros perciban mi monstruosidad, pero busco con precisión mis víctimas y  las abordo en callejones oscuros y las miro a los ojos y les recito el  salmo del jabberwocky: &lt;/span&gt; &lt;i style="font-family: courier new;"&gt;Soy  el jabberwocky, pindaro de mástula. El que te arrancará del jumpo ese  corazón inoscado que tienes. Frevarás, morfará tu boca espántulas de  jirocidia hasta que, lustio, infidio, gritarás el ferodio que jamás te  concederé, oh tú, brandil sin corza, oh tú, gran hijo de la cristia.&lt;/i&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dt&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;    &lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-VX8KRZePPcU/Tog-iA5lzvI/AAAAAAAAKhA/iSbFeLd4QCY/s1600/lewis_carroll.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-VX8KRZePPcU/Tog-iA5lzvI/AAAAAAAAKhA/iSbFeLd4QCY/s320/lewis_carroll.jpg" border="0" height="320" width="214" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;De  Lewis Carroll admiro lo retorcido.Creo firmemente en que los mundos que  Carroll imaginó son en ocasiones mundos más tangibles que éste en el  que vivimos. De la ficción, en general, de su militancia en el asombro,  me quedo con su capacidad para burlar la severa maquinaria del tiempo,  la que da un ayer impreciso, un hoy huidizo y un mañana esquivo, la que  arma de felicidad al que se deja invitar al festín. Yo, feliz con estos  asuntos sencillos, amo los monstruos. Quizá porque representan la parte  más grotesca o la parte más tenebrosa del anverso necesario de lo real.  ¿Que hay monstruos en la calle ahora mismo, mientras escribo? Por  supuesto, pero los míos más favoritos están en el territorio de lo  mítico, en la divina bondad de la imaginación. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Los monstruos inventados son, como &lt;i&gt;King Kong&lt;/i&gt;,  terribles y a la vez tiernos. No conozco monstruo que no posea un  corazón ni autor que no se esfuerce en mostrar una brizna de ternura, un  mapa (aunque sea sencillo, rudimentario, precario y a veces forzado) de  ese corazón dentro de la bestia. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Creo  en la ficción, en los Carrolls que hay en el mundo, los que fatigan las  noches en la creencia de que uno de los mejores mundos posibles es el  de los cuentos. Y no hay cuento sin monstruo. Incluso gana el cuento en  la medida en que está mejor descrito y perfilado el monstruo que lo  habita. Tenemos que aceptar, mal que nos pese, que el mal atrae más que  el bien. Que nos hechiza &lt;i&gt;Moby Dick&lt;/i&gt; por la dimensión casi  teológica del animal al que persigue, obcecado, hechizado también, el  capitán Ahab. Que Hannibal Lecter, el monstruo creado por &lt;b&gt;Thomas Harris&lt;/b&gt; felizmente llevado al cine por &lt;b&gt;Jonathan Demme&lt;/b&gt; en&lt;b&gt; El silencio de los corderos&lt;/b&gt;,  es un ser entrañable en el fondo, uno al que nos une la oscura  filiación del afecto al terror. Lo vemos ahí, enrejado, vestido de  blanco, recitando su mantra de delicatessen lingüísticas, y no queremos  que el realizador cambie de escena ni mueva el plano de la mirada  bastarda de este engendro de la imaginación perversa. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Pero el monstruo en el que más cómodo me siento es el lenguaje. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El  lenguaje puede elevarnos a un cielo sublime de belleza y de ardor  místico o enfangarnos en el gris más hondo del miedo. Posee este tesoro  que manejamos a diario la capacidad de hacernos buenas personas o hijos  de puta con corbata y blackberry en el bolsillo. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El manejo de las  palabras es el que nos hace libres: el que nos hace trascender, el que  nos invita a ese mundo mejor que a veces no sabemos en dónde pueda estar  y que, invariablemente, encontramos en la ficción, en la aventura de  leer, en la gloria infinita de sentarnos en una butaca de cine y  dejarnos atravesar por 24 veces por segundo de fotografías asombrosas,  de historias grandiosas y perdurables. Mi monstruo favorito es la  palabra. Lo saben los teólogos y los comerciantes. La usan con esmero  infinito los polìticos y los raperos. No hay nadie que le niegue el  poder que posee. Nadie que la ningunee o la aparte. Hay gente que cuando  habla da miedo. No hace falta que se transfiguren y parezcan monstruos  de los que hacen que cerremos los ojos, de pura fealdad y de maldad a la  vista. Conozco gente de lengua viperina, culebras en las sílabas y  napalm en las oraciones subordinadas. Pero conozco también gente dulce y  fabulosa, de verbo cómplice, de frases abiertas en las que uno puede  entrar y tumbarse dispuesto a que lo acaricie el céfiro de la tarde. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Uno  se juega la vida a diario en las clases procurando que el verbo fluya  como debe, insistiendo en que el lenguaje es el único tesoro que  tenemos. No se entra en descalificar a quien no comparte lo que pensamos  porque esas cosas no forman parte del quehacer escolar y sólo fomentan  odio entre los que la jalean. La misión del profesor, aparte de educar y  de formar, más allá de la visión academicista o de la visión ética de  la vida, es hacer ver al alumno la belleza de las palabras, la  inteligencia de las palabras, la urdimbre maravillosa de palabras  fornicando con otras palabras para crear ideas. Normalmente, salvo esos  charlatanes con pedigrí semántico y con mala leche ideológica que usan  la lengua para confundir y para medrar sobre el perjuicio ajeno, medimos  las cosas que decimos. Nos desbocamos lo justo. Una vez que uno se  desboca y abre la pandora de las palabras, salen sapos encendidos,  dragones escupiendo cáncer. Hay algo de divino, divino en el sentido de  caído directamente de Dios, en el oficio de hablar. El que habla es un  dios y el que escucha un súbdito, uno que al hablar se transforma  también en dios y hace súbdito a quien antes le hablaba. El escritor es  un dios de una querencia más sagrada. Quizá porque lo escrito, a  diferencia de lo pronunciado, perdura. Tal vez porque los monstruos que  inventa (ya hemos dicho que monstruo es todo aquello que nos espanta y  atrae, todo lo que no se ajusta a la rutina y nos perturba) siguen su  travesía de terrores y de escalofrío durante la (por qué no) tenebrosa  línea del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dt&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: courier new;"&gt;   &lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;       &lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Gh8fzj3Xcbo/Tog7y2pokYI/AAAAAAAAKg4/63S0J6J1fxA/s1600/howard-philips-lovecraft.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-Gh8fzj3Xcbo/Tog7y2pokYI/AAAAAAAAKg4/63S0J6J1fxA/s400/howard-philips-lovecraft.jpg" border="0" height="400" width="298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;El mejor inventor de monstruos es &lt;b&gt;H.P. Lovecraft&lt;/b&gt;,  a quien he dedicado esta caótica rendición de miedos privados. Nadie  como él para meter en el alma el óxido del miedo. Ningún escritor más  dotado para inventar mundos alternativos, universos paralelos, lugares  donde lo sobrenatural respira, sin que esa respiración nos aturda, sin  que apreciemos su veneno moroso, pero dispuesta a pararnos el corazón  sin pudor alguno. Si no hubiesemos tenido a Lovecraft no hubiese nacido  la Hammer. Claro que si no hubiese existido Poe, Lovecraft jamás habría  escrito. Entonces todo empieza con un barril de amontillado o con un  gato negro o con un corazón delator. Pero admita el lector que estamos  hablando de sutilezas. El verdadero terror, los monstruos que más  imponen, son los monstruos sutiles, excepción hecha de los aliens  colonizando el Nostromo, pero eso es otra historia. Una mía bien privada  que requerirá, en el futuro próximo, un capítulo más detallado.&lt;/span&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dt&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;               &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;u&gt; &lt;/u&gt;&lt;/span&gt;   &lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-VueMgc7gpv4/Tog767nz2CI/AAAAAAAAKg8/bthQJNQZldw/s1600/AZNAR+ARGENTINA.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-VueMgc7gpv4/Tog767nz2CI/AAAAAAAAKg8/bthQJNQZldw/s1600/AZNAR+ARGENTINA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;br /&gt;&lt;/dd&gt;&lt;dd&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Son  los monstruos de los que no tienes noticia, aquéllos que dan un miedo  primitivo, inargumentable, que eriza el sentido común y pone la cabeza a  hervir, especulando con la posibilidad de que se te encaren un día y te  aborden sin aviso, no sabiendo si comenzará por mordisquearte el labio  superior hasta convertirlo en una papilla sanguinolenta o se esmerará en  hacerte ver que no debes pasar miedo, sentándote en una silla (amarrado  o sin amarrar) para a renglón seguido hablarte en acento tejano sobre  la necesidad de volver a invadir Irak. Son, en definitiva, los monstruos  presentables, los que no escandalizan ni afean una fiesta en un jardín,  con música new age y cocktails con hierbas del Katmandú. Pero ay, ésos  son, oh amables lectores, ya un poco hartos de este texto sin forma, los  que más nos hacen perder una de las cosas más preciadas que tenemos: el  sueño.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=" font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-4523337047807595416?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/4523337047807595416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/jabberwockies-napalm-semantico-y-el_02.html#comment-form' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4523337047807595416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/4523337047807595416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/10/jabberwockies-napalm-semantico-y-el_02.html' title='Jabberwockies, napalm semántico y el capitán Ahab en cubierta, escupiendo odio'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-OV5vb4_8LxQ/Togm-z8oXJI/AAAAAAAAKgo/WxzlvC_yUp4/s72-c/jabberwocky.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3470283339253235473</id><published>2011-09-28T21:00:00.002+02:00</published><updated>2011-09-30T06:52:52.324+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Definición</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Las reglas del juego exigen definir una palabra, que así me lo mandó decir el &lt;em&gt;maître&lt;/em&gt; de esta extraña barra libre. Empecé a pensar y a seleccionar palabras que me parecían firmes candidatas, pero en cada una había un aire de derrota, un obstáculo, un mohín del alma, que me hicieron desistir y sustituirla por otra palabra “con más posibilidades”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Deseché “mourinho” porque el DRAE no ofrece suficientes sinónimos de egocentrismo. También deseché una palabra cuya acústica siempre me ha gustado: “catafalco”, que alguien dijo que parecía el ruido de un ataúd cayendo por una escalera, aunque no recuerdo quién (¿un simbolista? ¿cuál de ellos?). Dado el trasiego de estos días en la enseñanza, estuve a punto de elegir “esperanzaaguirre”, pero aquí no es que se quede corto el DRAE: es el propio idioma de Cervantes, Federico, Muñoz Molina, Gabo, Borges y otros mil genios el que se queda corto: ¿cómo definir una realidad así con vocablos normales? Esta mujer, que fue capaz de aceptar para su Tele Madrid un eslogan, “Espejo de la realidad”, que los maliciosos transmutaron en “Espe jode la realidad” y que asegura que echar a mil interinos no es hacer recortes, no es de este mundo, ni de este idioma. Me resulta, en consecuencia, un ente inasible, indescriptible, indefinible, algo así como el Golem para los judíos de Praga. Que la definan otros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y recortando posibilidades, me vinieron a la memoria varias frases sentenciosas de mis viejos y queridos maestros. Entre lágrimas nostálgicas recordé lo que decía doña Trini: “Buen porte y finos modales abren puertas principales”,que me pregunto ahora si lo diría por "berlusconi" o por "jesusgil", dos buenos &lt;em&gt;definendos&lt;/em&gt;. Don Rafael, en cambio, tirando más por lo ético, me decía que “la ociosidad es la madre de todos los vicios”, frase que me remite a otras palabras a definir, tales como "duquesadealba" o "paquirrín".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ref_1ziaI8g/ToH1RycSFXI/AAAAAAAAABs/zsMlmx4Qocc/s1600/DSCN5812.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-ref_1ziaI8g/ToH1RycSFXI/AAAAAAAAABs/zsMlmx4Qocc/s320/DSCN5812.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;He decidido, finalmente, que los lectores de este etílico blog se merecen algo tan vivo como la evocación de mis problemas de “lexicografia secuencial” a los nueve años. Poneos en mi pellejo, abrid el mínimo diccionario de entonces y estad atentos a la palmeta de don Rafael. Mojad el plumín en el tinterillo de loza, poned todo el cuidado del mundo en no dejar caer un inoportuno borrón, en que no se cuele una sola falta de ortografía (había que copiarlas veinte veces) y sed conscientes de que cuando el maestro te pregunte tendrás que saber explicarle el significado, aunque podrás hacerlo “con otras palabras”, eso sí, toda una licencia, pero deberás dejarle prístinamente claro que lo has comprendido toooo...do, aunque hayas tenido que recorrer medio diccionario. Manos a la obra:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fermento&lt;/span&gt;: s. m. Sustancia química que provoca o favorece la fermentación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fermentación&lt;/span&gt;: s. f. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;Acción y efecto de fermentar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fermentar&lt;/span&gt;: v. i. Cambiar una sustancia su naturaleza por efecto de un fermento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Más fácil, imposible!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-weight: bold; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Alberto Granados&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3470283339253235473?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3470283339253235473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/definicion.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3470283339253235473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3470283339253235473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/definicion.html' title='Definición'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ref_1ziaI8g/ToH1RycSFXI/AAAAAAAAABs/zsMlmx4Qocc/s72-c/DSCN5812.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-1102896898203500454</id><published>2011-09-26T00:01:00.032+02:00</published><updated>2011-09-26T14:34:55.236+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Los carcañales de la abuela Quica</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-zAPdsO_BNjc/Tn8TsDEXrkI/AAAAAAAAAI0/GAzJwruzvDM/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 219px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-zAPdsO_BNjc/Tn8TsDEXrkI/AAAAAAAAAI0/GAzJwruzvDM/s400/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5656261304459439682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Mi primera incursión en el frondoso universo de las palabras tuvo como extraordinaria maestra de ceremonias a mi abuela Quica, un diccionario abierto a vocablos rescatados del olvido de la tradición oral. Gracias a mi abuela descubrí palabras que en un principio creí imposibles, fruto de su imaginación efervescente. Gustaba solicitarle -por puro placer- que me enseñara una nueva, o que repitiera una en concreto y me explicara su significado; en su voz resonaban con un acento siempre virgen y amplificado. Pero no todas le salían tan afinadas y teatrales. Las palabras que provenían de su memoria remota, de su catálogo emocional, de su vida en su pueblo, Alburquerque, aprendiendo desde muy niña el oficio de su madre, la artesanía del hilo y el alfiler, le salían espontáneas, como si hubiera nacido con ellas en la mente. Sin embargo, palabras modernas, urbanas, industriales, no era capaz de tejerlas con igual competencia. Recuerdo que nos gustaba -los niños pueden ser muy crueles- a mis primos y a mí oírle decir &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153); font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;helicóptero&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;. Ella sonreía, siguiéndonos el juego con complicidad, y de pronto emitía el vocablo con prisa, a trompicones, como lo hace el tartamudo, queriendo evitar ceder con ello al fracaso: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;he-li-co-te-ro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;. Una risotada unánime inundaba la casa de mi abuela; ella reía con nosotros y repetía su dislexia sin pudor para que cayéramos por fin por el suelo, muertos de risa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Cuando tenía ocho o diez años, me encantaba quedarme los fines de semana en casa de mi abuela Quica. Y ella disfrutaba teniéndome para ella sola. Recuerdo que un día antes de ir a su casa, iba ella a la carnicería más cercana y compraba un kilo de alas de pollo. Sabía que eran mi devoción; podía comer alas de pollo hasta la extenuación, apurando con delectación los huesos hasta sus tuétanos. Aún hoy tengo asociada esta comida con mi abuela. Un fin de semana con Quica era una lección magistral de semántica avanzada. ¡Abuela, recuérdame qué son los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153); font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;carcañales&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;!, le pedía con avidez científica. Mi abuela, con paciencia, plegaba su pierna para mí, enseñándome su talón. Hoy, ningún sinónimo de carnañal puede sustituir su belleza agreste, su sabiduría fonética. Decir &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;talón&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; es como utilizar un genérico, un término universal para que todos te entiendan; afinar con su acepción culta -&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;espolón de calcáreo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;- sería caer en una pedantería improcedente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;Carcañal&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;, no con &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;ele&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;, con &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;ere &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;rotunda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Podemos aprender a ampliar nuestro vocabulario, alargar su ancha sombra a lo largo de nuestra existencia, leer, estudiar, memorizar la basta superficie de la demografía semántica, pero al final las palabras que perviven son aquellas que sellaron su impronta en nuestra infancia. Aún hoy sigo sorprendiéndome a mí mismo al repetir la palabra &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;puñetas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;; en plural y con énfasis tonal. No el término del sastre, no la referencia onanista; la exclamación, el subrayado emocional es lo que importa. Cuando algo se estropea o no sale bien, se va a hacer puñetas; cuando te entran ganas de borrar del mapa la imagen de algún indeseable, lo mandas a hacer puñetas; cuando la vida muestra su cara más inusual o extraordinaria, plegándonos a la perplejidad, decimos ¡puñetas! La conjunción fonética de la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;pe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;, la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;eñe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; y la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;te&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; hacen el milagro de orquestar un concierto prodigioso. Pero quien marca el énfasis emocional, quien fija ritmo y tono del vocablo es la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;eñe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;, la decimoquinta de 27, a la derecha de la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;ele&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; en el teclado, la sonante, la nasal, la palatal; el velo de nuestro paladar baja su telón carnoso para dejar entrar el aire por nuestra nariz y quedarse en nuestra lengua. La eñe es una &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;ene&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; con bisoñé, un señor encamado. La &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;eñe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; sin su virgulilla se siente desnuda y calva. Dicen los filólogos que en un principio la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;eñe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; era una doble &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;n&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;, pero que para economizar espacio en los textos, una de ellas se alzó sobre su hermana gemela y con el tiempo, para estilizar la torre, la ene superior tornó en la singular tilde que ahora ondea. Esta feliz mutación lingüística convirtió a la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;eñe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; en la letra emblema de nuestra lengua, la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;espaÑola&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;. Pero para el que escribe, la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;eñe &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;es la de puñetas, niño, añicos, añejo, peñasco, pañal, coño, ñoño, ñú, la eñe de mi infancia, la de mis fines de semana en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;cá&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt; Quica, comiendo alas de pollo y haciendo del diccionario un juego sobrenatural.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;Ramón Besonías Román&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-1102896898203500454?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/1102896898203500454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/los-carcanales-de-la-abuela-quica.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1102896898203500454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1102896898203500454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/los-carcanales-de-la-abuela-quica.html' title='Los carcañales de la abuela Quica'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zAPdsO_BNjc/Tn8TsDEXrkI/AAAAAAAAAI0/GAzJwruzvDM/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2736847388254332425</id><published>2011-09-24T00:18:00.007+02:00</published><updated>2011-09-25T13:00:02.455+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>Iberus Gualtieranus o la estrategia del caracol</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-A_jCfmS0e44/Tn0BCh0wGVI/AAAAAAAAA7A/6neTjr-xRrg/s1600/caracol.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-A_jCfmS0e44/Tn0BCh0wGVI/AAAAAAAAA7A/6neTjr-xRrg/s1600/caracol.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Imagen: Michael Sowa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;He llevado a mis labios el caracol sonoro&lt;br /&gt;y &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;he suscitado el eco de las dianas marinas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Y oigo un rumor de olas,&lt;br /&gt;y un profundo oleaje, y un misterioso viento…&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;Rubén Darío&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Desciendo en torbellino por el tobogán de mi memoria en busca de la primera huella fonética registrada en su placa lingüística, allá donde el laberinto del oído conecta el nervio auditivo con &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;su neurona terminal en el mapa de los recuerdos. Ando buscando el verbo fundacional, la célula semántica primigenia &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;que generó en mi ser el eco racional de la especie, la primera palabra. De súbito me encuentro sentado sobre las piernas de mi abuelo Miguel, del que solo recuerdo &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;su oronda figura de Buda sedente y muy vagamente su rostro congestionado, mucho más dulcificado en las fotografías que de él &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;se conservan. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;Juguetea &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;conmigo –su nieto primogénito- a caballito sobre sus piernas y pronuncia la palabra &lt;i&gt;“¡&lt;/i&gt;&lt;b style="color: #993399;"&gt;&lt;i&gt;caracoles&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;!”&lt;/i&gt;, que repite divertido ante mis &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;efusivas celebraciones. Intuyo que es su sonoridad, casi onomatopéyica, la que provoca en mí la infantil risa compulsiva que tanto complace al abuelo, tierno y ufano al tiempo: ¡Caracoles!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;La interjección resuena en mi oído, superada&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;apenas la edad del balbuceo, como un significante vacío, puro tintineo acústico. Sin embargo, su concreción en el ámbito del conocimiento iniciático va a connotar la palabra de un valor simbólico; la llave del misterio que abre las puertas de la obra maestra del ser humano, la invención del lenguaje, forjada, por mor del azar (y quizá tan solo para mí) en esa mágica palabra. Ni atisbo en la intención del emisor de transmitir información científica sobre los moluscos gasterópodos, ni de parte alguna del laberinto del oído interno de los vertebrados. Pura arbitrariedad, que es precisamente la esencia del signo lingüístico en la relación de su significante con su significado. Creo que de ahí deriva mi atávica atracción por las líneas espirales, por las escaleras de caracol, &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;por los anmonites y demás caracoles fosilizados, por &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;los caracoleos de los caballos, por los caracolillos de los cabellos y el cante por caracoles. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Impreso mi carácter por la lentitud, que a veces se confunde con la pereza, me identifico con el humilde caracol en su ausencia de prisa para llegar, al final, a la misma meta. Cornudo sin encabronamiento, dada su reproducción hermafrodita, no engaña a nadie en su insoportable levedad kunderiana. Los nombres científicos de la enorme variedad de estos pequeños moluscos, evocan con su resonancia mítica la antigüedad de sus orígenes que me sugieren siempre el eslabón perdido de mi lenguaje diacrónico. El origen del misterio. La primera palabra. También lo fueron en mi &lt;b style="color: #993399;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Riografía&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; como &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://riografia.blogspot.com/2009/06/recuerdo-primigenio_4536.html"&gt;recuerdo primigenio&lt;/a&gt;. Iberus&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;Gualtieranus no&amp;nbsp;era un gladiador romano.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Miguel&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" face="courier new" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" height="266" src="http://0.gvt0.com/vi/4d6zhimgIxg/0.jpg" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4d6zhimgIxg&amp;amp;fs=1&amp;amp;source=uds"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/4d6zhimgIxg&amp;amp;fs=1&amp;amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash" height="266" width="320"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" face="courier new" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cante por Caracoles&lt;/span&gt;, Rocío Márquez&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2736847388254332425?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2736847388254332425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/iberus-gualtieranus-o-la-estrategia-del.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2736847388254332425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2736847388254332425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/iberus-gualtieranus-o-la-estrategia-del.html' title='Iberus Gualtieranus o la estrategia del caracol'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-A_jCfmS0e44/Tn0BCh0wGVI/AAAAAAAAA7A/6neTjr-xRrg/s72-c/caracol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8718066680513402347</id><published>2011-09-22T16:59:00.004+02:00</published><updated>2011-09-22T23:12:13.552+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Yo, argentina</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;Parece que sí, pero no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Es casi igual, pero distinto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Cualquiera diría, si nos apuran, que hablamos español. Pero hablamos argentino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;En realidad, nosotros lunfardeamos. Digamos, para ser más claros, que hablamos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt; &lt;span style="color: rgb(153, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;lunfardo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;. Si nos vamos a poner exquisitos hay que reconocer que no estamos frente a un idioma o un dialecto. El lunfardo es, en realidad, un grupo de palabras que se fueron tomando de los inmigrantes italianos, españoles, frances, polacos que llegaron a Argentina a fines del siglo 19 y principios del 20. Las deformamos, las pusimos al vesre, le cambiamos el significado, las metimos en la letra de los tangos y se nos hicieron carne.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Nosotros no lloramos; a nosotros se nos pianta un lagrimón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;A las minas argentas nos engrupen los atorrantes con chamuyos de amor y rara vez nos apiolamos. Decí que siempre alguna amiga nos bate la justa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Estamos siempre metidos en algún quilombo y la guita no alcanza nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Claro que cuando estamos en ámbitos académicos o serios nos cuidamos de lunfardear como de hacernos pis en la cama, no sea cosa de mostrar la hilacha. Digamos que el lunfardo no garpa, che.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Más si una es una mina seria, como yo, que se las sabe lunga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: courier new;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8718066680513402347?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8718066680513402347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/yo-argentina.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8718066680513402347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8718066680513402347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/yo-argentina.html' title='Yo, argentina'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-868588907977127451</id><published>2011-09-21T00:32:00.000+02:00</published><updated>2011-09-21T00:32:51.349+02:00</updated><title type='text'>Soy un sentimental léxico, soy un lexicómano tóxico</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Secundípara:&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;adj. Aplícase a la mujer que pare por segunda vez.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Moriré sin haber pronunciado&lt;i style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt; &lt;b&gt;secundípara&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. Importa escasamente que sepa qué significa porque no tendré ocasión de usarla. Tampoco &lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;ajear&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;: el &lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;ajeo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; es el chillido que da la perdíz cuando se ve acosada. Tiene el boscoso idioma español palabras asombrosas a las que jamás acudimos, pero que están ahí, a la espera de que las pronunciemos. Mi amigo K. se prendó de la palabra &lt;b&gt;pusilánime&lt;/b&gt;, que no es retorcida ni se escapa al común de los hablantes, pero que poseía a su entender una sonancia formidable, una influjo hipnótico, un veneno dulcísimo. Estuvo un día entero usándola a tutiplén. He escrito &lt;b&gt;a tutiplén&lt;/b&gt; y he vuelto a pensar en las palabras. Hay días en los que uno no piensa en lo que las palabras esconden sino en cómo se enseñan, qué traje usan para airear lo que pensamos. De hecho la palabra tutiplén no existe salvo que hagamos que la vocal a la anteceda. Si nos paramos a pensar en estos matrimonios léxicos descubrimos historias fascinantes dentro del lenguaje, que es una forma de decir historias fascinantes dentro de uno mismo. Somos las palabras que decimos y también las que no decimos. Evito decir secundípara a pesar de saber qué expresa porque no es en modo alguno una palabra razonable. Lo es pájaro o incluso genocidio, pero secundípara es una marca rocambolesca del lenguaje, una de esas construcciones semánticas que ocupan un huequecito pequeño en el diccionario y que, salvo en días como hoy, no forma parte del acervo léxico de un individuo normal. Bien al contrario (es la segunda que hoy escribo &lt;b&gt;bien al contrario&lt;/b&gt;) uno acepta secundípara en una conferencia sobre genética o en un simpósium de matronas. Pasa lo mismo con el ajeo. Seguro que en el medio rural los asuntos de las perdices son pieza frecuente en chácharas de taberna, pero yo me voy a morir sin usarla. Quizá esa reflexión trágica sea irrelevante. Me asomo al interior de las palabras y es como si me asomase a mi propio interior. Como si estuviese hecho de palabras y el descubrimiento de alguna (&lt;b&gt;ajizal, repinaldo, mozcorra&lt;/b&gt;) te hiciese comprender que estás más cerca de entender la maquinaria sutilísima del cosmos, el plan celeste, la trama metafísica. Yo, al menos, cuando escucho una palabra nueva y la entiendo (es importante que no entre por un oído y salga por otro sin dejar dentro un poso) me siento más cerca de Dios. Incluso la palabra &lt;b&gt;Dios&lt;/b&gt;, escuchada sin anclaje cultural, desguarnecida de toda la morralla arcangélica, me parece preciosa. El amable lector habrá advertido el uso de la palabra morralla junto al adjetivo arcangèlica. Es que uno se delata a poco que se deja engolosinar por lo que escribo. Soy un sentimental léxico.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-868588907977127451?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/868588907977127451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/soy-un-sentimental-lexico-soy-un.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/868588907977127451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/868588907977127451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/soy-un-sentimental-lexico-soy-un.html' title='Soy un sentimental léxico, soy un lexicómano tóxico'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8135996897759135032</id><published>2011-09-18T23:00:00.004+02:00</published><updated>2011-09-19T16:34:09.070+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>El amor, la muerte, el enano, la furcia (Quinta y última parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;El Comisario Cortázar empezó a rascarse la bragueta mientras se mesaba la barbilla. El inspector Borges, que las veía venir de lejos, supo inmediatamente que su jefe estaba a punto de dar con un atisbo de presagio de embrión de pálpito, así que interrumpió la frase en seco y se dispuso a aprender de su jefe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Borges, nadie quiere soltar prenda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;- …&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-En este pueblo, nadie parece saber nada. Como si estos hijos de madre se hubieran conjurado para ocultarnos lo concerniente a ese enano y a su furcia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Borges oía al Comisario como si estuviera hablando el mismo Dios. Lo admiraba, casi lo idolatraba, así que oía con reverencia todo lo que le decía. Cortázar se levantó y apuró el cacillo de mate que se enfriaba lánguidamente en el infernillo de querosén. Seguidamente, se asomó a la ventana y continuó su soliloquio:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Un enano putero, unos dicen que lo odiaban y otros lo veían normal. Unos que era la primera vez que entraba una pelandusca a su casa,pero otros que era lo habitual. El muy rijoso parece que ha muerto después de un polvo de los de salir a hombros, que ya me gustaría que la hora de mi muerte fuera así de gustosa. Y a todo esto, o la muchacha se fue medio desnuda o esque ha desaparecido… ¿Qué opinás vos, Borges? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Yo, comisario diría que…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Porque una cosa es que haya dos cadáveres y otra es que haya nada más que uno y un sostén y poco más. Es que no es lo mismo que haya dos víctimas o que haya una víctima segura y una asesina potencial que ha simulado su desaparición… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Borges contenía la respiración mientras asumía el monólogo. Sabía que, en un&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;momento, aparecería una intuición, un cabo suelto que llevaría a la resolución del misterio. Era como un don, algo especial que nunca defraudaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;Cortázar volvió a leer ese misterioso detalle del informe del forense: el cadáver tenía alrededor de la boca restos de flujo vaginal y de una sustancia parecida a la crema de cacao.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-_nYcrHN-t24/TnWkwVDlcYI/AAAAAAAAABk/Vq3Bu3NmCj4/s1600/Pablo_Picasso_-_Vieil_homme_dape-Celestina_et_fille.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-_nYcrHN-t24/TnWkwVDlcYI/AAAAAAAAABk/Vq3Bu3NmCj4/s320/Pablo_Picasso_-_Vieil_homme_dape-Celestina_et_fille.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;o:p&gt;Pablo Picasso, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vieil Homme dapé Celestina et fille&lt;/span&gt;, 1971&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Borges, ¿por qué sólo había una cortina en el balcón del dormitorio de Melquíades? ¿Es normal?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Yo no me di cuenta, Comisa…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Faltaba la del lado izquierdo. Hay que ser más observador, amigo mío. Una sola cortina color marrón carmelita, porque la otra sirvió para hacerse pasar por monja y llegar hasta las Trinitarias… Despiérteme a ese cabrón del juez Sábato y que mande a los agentes Onetti y Roa con una orden de registro al convento. Allí está nuestra Irene. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-¿?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Sí, no me ponga esa cara y haga lo que le digo, pendejo. Vamos a tener este endiablado caso resuelto en un par de horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-¿Cómo lo supo, Comisario?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Era bien fácil. Melquíades fue siempre un rijoso sin escrúpulos. Se llevó por delante a más de una niña apenas púber, posiblemente a la propia Irene, que desde entonces está en el asunto. Mire, las mujeres no nacen putas porque sí. Son las circunstancias. La pobreza, la violencia… ¿qué sé yo? Unas tiran para puta y otras tiran para monja, que debajo de los ropajes o de la profesión, lo que hay es una mujer. Incluso, a veces, hasta se empieza por puta y se termina en el convento, como la madre Ascensión, que antes fue conocida como “la Morocha” en los bulines de media pampa, así que Irene planeó cargarse al viejo enano y refugiarse con su antigua compañera. De alguna forma, supo de su alergia, así que se untó sus partes en crema de cacao y Melquíades…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Por lo menos fue una muerte dulce, che.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;-Sí, eso sí…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; font-weight: bold; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;Alberto Granados&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8135996897759135032?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8135996897759135032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia_18.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8135996897759135032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8135996897759135032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia_18.html' title='El amor, la muerte, el enano, la furcia (Quinta y última parte)'/><author><name>Alberto Granados</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04142348679179153248</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-_nYcrHN-t24/TnWkwVDlcYI/AAAAAAAAABk/Vq3Bu3NmCj4/s72-c/Pablo_Picasso_-_Vieil_homme_dape-Celestina_et_fille.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3606057070325453042</id><published>2011-09-16T00:00:00.001+02:00</published><updated>2011-09-17T11:32:00.023+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>El amor, la muerte, el enano, la furcia (Cuarta parte)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;- Sí, una mujer joven, con las ubres al viento, corría como quien lleva el diablo a su espalda... No, no le ví la cara. Usted comprenderá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario tomaba nota. Mientras, en casa de Melquíades la científica tomaba huellas y especulaba sobre lo sucedido. La habitación presentaba un aspecto deplorable. Libros y comida podrida germinaban por todo el piso. Ese olor dulzón hubiera penetrado en la nariz más inodora. Sobre la cama, Melquíades yacía inerte, en posición equina, con los muslos y piernas apretados. Todo parecía indicar que el cadáver había sufrido una paraplejia espástica. La confirmación la daba el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;baclofén encontrado en la mesilla junto a la cama. El rigor mortis sugería que la muerte había sucedido hace ya varias horas. Pupilas contraídas, semblante deforme, aproximación maxilar, eyaculación post mortem, cutis anserina, retracción del escroto, manos cerradas. Un policía recogió meticulosamente &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;del quicio de la cama &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;un sostén de generosa talla, unos zapatos de aguja rojos y una falda verde plisada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, es la casa de Melquíades, un ricachón con muy mala leche, ¿sabe usted? Los chiquillos le tiran piedras, porque es feo como la peste, y enano. A mí me da lástima, pero es para apedrearle y más. Aquí no cae muy bien a nadie. Tenía fama de loco, tacaño y guarro. Se le veía más bien por el barrio de los bohemios, siempre en el casino, rodeado de artistas, escritores y cabareteras. Yo no es que quiera meterme en lo que no me llaman, pero a mí me huele a que andaba metido en política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué sabe de sus visitas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Suele traer putas a su casa. Es sabido por todos. Yo desde mi ventana le veía subir a su casa con una, a veces dos, borracho casi siempre... No, no les vi la cara. Pero pregunte por el barrio. Todo el mundo sabía de sus juergas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dicen que es anarquista y jugador, que ganó su fortuna del contrabando al que se dedicaba su familia hace ya muchos años, antes de la Gran Guerra. Usted pregunte, ya verá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿El enano? Sí, ¡menudo maltés! Ahí donde lo ve usted, sabía divertirse de lo lindo. Ya quisiera yo. Claro que con dinero uno puede hacer lo que le plazca, ¿no cree usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A mí no me pregunte. Yo no quiero saber nada. Que después quién sabe qué te puede pasar... Sí, era de la familia de los Zambrano, los dueños del pueblo... No, lo siento, tengo prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario se acercó al casino en busca de respuestas. Monte Carlo, así se llamaba. Dicen que lo construyó el abuelo de Melquíades Zambrano; al parecer era un indiano venido a más, que regresó a su casa rico y sifilítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No vio terminar el edificio -declara el barman-; su hijo, Melchor Zambrano, le sucedió, haciéndose cargo de los muchos asuntos de la hacienda familiar. Éste tuvo dos hijos, Cristiano y Melquíades. Del primero solo sabemos que al cumplir la mayoría de edad -quizá menos- salió sin mediar palabra de su casa y se embarcó a las Américas en busca de Dios sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las malas lenguas dicen que fue a buscar a su madre, una meretriz de lujo que aún vive en Buenos Aires y de la que poco más se sabe que era bellísima y estimada en su oficio. A su lupanar no arribaban gente de mal vivir, no; políticos, banqueros y gente respetable requerían sus servicios cada noche, y ninguno se quejaba. Pero ya digo, son las lenguas envidiosas las que fabrican su biografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Enemigos? Melquíades tiene muchos enemigos. No vaya usted diciendo por ahí que yo se lo he dicho, pero es envidiado y temido a partes iguales. Nadie se atreve a contrariarle, pese a que en cualquier refriega hubiera salido perdiendo. La familia Zambrano tiene mucho peso en este pueblo. Pero Melquíades es enano, mal parecido y pedante. Aquí viene cada noche, no falla; es de piñón fijo. Se sienta ahí, en esa mesa del rincón, con su grupo de estirados que le ríen los poemas. Los declama a grito pelado, para que todos puedan oírle. Pero consigue más piedad que empatía. Melquíades posee una voz aguda, casi de niño. Una estatura y un timbre de esa naturaleza acaban con el prestigio de cualquiera. Y si encima te da por memorizar en voz alta versos afectados, ¿dígame usted si no es para reírse? De todas formas, ya le digo, en el casino nadie se ríe de él, todos le siguen el juego. Si tienen suerte, quizá les invite a una copa. Que es casi nunca. En fin, ya sabe, yo no he dicho nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mujeres las tiene a espuertas, pero es agarrado. Y ellas quieren dinero en mano. Hoy en día no se sabe quién te la puede jugar. Además, todos conocen la fama de Melquíades. Paga al final de la faena y ellas no se fían. Aún así día sí, día no, conseguía liarse al brazo a una puta. Aquí abundan, ¿sabe? Somos el pueblo con más putas por metro cuadrado. Pregunte a quien quiera. Aparentemente, nadie es puta, pero llega la noche y todo el pueblo se divide en putas, clientes y amas de casa. El paro, ¿sabe usted? Falta trabajo y el poco dinero que se tiene se gasta en vino y putas. Dicen que hace veinte años en este pueblo no había ni una, pero los Zambrano trajeron un barco repleto de putas desde Buenos Aires. Y hasta hoy. Se reproducen como conejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, tenía sus preferidas, claro. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Garocha, la Reme, la Picúa&lt;/span&gt; y un puñado más. Le gustaban tetonas y altas. Era una película verle como es, enano y deforme, con esas jamelgas de carnes prietas, agarrando su cabeza alrededor de la mano calle abajo... ¿Ayer?, ¿zapatos rojos y vestido verde? Sí, puede ser. Pruebe con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la Villalobos&lt;/span&gt;, vive cerca de aquí, en el pico Ferrán, la última casa a la derecha. No tiene pérdida. Pero tenga cuidado, Irene tiene muy mala leche. Además, duerme de día. Evidente, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ramón Besonías Román&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3606057070325453042?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3606057070325453042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia_16.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3606057070325453042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3606057070325453042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia_16.html' title='El amor, la muerte, el enano, la furcia (Cuarta parte)'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-3377179255406654531</id><published>2011-09-14T01:23:00.001+02:00</published><updated>2011-09-14T11:58:13.545+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>El amor, la muerte, el enano, la furcia (Tercera parte)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_Jx1AnB1I5o/Tm_i4nSbJlI/AAAAAAAAA6U/OSIZ0fB9vBk/s1600/la+muerte+desnuda.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img rba="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-_Jx1AnB1I5o/Tm_i4nSbJlI/AAAAAAAAA6U/OSIZ0fB9vBk/s1600/la+muerte+desnuda.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;Irene, poco acostumbrada a los requiebros grandilocuentes, reaccionó con una segunda y aún más maquiavélica sonrisa a la osadía de Melquíades, que no ponderó los peligros de su irreflexivo órdago. “Quien no arriesga, no gana” –pensó. Ya lo dice el proverbio oriental: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Temer es no sembrar&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;a causa de los pájaros&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;Para que sucedan las cosas hay que crear el ambiente adecuado y él estaba dispuesto a poner toda la carne procreadora en el asador del sexo. Consciente, por lo demás, de que, en virtud de la anterior experiencia vivida y mal pagada, a la &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;exuberante Villalobos no le faltaba razón en lo referente a &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;su &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;en-verga-dura &lt;/i&gt;y , por si fuera poco, a la precocidad de sus eyaculaciones, trató de seducirla por la aún inexplorada vía de la sentimentalidad, fracasadas la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;mediometrosexual&lt;/i&gt; y la erudita. Así pues, con tono casi implorante y timbre melifluo, se arrancó por el Romance de Curro el Palmo, sin ningún sentido del ridículo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;“¡Ay, amor!, sin ti no entiendo el despertar,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;Ay, amor, sin ti mi cama es anchaaaaa…” &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;La procaz Irene, curtida en las mil malas artes de las izas, rabizas y colipoterras de este perro mundo, empezaba a divertirse con las excentricidades de aquel Zambrano enano, y con renovada &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;socarronería emuló a Merceditas, la del guardarropa de la canción del Nano:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;&lt;br /&gt;“…carita gitana,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;cómo hacer buen vino&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;de una cepa enana…”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;Al mismo tiempo, bien conocedora de su oficio y sin dejar de canturrear, acercó su experta mano a la bragueta &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;de Melquíades; con provocadora determinación palpó el miembro ya empalmado del enano y, cambiando el tono de su voz aguardentosa, le espetó con tanta rudeza como desparpajo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;-Aquí hemos venío a lo que hemos venío. Asín que vamos a lo que vamos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;Infradotado, pero no insensible, rijoso por genética, lúbrico y excitado aún más por la sacralidad, hasta entonces respetada, del altar de su alcoba, lecho infrautilizado tan solo para el descanso y el onanismo activo, Melquíades respondió con una erección &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;de record, prometedora de placeres inéditos, que elevó también su ego prepotente a la máxima potencia, valga -más que nunca- la redundancia. Y abandonado de nuevo, pero en otro sentido, a su letal y obsesiva idea, impelido por la urgencia, le dijo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family:'Courier New';"&gt;- Vamos a la cama y jodamos hasta morir.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: courier new;"&gt;                                                                                                                                  &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Miguel&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-3377179255406654531?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/3377179255406654531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia_14.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3377179255406654531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/3377179255406654531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia_14.html' title='El amor, la muerte, el enano, la furcia (Tercera parte)'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-_Jx1AnB1I5o/Tm_i4nSbJlI/AAAAAAAAA6U/OSIZ0fB9vBk/s72-c/la+muerte+desnuda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2902643892498332788</id><published>2011-09-11T23:43:00.006+02:00</published><updated>2011-09-12T02:48:54.684+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>El amor, la muerte, el enano, la furcia (Segunda parte)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;Al entrar Irene Villalobos en aquella alcoba no encontró a Melquíades tumbado en la cama, como lo esperaba. El enano había vestido sus mejores prendas -que poco ayudaban a ocultar su fealdad- y untado su cuerpo en aceites perfumados. Pero el camino que había elegido para impresionar a la puta fue el menos eficaz; mejores vestidos había quitado ella de cuerpos que olían aún mejor. Rápidamente lo notó nuestro tacaño protagonista al mirar el gesto imperturbable de aquella mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Recurrió entonces a su arma más letal -a su entender-, e impostando la voz le dijo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;- ¿Acaso una leona de los montes, que ladra desde la parte más baja de sus ingles, te parió con tan dura y abominable alma como para que despreciaras los gritos de un suplicante en esta recentísima desgracia, ay, tú, de corazón demasiado cruel?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;La sonrisa de Irene hizo que pensara, por unos breves segundos, que había dado justo en el centro del pérfido corazón femenino. Durante ese instante se sintió satisfecho, hasta que escuchó la voz de aflautado timbre, la misma voz que por las calles del pueblo había puesto en duda su virilidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;- Guarda a Cátulo para que te ayude durante otras noches, pequeño. Ni siquiera a Lesbia conmovieron aquellos versos. Vine hasta tu cama buscando dinero, no erudición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Sintió Melquíades que sus mejillas estallaban de calor, y no supo si debía atribuirlo a la vergûenza o a la pasión que aquella mujer despertaba en él. Pronunció entonces la frase que jamás debió haber dicho, al menos no aquella noche:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;- Que me lleve la muerte si no logro que te enamores de mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2902643892498332788?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2902643892498332788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2902643892498332788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2902643892498332788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/el-amor-la-muerte-el-enano-la-furcia.html' title='El amor, la muerte, el enano, la furcia (Segunda parte)'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-7420753354018231051</id><published>2011-09-09T22:35:00.017+02:00</published><updated>2011-09-11T00:57:37.182+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>El amor, la muerte, el enano, la furcia (Primera parte)</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-rtR76v_7rl8/Tmp6jWDMFHI/AAAAAAAAKf0/PM0ZjaTqrAI/s1600/shgdffdgh.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="290" src="http://4.bp.blogspot.com/-rtR76v_7rl8/Tmp6jWDMFHI/AAAAAAAAKf0/PM0ZjaTqrAI/s400/shgdffdgh.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor, a decir de Ovidio, dispara dos flechas de efecto contrario. Una, forjada en oro, procura amor mientras que la otra, cerrada en plomo, entrega quebranto a quien sufre la ponzoña del metal. El amor, oh nudo dichoso, oh gran capital del alma, tela bordada por Himeneo, luz invisible que mueve el sol y también las estrellas, conviene de vez en cuando, pero hay quien sostiene que harta igual que embelesa, que satura en la misma medida en que conforta. Que el amor absoluto hiere más que sana y que su falta, en ocasiones, protege de las penurias de los años y hasta cuida de que sobrevivamos al vértigo y a la fiebre y no precisemos ángel de la guarda que nos guía ni mano noble que nos acaricie. Era el enano Melquíades Zambrano hombre preocupado por estas frivolidades del apetito metafísico. Leía con devoción tratados sobre el amor y hasta recitaba en público, con mejor dicción que compostura, los versos de los grandes poetas, subiendo y bajando el timbre, declamando como solo los actores muy expertos y confiados saben hacer cuando se entregan en el escenario a su público. El de Melquíades era la crema de la sociedad pudiente de su pueblo. A Melquíades se le respetaba por su posición social, por su árbol genealógico y por el extraordinario tinteneo, casi sinfónico, que hacían sus monedas en los bolsillos. Enano y feo hasta el desmayo óptico, deslenguado y culto, solía codearse (es un decir esto del codo habida cuenta de su muy escasa estatura) con nobles y con ricos y a todos entretenía con su chanza y con sus ocurrencias. Huérfano de pudor, se exhibía lo que podía, entrando y saliendo de las fiestas que la aristocracia de la villa organizaba para olerse unos a otros el ombligo y escucharse las historias de los ancestros, las de las guerras de antaño, las de las putas que se trajinaron y la de los bastardos que dejaron por los reinos vecinos. Nunca faltaba el concurso de Melquíades, su visión de los hechos, la forzada evidencia de que los Zambrano fueron amigos de reyes, sufragaron ejércitos y compraron y vendieron voluntades con el único propósito de fijar el apellido, de engrandecer su heráldica, pero sobre todo con la firme convicción de que la tierra y la fortuna podían enmendar un apellido en descrédito, arruinar a capricho el apellido de quien importunara el suyo o, si la ocasión así lo exigía, borrarlo de las crónicas y de las églogas, enfangarlo, convertirlo en algo impronunciable, casi pecaminoso. Eso hacía el dinero de los Zambrano y con esa bandera ondeando en su gorda cabeza paseó Melquíades su hambre de afecto por el casino del pueblo, por la calle principal, entoldada en fiestas y ocupada por vecinos que, a su paso, le correspondían con un gesto de respeto, de esos gestos que explican, en su sencilla evidencia, siglos de historia doméstica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;En lo que Melquíades jamás se sintió cómodo, en lo que su dinero y su apellido no pudieron hacer nada, en lo que ni siquiera su cháchara alegre y su saber libresco alcanzaron épica alguna fue en el amor, en el amor de Ovidio y de todos los poetas clásicos, los que ocupaban metros silenciosos de anaqueles en la inmensa biblioteca de la casa antigua. Y de noche, cuando cerraba la luz de la lámpara y depositaba el libro en la mesita, Melquíades pedía a Dios, al Dios al que jamás visitaba en su iglesia pero con quien sostenía muchas conversaciones íntimas, que le diese otra vida y que le privase de fortuna y de heráldica, con la prebenda de que le naciese alto y ganase el amor de las mujeres sin que interviniese la plata en la faltriquera y el miedo a que negarse al comercio carnal trajese infortunio a los suyos, negándole el pan, cubriéndoles de pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Era Melquíades putañero y avaro. No había moza concupiscible en el pueblo con la que no hubiese retozado y que no hubiese maldecido su estampa de enano berraco y rico. Una que no cobró lo que creía merecer y que estaba de paso por el pueblo aireó la historia de que el enano Melquíades la tenía extremedamente pequeña y que cumplía de forma justa el fornicio, vertiéndose entre gritos ridículos nada más entrar en faena. Hizo ver que si nadie había revelado antes este asunto era por miedo y que ella, fajada en muchas camas, molida a palos muchas veces, concubina de obispos y de poetas, no le tenía miedo ni al mismo diablo, al que vio con frecuencia y con el que departía en cuanto los dos disponían de un alto en sus quehaceres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Contrariamente a lo que el lector avezado en estos trasuntos de lo más acendradamente humano piense, esto es, el tamaño de las vergas, los honores de la estirpe y la maledicencia de las furcias,  el enano Melquíades, tocado en su hombría, no vilipendió a la puta, tampoco la echó del pueblo ni le amenazó con quemarle el alma hasta que sus chillidos se oyense por todos los fulanarios de la provincia. La acogió en aprecio, la entendió a su manera e incluso hizo que uno de sus lacayos más diligentes la trajese, de buenas maneras, eso sí, sin forzamientos ni peligros, a su dormitorio, a probar de nuevo las bondades de la carne y hacer que la verdad, resplandeciera y quizá por una vez en su muy licenciosa y aristocrática existencia no fuese el dinero ni el temor popular o la influjo de su linaje el que lo liberase del rumor que lo oprimía. Preparó Melquíades unos versos alambicados y dulces, extraídos de un antiguo libro galante que usaba cuando la soledad le devastaba el pecho y pasaba las horas muertas en su alcoba, pensando en la hondura del alma y en la infame trayectoria que iba tomando la suya propia. Y hete aquí, oh lector cómplice, a la furcia Irene Villlalobos, toda rotunda en carnes, a quien jamás la flecha bicéfala del alado Cupido rozó ni en el ubérrimo pecho ni en la promiscua lengua, entrando en casa de los Zambrano, evitando que la familia (una hermana ciega y un padre desmemoriado y enfermo) notasen su ingreso en la alcoba, puesto que Melquíades, lúbrico a su pesar, jamás pecó bajo el techo familiar. No sabía Melquíades, el enano putañero, el enano endecasílabo, que ése sería el último de sus días en la tierra. Que la muerte le descubriría asaetado de amor, emponzoñado de esa luz absoluta que el amor entrega a quien, ciego, inocente, le abre el corazón y le entrega el alma...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Siguen el relato mis cuatro amigos de barra.) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-weight: bold;"&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-7420753354018231051?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/7420753354018231051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/historia-del-avaro-enano-melquiades.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7420753354018231051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7420753354018231051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/historia-del-avaro-enano-melquiades.html' title='El amor, la muerte, el enano, la furcia (Primera parte)'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-rtR76v_7rl8/Tmp6jWDMFHI/AAAAAAAAKf0/PM0ZjaTqrAI/s72-c/shgdffdgh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-200970298301967419</id><published>2011-09-07T00:00:00.003+02:00</published><updated>2011-09-07T00:00:00.453+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Vicio solitario</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-yqN_ylCslOI/TmJt6Ckc-PI/AAAAAAAAAIs/hsyz3Q9U6Gw/s1600/esto%2Bes%2Blo%2Bque%2Bhay.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-yqN_ylCslOI/TmJt6Ckc-PI/AAAAAAAAAIs/hsyz3Q9U6Gw/s400/esto%2Bes%2Blo%2Bque%2Bhay.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648197726565628146" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Sé que mi familia está alarmada. Me miran con un gesto serio y preocupado, muy distinto de ese brillo especial con que se mira a las personas normales, de esa casi sonrisa con que se mira a los del propio entorno con la condición de que no lleven encima la marca del vicio. Mi mujer y mis hijos, están agobiados, avergonzados casi, por mi dependencia. La semana pasada, mi hija, que sabe cuánto la quiero, me pidió (-¡Por favor, papá, hazlo por nosotros!) que me ponga en manos de un psicólogo y hace un par de noches los sorprendí hablando de mí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué vergüenza, si se enteran los vecinos o los amigos! –decía mi hijo mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, a veces, también siento vergüenza de mí mismo, pero no lo puedo dominar porque es superior a mí, mucho más fuerte. Trato de tranquilizarlos. Les digo que yo controlo, que puedo dejarlo tan pronto como me lo proponga, pero veo en sus caras que no me creen, que dudan de tan tajante afirmación. Confieso que yo también lo dudo absolutamente y soy quien mejor conoce la naturaleza de mi solitario vicio: desde la madrugada estoy deseando hacerlo. Hay noches en que me levanto furtivamente, como una ladrón, y con la luz apagada, para que mi durmiente familia no me sorprenda, lo hago la primera vez del día. Después vuelvo a la cama con los pies helados y espero a que suenen los despertadores de los demás y se levanten para irse a sus ocupaciones. Ahí empieza mi incontenible gozo: una y otra vez, sin que nadie me pueda sorprender, sin presencias que me desconcentren, con entera libertad, abro páginas y páginas de internet en busca del placer. Es algo irrefrenable, compulsivo, cada vez más peligroso e incontrolable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, amigos, lo habéis adivinado: soy un enfermo dominado por un vicio solitario. Soy un blogger. Necesito, de forma acuciante,  saber cómo va mi blog, cuántas visitas  y comentarios he tenido. Ver cómo anda el Reader de Google para leer compulsivamente todo lo que han escrito los otros blogueros a los que me he suscrito. Hacer comentarios en estas bitácoras con la esperanza de que ellos, a su vez, no me abandonen (qué trágico resulta ver que alguien te ha quitado de la lista de su blogroll, que ya no estás entre sus favoritos…). Las fidelidades son efímeras en este mundillo de los blogueros y se sufre mucho cuando uno de los incondicionales falla (¿estará enfermo Manolo?, ¿se habrá olvidado de mí Conchita?, ¿le habrá sentado mal a Pedro aquel comentario que le hice a su post del martes?, ¿no está Jorge muy frío?... ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez mi familia lleve razón y necesite que alguien me ayude a dejarlo. Es posible que esto me tenga dominado, pero el corazón se me acelera nada más pensar en verme lejos de la pantalla, desposeído de tanto placer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Alberto Granados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-200970298301967419?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/200970298301967419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/vicio-solitario.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/200970298301967419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/200970298301967419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/vicio-solitario.html' title='Vicio solitario'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-yqN_ylCslOI/TmJt6Ckc-PI/AAAAAAAAAIs/hsyz3Q9U6Gw/s72-c/esto%2Bes%2Blo%2Bque%2Bhay.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-7405222193895224961</id><published>2011-09-05T00:00:00.002+02:00</published><updated>2011-09-05T11:33:11.837+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Ataraxia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-UbKeiUvimTQ/TmEvmBlHs4I/AAAAAAAAAIk/fjVkbe6SWt0/s1600/1.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 370px; height: 336px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-UbKeiUvimTQ/TmEvmBlHs4I/AAAAAAAAAIk/fjVkbe6SWt0/s400/1.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647847738004976514" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Dicen los científicos que todos los seres humanos poseemos un sensor natural que nos hace reaccionar ante el peligro o el dolor; se trata de un mecanismo espontáneo de autoprotección. La madre naturaleza cuida de nosotros, no solo ante los patógenos foráneos, sino también ante nuestra propia incapacidad de protegernos. Si careciéramos de esta estrategia de defensa, tendríamos un grave déficit de inmunidad. Nuestro cerebro no reconocería ninguna situación de vulnerabilidad, quedando expuestos sin ser conscientes de que el origen de nuestro desamparo reside en nuestra propia deficiencia. Nuestra vida sería una constante perplejidad; no interpretaríamos las conductas violentas como tales. Nuestra respuesta más natural sería la no confrontar la agresión, actuar de manera pasiva ante nuestro verdugo. Casi todo el mundo responde al peligro a través del mecanismo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;fight or flight&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt; (luchar o huir). Aquellos que carecen de este instinto, permanecen impasibles ante un acto violento o un estímulo doloroso. Esta patología presenta un peligro evidente para la persona que lo padece; también provoca en ella una total incapacidad para el placer. Su incapacidad de reaccionar ante los estímulos relevantes genera apatía; el paciente no puede sentir y mucho menos expresar en palabras las sensaciones. La ausencia de dolor lleva aparejada la imposibilidad de apreciar gozo, disfrute, éxtasis, alivio, consuelo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;La neuropsicología cree que este tipo de afecciones se deben a una lesión cerebral o a un trauma profundo que bloquea nuestra memoria emocional. Estos individuos se muestran distantes, imperturbables ante las desgracias o dichas ajenas; igualmente, son incapaces de responder con tristeza o alegría ante situaciones de displacer o placer personales. Aquellas personas que padecen esta disfunción son inmunes a las adicciones. Quizá esto pueda parecer a algunos una ventaja, pero no lo es. Un neuroapático es capaz de ponerse de todo sin sentir los efectos fisiológicos de la droga, lo cual supone un riesgo considerable para su integridad. Asimismo, no sabe discriminar entre un peligro real y otro ficticio; simplemente no reconoce ninguna situación de desprotección, comportándose siempre de forma lógica y ordenada, guiándose por criterios racionales y sistemáticos. Estos enfermos no procesan la información sensorial de su cuerpo; en su lugar hacen uso directo de sus lóbulos frontales a la hora de orientarse y tomar decisiones, sin evaluar los aspectos emocionales de sus conductas. En casos graves, esto puede generar disfunciones psicofisiológicas, como incapacidad de placer sexual o asociabilidad autista. El sistema límbico de estos individuos ha dejado de funcionar. La amígdala, que nos avisa de los peligros, está desactivada, y con ello también la capacidad de reconocer emociones propias y ajenas. Si a un individuo aquejado de esta incapacidad le mostrásemos una serie de imágenes, unas de gestos emocionales y otras de signos u objetos neutros, su cerebro reaccionaría de igual forma ante cualquiera de los dos grupos. Una persona sana presentaría una actividad mayor de su amígdala ante aquellas imágenes que expresan emociones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El paciente ataráxico sería un excelente jugador de póker. Difícilmente podríamos notar si su estrategia se trata de un farol o no, ya que un oponente perspicaz no sería capaz de notar conductas asociadas a la ansiedad o el nerviosismo (hiperflexión muscular, movimientos rápidos de manos, tics). Este tipo de individuos no necesita autocontrolarse; su cerebro reacciona de manera racional ante una rutina o costumbre. Solo es posible cortocircuitar su estabilidad a través de conductas aleatorias que le desvíen de su planificación. Este comportamiento es habitual en personas con fobias, manías, autismos y trastornos obsesivo-compulsivos; establecen a través de la rutina un reequilibrio homeostático de su psique. El desvío de la ruta preestablecida les angustia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;A priori, se supone que estamos programados para sentir dolor o placer, y que estas sensaciones son necesarios para encontrar nuestro equilibrio personal. Quienes carecen de esta capacidad connatural están irremediablemente condenados a la infelicidad. El dolor es un componente esencial, una condición sine qua non para ser felices. ¡Triste de aquel que atraviesa este páramo aciago sin perturbarse ni aliviar al aflijido! Si existe un infierno, a él está destinado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: right; font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ramón Besonías Román&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-7405222193895224961?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/7405222193895224961/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/ataraxia.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7405222193895224961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7405222193895224961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/ataraxia.html' title='Ataraxia'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-UbKeiUvimTQ/TmEvmBlHs4I/AAAAAAAAAIk/fjVkbe6SWt0/s72-c/1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-1350220781422925088</id><published>2011-09-03T01:41:00.006+02:00</published><updated>2011-09-03T21:00:42.397+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>Sacrivicio</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-o1qgbAKiJYI/TmFmt4nA5-I/AAAAAAAAA6E/JM5t54H7WSk/s1600/brueghel+La+pereza.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="244px" src="http://1.bp.blogspot.com/-o1qgbAKiJYI/TmFmt4nA5-I/AAAAAAAAA6E/JM5t54H7WSk/s320/brueghel+La+pereza.jpg" width="320px" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: courier new; font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: courier new; font-size: 85%; font-style: italic;"&gt;Pieter Brueghel el Viejo&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pereza es la reina de los vicios y yo le rindo culto entre bostezos. Me temo que si no fuera por ella, ya me habría entregado desmadejadamente a los demás (vicios); pero eso significaría un gran esfuerzo, que me ahorro gracias a ella. Hay quien la relaciona -y hasta la confunde- con la vida contemplativa, tan ligada a la ascética&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;y a los rituales de las religiones y filosofías orientales; mas ello supondría una cierta movilización espiritual, una expectativa de trascendencia. Y la pereza no es eso, sino pura pasividad, sin atisbo de virtud: ni hace nada ni &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;nada espera. Ni es potencia ni es acto. Ni siquiera hace bueno aquello de que la montaña venga a Mahoma, porque ni por todos los dioses y sus paraísos renunciaría el perezoso &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;a su &lt;b style="color: #993399;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;dolce far niente&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, a su siesta letárgica, a cambio de un nirvana o un éxtasis místico, tan sacrificados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;La molicie, por lo demás, provoca escasos daños colaterales o, en todo caso, leves daños a terceros.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;Desactiva las pulsiones más agresivas y autodestructivas, asociadas a los otros seis vicio-pecados capitales, lo que nos permite consumir escasísimas energías. Es, pues, un vicio ecológico. Para colmo es un buen sucedáneo de la lascivia, por cuanto un sueño erótico (que suele producirse con saludable periodicidad biológica), nos deparará, a buen seguro, el desahogo de la correspondiente polución –nocturna o no- sin los riesgos, costes y estertores de la &lt;b style="color: #993399;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;petite mort&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;La vagancia, por si fuera poco, es terreno abonado para la amistad: ¿No es el perro, acaso, el mejor amigo del hombre? ¿Por qué no puede el hombre ser, a su vez, perro? Y ya que hablamos de animales, qué me decís del león macho, nada menos que el Rey de la Selva, sentado siempre en el trono herbáceo de la sabana, sin darle un palo al agua. (Uno, en la sábana, que para el caso es lo mismo).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;En fin, entenderán ustedes que no escriba ni una línea más: ¡Uf!, qué pereza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-weight: bold; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;Miguel&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" height="266" src="http://2.gvt0.com/vi/6iY42e1a7wY/0.jpg" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/6iY42e1a7wY&amp;amp;fs=1&amp;amp;source=uds"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/6iY42e1a7wY&amp;amp;fs=1&amp;amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash" height="266" width="320"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-1350220781422925088?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/1350220781422925088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/sacrivicio.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1350220781422925088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1350220781422925088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/sacrivicio.html' title='Sacrivicio'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-o1qgbAKiJYI/TmFmt4nA5-I/AAAAAAAAA6E/JM5t54H7WSk/s72-c/brueghel+La+pereza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-1513735955602717219</id><published>2011-09-01T04:45:00.012+02:00</published><updated>2011-09-01T11:53:18.252+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Tu vicio, mi vicio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;"Yo tengo un vicio barato y antes que nada, legal. Gozo de anonimato que me da la oscuridad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Drexler, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tu voyeur &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Llevaba una existencia mediocre hasta que descubrí sus mieles. Para ser sincera, llevaba una existencia cobarde. Todo en mi vida era moderado, pautado, previsible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi iniciador fue Vlad, barbero en El Salvador. Me descubrió en un foro de arte y abrió para mí la puerta de un mundo virtual infinito y desconocido. Nos regalamos una mentira perfecta donde -una hora al día- eramos deseables, jóvenes y amados. La lección que aprendí con él fue que no tenía que conformarme con ser sólo yo, pudiendo ser tantas. Por eso, siendo aún Andrea, la novia de Vlad, me convertí en Tereza. Tereza tenía los ojos verdes y los labios carnosos, hablaba mal español porque era brasilera recién llegada al país. Los hombres morían por ella. Sin embargo, su inocencia era lo que más los cautivaba. Ángel nos enseñó a disfrutar del sexo virtual. Tenía el amor de Vlad y el sexo cariñoso de Ángel, pero quería más. Por eso nació Paula, que era una rubia pasional. Con ella fuí amante de un hacendado santafecino, pasajera lujuriosa de un taxista, puta cara en el Mapa del Placer porteño. Aprendí que los hombres necesitan recitar su verso mejor y su verborragia de piropos aún cuando pagan por sexo. Cuando me cansé de la agresión de Paula, nació Angelina. Era sumisa y dócil. Disfruté con ella el gozo del amor masoquista sin sufrir ni un misero dolor. A Carla le gustaba tener sexo en chats públicos: era exhibicionista. Cecilia era bisexual. A Natalia le gustaba el sexo grupal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo soy una simple ama de casa con un vicio: ser la diosa de un mundo paralelo, donde las Evas no necesitan costilla para nacer y las tentaciones están permitidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:small;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-1513735955602717219?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/1513735955602717219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/tu-vicio-mi-vicio.html#comment-form' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1513735955602717219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1513735955602717219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/09/tu-vicio-mi-vicio.html' title='Tu vicio, mi vicio'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6966443957485707361</id><published>2011-08-30T01:42:00.004+02:00</published><updated>2011-08-30T16:19:00.745+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>Todas hieren...</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ODqhdXhaQI8/TlwkE1vz43I/AAAAAAAAKfA/QCCvFmnDpec/s1600/250px-Jcollier.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-ODqhdXhaQI8/TlwkE1vz43I/AAAAAAAAKfA/QCCvFmnDpec/s400/250px-Jcollier.jpg" border="0" height="400" width="271" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/goog_1715682257"&gt;&lt;i&gt;Tannhäuser en el Venusberg&lt;/i&gt;. Óleo de&lt;/a&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tannh%C3%A4user"&gt; J. Collier, 1901&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;«Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más  allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la  puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como  lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.»&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;Roy Blatty&lt;/i&gt; / Blade Runner &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;(En la cama, expiando, dando un sí y un no, más allá que acá, en el hilo de luz en donde la vida y la muerte se miran de frente...)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;b&gt;Habla el moribundo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Tengo conmigo mismo la sana costumbre de no contrariarme. La tengo sin atisbo de rubor y la aplico con mimo sin que me importe quién me observe o a quién importune. Malogra esta rutina de mi alma el concierto ajeno, el mal hábito de examinar con lupa el proceder ajeno y de hurgar en lo que no es propio ni nos compete. Poseo vicios que no sabría explicar y probablemente lo sean y exhiban grandeza y hasta noble fuste precisamente porque las palabras, las torpes palabras, no sepan contarlos a quienes no los disfrutan. Porque dejadme que os diga: los vicios se incrustan en el espíritu como ninguna otra cosa que yo conozca, se hacen cauce de júbilo en la sangre y torrente de placer en la cabeza, que es el órgano censor de lo que el corazón va pidiendo para su banquete de gozos. Siendo viejo y viendo en puertas la caricia de la parca, he querido hoy pensar en mí como un pecador grandioso, uno a salvo de la conciencia, cauteloso en no perder la compostura, ejecutar en público procederes aceptables y deleitarme hasta el desmayo en vicios privados, en pecados domésticos, escondidos en ocasiones, inevitablemente manifiestos en otras. Moriré con el cuerpo contento de vértigo y de riesgos, enfermo de todo lo bueno y de todo lo malo que a mano se me puso, y fue mucho, lo juro. Fue tanto que mi memoria no alcanza a ordenar los festínes y desisto de la idea de esforzarme en recordar algunos y en no traer otros. Os diré que sólo viví para esos placeres, aunque aparentara oficios vulgares que únicamente procuran alegrías vulgares. Las mías más de adentro estallan en mi pecho como un fuego de artificio que iluminara el orbe. He visto yo cosas que vosotros no creeríais, he sentido el espasmo de Dios en mi carne al cincelar con mi lengua el origen del mundo entre las piernas de mil mujeres, he volado al abismo de las mismas tinieblas al probar sustancias que parecerían manjar promiscuo de los ángeles más lascivos, he regresado al mundo y he sentido en mi alma el ruido que la vida ofrece a la muerte para que no me lleve en uno de esos trances de luz y de sombra, pero ahora no tengo fuerza y me duele el mundo desde que abre el sol hasta que se despeña en la oscuridad a la que pertenezco. Soy un hijo oscuro de un dios oscuro y he vivido en la oscuridad y a ella regreso. No busquen entre mis pertenencias restos de esta vida crápula, pecadora y viciosa que he llevado a límites escandalosos, no crean que nada de lo que yo he vivido puede registrarse en un texto o puede recitarlo un poeta con una lira en los patios del universo. Se irán conmigo mis pecados, los conduciré con amor infinito al último cobijo en donde mi alma repose. Y si no hay reposo y no hay dios y nada hay después de esta travesía de locura y de fuego, tendré en el último aliento la dicha de repasar en un instante la fiebre y el vértigo, el peso formidable de haber vivido como sólo puede vivir un pecador absoluto, &lt;i&gt;un fistro, te das cuen..? Ahora os dejo, parto, me voy al Corte Inglés a comprar un libro de Bucay. Me han dicho que si me lo leo entero tengo garantías de que mis pecados se borrarán como si un confesionario express (tipo Retiro) surgiera de la nada y un sacerdote me limpiara como sólo los sacerdotes, cuando se esmeran, saben hacerlo. Ustedes, pecadores que leen, entienden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6966443957485707361?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6966443957485707361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/todas-hieren.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6966443957485707361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6966443957485707361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/todas-hieren.html' title='Todas hieren...'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ODqhdXhaQI8/TlwkE1vz43I/AAAAAAAAKfA/QCCvFmnDpec/s72-c/250px-Jcollier.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-1950585272439570348</id><published>2011-08-28T17:08:00.006+02:00</published><updated>2011-08-28T17:17:10.863+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Juegos reunidos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-fcsw8uOTlYM/TlpbkuHPKeI/AAAAAAAAAII/hyPBMpUEl1I/s1600/3.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 398px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-fcsw8uOTlYM/TlpbkuHPKeI/AAAAAAAAAII/hyPBMpUEl1I/s400/3.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645925769274141154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;1. EL PEÓN: No me fío del alfil ni del caballo: nunca los ves venir de frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. EL CABALLO: ¡El que se inventó mi movimiento era un hijo de persa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. LA SOTA DE BASTOS: Pues no sé por qué la J de piques y las otras tres se dan tanto bombo: son como yo hacen el mismo trabajo, ocupan el mismo lugar jerárquico… Lo único especial es que hicieron un máster en Francia, y eso tiene mucho prestigio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. EL BALÓN (hablando de la comba): Ya se sabe lo que quiere decir “cuerda floja”. ¡A saber si con esa cuerda no han ahorcado a nadie de la familia de la nena!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. UN NAIPE: A mí, los ases me parecen unos pijos. OTRO: ¡Es verdad! En cambio, el comodín, con esa cara de mono que tiene, y qué deseos despierta en todo el mundo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. LA CANICA: Yo daría cualquier cosa por salir del hoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2VMjMfqVSZo/TlpbghFd81I/AAAAAAAAAIA/kI5714hShuM/s1600/2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-2VMjMfqVSZo/TlpbghFd81I/AAAAAAAAAIA/kI5714hShuM/s400/2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645925697057583954" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;7. LA FICHA AZUL: El dado no es de fiar… a ver, con seis caras…  Aunque no se puede negar que tiene personalidad: está en todos los saraos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. LA FICHA VERDE: Ni que la vida fuera un circo. ¿A quién se le ocurriría esto de las serpientes y las escaleras? Toda la vida de arriba para abajo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. LA OCA: No me explico por qué sigo mi relación con el parchís, siempre tan rectilíneo, tan previsible, tan cuadriculado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. EL TENTETIESO: No sé, no sé… me parece adivinar en los demás una secreta envidia que no soy capaz de explicarme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. EL TRICICLO: Cuando aprenda a montar al nene sin que se me caiga, me quitarán las ruedas pequeñas y pareceré mayor. ¡Tengo unas ganas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. EL SEIS DOBLE: No son manías: todos quieren deshacerse de mí o ahorcarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Gqi3xDWAn4U/Tlpbd20Z-SI/AAAAAAAAAH4/F-9Dk9u0Orc/s1600/1.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 283px; height: 283px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-Gqi3xDWAn4U/Tlpbd20Z-SI/AAAAAAAAAH4/F-9Dk9u0Orc/s400/1.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645925651351992610" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Alberto Granados&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-1950585272439570348?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/1950585272439570348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/juegos-reunidos.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1950585272439570348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/1950585272439570348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/juegos-reunidos.html' title='Juegos reunidos'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-fcsw8uOTlYM/TlpbkuHPKeI/AAAAAAAAAII/hyPBMpUEl1I/s72-c/3.png' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6710940397607065998</id><published>2011-08-25T00:01:00.003+02:00</published><updated>2011-08-28T18:33:22.210+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Una calle empedrada y sin salida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-I2Vz-v366mA/TkJ9MPbcZcI/AAAAAAAAAHo/tH2uxg2WPoQ/s1600/mi%2Binfancia%2Bde%2Bjuegos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 268px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-I2Vz-v366mA/TkJ9MPbcZcI/AAAAAAAAAHo/tH2uxg2WPoQ/s400/mi%2Binfancia%2Bde%2Bjuegos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5639207332674823618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Me críe en una calle empedrada y sin salida. Apenas entraban coches, circunstancia que nos permitía desfogar nuestra ilimitada imaginación sin apenas injerencias. La calle terminaba en un edificio a través del que solo se podía acceder entrando por la puerta trasera de unos recreativos o de otra puerta que permanecía cerrada casi siempre y de la que inventábamos macabras historias que alimentaban nuestra comprensión del mundo adulto; unas veces era un nido de etarras, otras un prostíbulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivía en un barrio formado principalmente por emigrantes andaluces, gallegos y extremeños, que vieron en Euskadi una fértil tierra de las oportunidades. Mis amigos eran en su mayoría hijos de estos emigrantes. Por entonces, apenas jugábamos en casa, a no ser que fuera el cumpleaños de un amigo o el tuyo propio, o quedaras con ellos para probar los juguetes que te habían regalado recientemente. Todos mis recuerdos de juegos colectivos tienen lugar en la calle, aquella calle empedrada y sin salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra peculiaridad de mi calle era que encima de mi edificio el ayuntamiento de Barakaldo tenía su servicio de camiones de recogida de basura. Aunque parezca mentira, esta circunstancia no convertía mi calle en un lugar insano y apestoso; los camiones llegaban al hangar ya vacíos y aseados. Aunque la mayoría de ellos permanecían resguardados, en ocasiones dejaban en la calle alguno de ellos, convirtiéndose a los ojos de un niño en diligencias protagonistas de un western. Subíamos a aquellos gigantes con ruedas e inventábamos historias acerca de policías implacables, asesinos sin moral (pero seductores), pistoleros con cara de perro y demás arquetipos a la moda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi calle había una cabina de teléfono, pero no era la cabina en sí lo que la convertía en un objeto de deseo infantil. La virtud de esa cabina residía en el hecho de estar instalada en una esquina. Esta característica convertía a aquel espacio en un candidato privilegiado para montar puestos de mando estratégicos y fortificaciones inexpugnables. Las construíamos con cajas de fruta que robábamos en la plaza de abastos. Por entonces, todos los productos comestibles se entregaban en cajas de madera, apuntaladas con grapas. Aquello que para un frutero era un incordio una vez colocada la mercancía sobre el mostrador, para nosotros se convertía en materia prima de nuestras edificaciones militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy muchos padres se quejan de que los videojuegos provocan en sus hijos nerviosismo y agresividad. Cuando era niño, no existían juegos electrónicos, ordenadores ni móviles, pero nuestros juegos no eran por ello menos expeditivos. La única circunstancia que los diferenciaba de aquellos con los que se distraen hoy los niños reside en que el contexto en el que se desarrollaban nuestras aventuras no era virtual; jugábamos a bandidos, pistoleros, policías, vampiros, princesas en apuros, soldados sin miedo... en la calle, gesticulando los ademanes de nuestros personajes, disfrazándonos con su atuendo, emulando en vivo sus hazañas. En nuestros juegos había escenografía, atrezo, incluso efectos especiales. Todas las características que un programador simula para que su videojuego consiga meter al niño en la acción, convirtiéndose durante ese instante en el protagonista, nosotros las elaborábamos a mano o extraídas de retales y objetos robados de nuestra casa. Éramos directores, guionistas, actores de nuestro propia película. Esto provocaba en no pocas ocasiones accidentes involuntarios: pedradas, caídas cuerpo a tierra, un dardo fuera de ruta, clavado en la rodilla de algún inocente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mejores recuerdos de mis juegos de infancia tienen como escenario aquella calle empedrada y sin salida. Años después la asfaltaron y se llenó de coches. Nunca volvió a ser la misma, nunca volvimos a ser los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* El niño del centro de la foto soy yo (era yo), flanqueado por dos niños uniformados cuyos nombres desconozco y de los que ya no me queda siquiera un leve recuerdo. Me encanta esta foto, me observo feliz, deshinibido, agreste. Así es como me gusta recordarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=" font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;Ramón Besonías Román&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6710940397607065998?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6710940397607065998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/una-calle-empedrada-y-sin-salida.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6710940397607065998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6710940397607065998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/una-calle-empedrada-y-sin-salida.html' title='Una calle empedrada y sin salida'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-I2Vz-v366mA/TkJ9MPbcZcI/AAAAAAAAAHo/tH2uxg2WPoQ/s72-c/mi%2Binfancia%2Bde%2Bjuegos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6049662590172578871</id><published>2011-08-24T11:01:00.001+02:00</published><updated>2011-08-24T11:08:40.546+02:00</updated><title type='text'>Rien ne va  plus</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zIxQDqbNXp0/TlS4rj3ly-I/AAAAAAAAA50/A0fnxmuXJLs/s1600/ruletamundo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320px" qaa="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-zIxQDqbNXp0/TlS4rj3ly-I/AAAAAAAAA50/A0fnxmuXJLs/s320/ruletamundo.jpg" width="213px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;El jugador tiene muy mala prensa, vicioso y amoral, con su sino de perdedor escrito en la frente. Un halo de fracaso lo acompaña y ronda la ruina con pasos melancólicos. Pero no todo en&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;él es despreciable. En la comedia humana que es la vida, es un gran actor que interpreta su papel, arriesgando todo &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;lo que tiene por un sueño. No es un mediocre como los que no apuestan. Tiene madera de héroe, de santo o de gánster,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;aunque sacrifique en el camino el triunfo vulgar de la rutina. Confía a las estrellas su destino escrito en los dados, en los naipes&amp;nbsp;y en el girar de la ruleta, rastreando&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;en su vorágine no sólo su niñez, pletórica de juegos, sino su propio origen y el de su especie, fruto de infinitesimales conjuros del azar. También sabe escrutar los signos del destino que está&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;escrito en la noche; la cábala, los posos, la buena y mala estrella, le muestran sus&amp;nbsp;seductoras caras, del cero al infinito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New';"&gt;En la infancia todo es juego&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y se expresa con toda la pasión que el mismo nos suscita hasta caer exhaustos. Jugadores y jugados; solos o acompañados. En el juego infantil intuimos el misterio de cuanto nos rodea, de lo que nos ha sido revelado y de lo que ignoraremos para siempre. Mas es en ese tablero donde podemos elegir, aun acechados por la incertidumbre. Jugamos a construir el castillo de arena en la playa como un acto de libertad creadora, pero sabiendo que las olas lo arrasarán, pues tal es su destino, para aprender así el juego de la vida. Y no hay razón que pueda con la fuerza irresistible del azar. Sin emoción ni riesgo, no hay juego. Y&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;para que haya juego tenemos que reconstruir una y otra vez&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;el castillo en la arena. Hagan juego señores, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;rien ne va plus&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/oG7EUrQgjEg/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/oG7EUrQgjEg&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/oG7EUrQgjEg&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Miguel&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-6049662590172578871?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/6049662590172578871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/rien-ne-va-plus.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6049662590172578871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/6049662590172578871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/rien-ne-va-plus.html' title='Rien ne va  plus'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zIxQDqbNXp0/TlS4rj3ly-I/AAAAAAAAA50/A0fnxmuXJLs/s72-c/ruletamundo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-2461567513051087795</id><published>2011-08-23T01:48:00.003+02:00</published><updated>2011-08-24T00:48:24.611+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>Juegos de seducción</title><content type='html'>&lt;h5 style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal;color:black;" &gt;¿No le gustaría no ir mañana a trabajar y no pedirle a nadie excusas, para jugar al juego que mejor juega y que más le gusta...?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h5 style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal;color:black;" &gt;JMS&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h5 style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:100%;color:black;"  &gt;Era un experto. Conocía como pocos las reglas y las trampas del juego. Comenzó en las ligas menores y pronto los premios le quedaron chicos; se animó a ir por más y siguió ganando. Descubrió que las estrategias que podían parecer simples eran las que más resultado daban. Aprendió cuál era el momento exacto para avanzar y para redoblar la apuesta. Nunca perdió, aunque algunas veces abandonó, interesado por la aparición de un premio mayor. Aunque, claro está, el premio no era lo excitante; lo excitante era el juego. Y si había rivales, mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h5 style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:100%;color:black;"  &gt;Era una experta. Conocía como pocas las reglas y a los tramposos. Descubrió que jugar a que creía en el juego del otro era la mejor estrategia. Aprendió cuál era el momento exacto para abandonar ilesa. Nunca perdió, aunque algunas veces abandonó antes de tiempo. El premio era irrelevante. Le gustaba el despliegue de pequeños detalles que usaban para ganar. Y si había más de un jugador en vista, mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h5 style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:100%;color:black;"  &gt;Desde hace un tiempo se miran, se miden y juegan, sabiendo que en esta partida no hay premio ni ganador.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;br /&gt;&lt;h5 style="TEXT-ALIGN: justify" align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:100%;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-2461567513051087795?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/2461567513051087795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/juegos-de-seduccion.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2461567513051087795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/2461567513051087795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/juegos-de-seduccion.html' title='Juegos de seducción'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8032894348048458396</id><published>2011-08-18T19:03:00.001+02:00</published><updated>2011-08-19T11:35:02.727+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>Jugamos para no pensar en la muerte</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;No dejamos nunca de jugar. Se confunden o se olvidan las reglas, pero persiste la naturaleza misma del juego, su creación de un mundo ajeno al mundo, la constatacióm casi brutal de la hondura moral del juego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;No dejando jamás de jugar evitamos, quizà sin conciencia, la fuga del niño. A pesar de que exhibamos indicios fiables de que abandonamos la infsncia e ingresamos en lo más acendradamente adulto, tutelamos, con pudor, con afecto, al niño dentro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Jugamos a amar y a desamar. En esa condición un poco velada de puro juego el amor no hiere si flaquea. Tampoco es un mal recurso para sobrellevar el peso de los días. No albergamos ansias de eternidad porque ningún juego dura para siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Mientras jugamos distraemos el alma de asuntos que la dañan. Jugar es, en todas las edades, un fantástico mecanismo de defensa, una trinchera confortable, un búnker contra los festínes del miedo o de la soledad o del hastío. En cierto modo, el arte es un espejo muy trabajado del juego. El cine es una extensión del juego. O la literatura. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Finaliza la película o concluye la lectura y regresamos, en ocasiones violentamente a la áspera realidad. Por eso aceptamos que el juego administre cierta parte de la vida. La otra, la seria, la que no juega, es normalmente la que nos enferma, la que más dolor causa. Jugamos para no pensar en la muerte. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-weight: bold;"&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8032894348048458396?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8032894348048458396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/jugamos-para-no-pensar-en-la-muerte.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8032894348048458396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8032894348048458396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/jugamos-para-no-pensar-en-la-muerte.html' title='Jugamos para no pensar en la muerte'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-8418561892787446776</id><published>2011-08-17T00:01:00.001+02:00</published><updated>2011-08-17T00:01:01.662+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Divinos apuntes autobiográficos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Estas memorias sólo pretenden dejar alguna evidencia de mi enorme fracaso, cuya dimensión tal vez resulte inabarcable para las mentes de esos desvalidos seres humanos que hice aparecer en un momento de fallida demencia creadora, en una vana tentativa de conseguir la admiración de mis padres, hermanos y vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llaman Dios y me han ido adorando durante milenios con la incomprensión que les confiere su estúpida pequeñez. Me han atribuido unas capacidades de las que en realidad carezco: no soy eterno, ni omnipresente, omnisciente, todopoderoso, bueno, inmutable… ¡qué más hubiera querido yo!. Tampoco soy tres Personas, ni tuve un hijo a través de una muchacha virgen y un carpintero, como no tengo nada que ver con palomas, lenguas de fuego, jardines edénicos, paraísos bobalicones e insulsos o infiernos sádicos y siniestros. Todo eso son sólo los dogmas que unos espabilados han ido sembrando para hacerse con una parcela de poder que implica una previa proximidad conmigo, un privilegiado acercamiento a lo que supuestamente deseo revelarles, un conocimiento directo de mis designios… ¡como si yo tuviera verdades irrefutables, designios destinados a cumplirse o proximidades reveladas o compartidas con nadie!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy sólo un miembro más de mi comunidad. Uno de los más torpes, según se desprende de los brillantes resultados que han ido alcanzando los demás frente a la  tristeza y la poquedad de mis logros. Ellos han sido capaces de generar auténticos ámbitos de armonía, de belleza y felicidad, mientras que, pese a mi esfuerzo, sólo fui capaz de crear un universo fallido, lleno de accidentes que mis cálculos chapuceros nunca pudieron prever ni prevenir. Además, empecé a crear seres que deberían haber convivido en paz pero que, por algún problema que no consigo explicarme, salieron díscolos, ambiciosos, agresivos… auténticos depredadores, de los que mis favoritos resultaron ser los peores, aunque jamás lo hayan aceptado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZYyRfcJAh4Q/Tkbz8fKuqhI/AAAAAAAAAHw/CnObbveqHgA/s1600/317_1_%257E1.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 309px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-ZYyRfcJAh4Q/Tkbz8fKuqhI/AAAAAAAAAHw/CnObbveqHgA/s400/317_1_%257E1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640463803812325906" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Tapiz de la Creación, catedral de Gerona, s. XVI&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Es cierto lo que todos dicen: hace ya mucho que soy una criatura senil, próxima al desamparo, a la decrepitud, a la extinción, pero los demás censuraban mi existencia improductiva y cuando me decidí a llevar a cabo mi Creación tal vez era demasiado tarde… No quedó contento nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que mi fin está próximo y sufro por esas criaturas que creé, cada vez más desvalidas, más indefensas ante mí, ante sí mismas… Los tengo casi abandonados. Los fallos se acumulan y ni tengo idea de cómo arreglarlos ni ganas de esforzarme por encontrar una solución. A veces pienso que no debo dejarlos abandonados al azar cuando yo esté a punto de desaparecer: sería más piadoso eliminarlos antes de que mi universo y yo mismo nos deshagamos y quedemos sólo como una cósmica pesadilla de un profeta estúpido. Tal vez así, todos encontremos el descanso a tanto fracaso, a tanto dolor. Un descanso (esta vez sí) eterno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=" font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;Alberto Granados&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-8418561892787446776?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/8418561892787446776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/divinos-apuntes-autobiograficos.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8418561892787446776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/8418561892787446776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/divinos-apuntes-autobiograficos.html' title='Divinos apuntes autobiográficos'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ZYyRfcJAh4Q/Tkbz8fKuqhI/AAAAAAAAAHw/CnObbveqHgA/s72-c/317_1_%257E1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5676826050273096789</id><published>2011-08-15T00:01:00.003+02:00</published><updated>2011-08-15T13:26:35.720+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ramón'/><title type='text'>Retablo y coda</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;Retablo popular&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;I&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Lorenzo  Ruiz, pa' servirle a usté y a Dios... ¿Cómo dice?, ¿que si creo en  Dios? ¡Pero qué cosas tiene usté! Claro que sí. Na' má destetarme mi  madre, me hizo hermano del Santo Cristo de la Espina, y hasta hoy.  Porque eso se lleva en la sangre, ¿sabe usté? O lo tienes, o no lo  tienes. Así de claro. ¿Que cómo lo sé? Pues se sabe, na' má. Te sale del  corazón, te entra un revoltijo en las entrañas, que te entra unas ganas  de llorar, o reír, no se sabe. Esas cosas no se pueden explicar, ¿sabe  usté?... ¿Usté cree en Dios? ¿No? ¡Várgame Dios!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;II&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;¿Mi  nombre? Jose, José Guerrero. Pero me llaman Pepe... ¿Creer en Dios?  Pues... en algo hay que creer, ¿no? Algo tiene que haber, no te vas a  morir y ya está. ¿Qué sentido tendría entonces todo esto?... ¿A misa?  No, no voy. Bueno, en bodas, comuniones y esas cosas. ¡Ya me  entiendes!... Sí, me casé por la Iglesia. Ya sabes, tiran más dos  tetas... ¿La Iglesia? No, yo creo en Dios, pero a los curas ni agua.  ¡Menudo negocio tienen montado! El día que regalen a los pobres todas  sus posesiones yo vuelvo a misa. Cuando las ranas críen pelos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;III&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Juan  Carlos. ¿Dios? No, no creo. Soy ateo. Eso de la religión es un invento  de la Iglesia para tener al personal atontado. El Ratzinger ese, menudo  pájaro. Si por él fuera, volveríamos a los tiempos de la Inquisición. La  Iglesia, cuanto más lejos... A mí, mientras no se metan con mis ideas,  ya pueden hacer lo que quieran. Cada cual tiene su opinión. Pero que no  me vengan diciendo cómo tengo que follar o en qué tengo que creer...  ¿Que si creo en un ser superior o en la vida eterna? No. Para seres  superiores ya tuvimos a Hitler, y mira cómo nos fue. Todos nacemos solos  y morimos solos. Somos un animal más y puede que dentro de miles de  años ni existamos como especie. ¡Piénselo!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:courier new;" &gt;Coda biográfica&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Uno  de los más vívidos recuerdos acerca de mi introducción en el complejo  universo espiritual tuvo lugar en una sala de cine. No sé muy bien por  qué los padres salesianos eligieron ese lugar para entrenarnos en los  ritos prescriptivos de la Primera Comunión. Supongo que no encontraron  otro espacio que cumpliera con las condiciones idóneas que exigía una  experiencia como aquella: la sala de cine era amplia y de luz tenue,  virtudes ambientales que se ajustan al dedillo a lo que pide una primera  confesión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Recuerdo que nos llamaron a todos los futuros jabatos  de Dios, que en breve íbamos a tener la dicha de recibir la Primera  Comunión. Nos dispusieron en fila, a lo largo de uno de los laterales de  la sala de cine. Nunca hubiéramos imaginado que aquel lugar pudiera  servir para tales asuntos. Nosotros teníamos asociado la sala de cine  con otras emociones. Allí había visto películas como &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:courier new;" &gt;Le llamaban Trinidad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;  y varias de Bruce Lee. El hecho de tener que intimar con Dios en el  mismo espacio en donde decenas de personajes habían encontrado la muerte  a manos de sanguinarios yakuzas o pistoleros a sueldo provocaba en mí  una sensación ambivalente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;No fui el primero de la larga fila de  futuros comulgantes. Observé durante un buen tiempo cómo mis compañeros  se acercaban uno a uno hacia el sacerdote, que estaba sentado en una de  las butacas, esperándonos para escuchar nuestros pecados. Por entonces  yo era poco más que un inocente ignorante de las complejidades de este  mundo (mucho más aún de las del más allá) y no tenía idea alguna acerca  de la naturaleza de aquel happening religioso; iba a ciegas. Esta  ingenuidad aumentaba mi incertidumbre, que crecía a medida que veía cómo  se acortaba la distancia hacia el sacerdote. Contemplaba cómo mis  compañeros, al llegar junto al confesor, se arrodillaban frente a él y  le hablaban en voz baja. La conversación duraba apenas un minuto,  intervalo que aceleraba la administración del sacramento y aceleraba mi  inquietud.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Me toca a mí, debí pensar. La sensación es similar a  la que me provocaba siendo niño el hecho de irme acercando cada vez más  al momento crucial de montarme en una montaña rusa. Al principio,  sientes alegría y emoción, pero a medida que ves acortarse tiempo y  espacio, el optimismo inicial se torna en costillas en el estómago y  ganas de dar media vuelta. Seguí al pie de la letra el protocolo; me  arrodillé ante el sacerdote y esperé a que él hablara. Después de todo,  no sabía qué debía decir ni cómo comportarme ante él. «Ave María  purísima», comenzó mi confesor. La fórmula me sonaba y sabía cómo  terminaba.  «Sin pecado concebida», respondí, contento de haber superado  con solvencia la primera prueba. «Hijo, confiesa tus pecados. ¿De qué  te arrepientes?». Lo que temía, una pregunta difícil. Sabía lo que era  un pecado, o creía saberlo. Durante un tiempo, pensé en silencio un  catálogo de posibles pecados que pudiera autoimputarme. «A veces, no me  hago caso de mis padres, les miento, no estudio». No recuerdo bien qué  le solté al sacerdote, pero algo así debió ser. «¿Algo más, hijo?».  Pensé unos segundos. «No», concluí aliviado. «Reza tres padrenuestros y  un avemaría, y ten la sincera voluntad de no volver a pecar. Tus pecados  quedan perdonados», replicó con solemnidad mientras aleteaba su mano  pantocrática frente a mí, dibujando una cruz imaginaria en el aire.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Pese  a la sencillez de aquel ritual y la facilidad que ofrecía de poner  limpiar tus pecados, sin tener que realizar onerosos actos de  constricción y ascetismo, le cogí en el futuro una irracional dentera a  la confesión. No creo recordar haberme confesado después de aquel día  más de dos o tres veces hasta hoy. Quizá fuera debido a mi congénita  timidez y reserva, o a la convicción de que uno debe tomarse más de una  copa con alguien para llegar algún día a sincerarse con él. Un  desconocido no se había ganado el derecho a acceder a mis intimidades.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: courier new;font-family:courier new;" &gt;Ramón Besonías Román&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5676826050273096789?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5676826050273096789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/retablo-y-coda.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5676826050273096789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5676826050273096789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/retablo-y-coda.html' title='Retablo y coda'/><author><name>Barra libre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17096023665038523477</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='30' src='http://2.bp.blogspot.com/-EcDoaaYmo3s/TZjEA31w1OI/AAAAAAAAAC4/-pnRPXh2Xqk/s220/logo1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-994958792419268690</id><published>2011-08-13T17:47:00.002+02:00</published><updated>2011-08-13T23:56:26.612+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel'/><title type='text'>¡Oh, Dios! (Reflexiones de un pobre diablo)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-mKHJz5ayaz0/TkWlumT2ZMI/AAAAAAAAA5o/2vgCTCOgmVY/s1600/CREACION.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img naa="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-mKHJz5ayaz0/TkWlumT2ZMI/AAAAAAAAA5o/2vgCTCOgmVY/s320/CREACION.jpg" border="0" height="320px" width="263px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;* Se dice que Dios es amor. Pero no hay más que analizar la invocación universal del título de este post, para cerciorase de que del amor al odio (pluralizado) solo media una letra, ¡y se quedó muda!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Si los poseídos por el demonio están endemoniados, los poseídos por Dios &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt; &lt;/span&gt;¿están endiosados?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Inversión de roles: El hombre creó a Dios a su imagen&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;y conveniencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*¿Todas las cosas de este mundo ocurren por la voluntad de Dios?… ¡Joder!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Si&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;Dios existiera no necesitaría a los teólogos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*El último eslabón de la cadena teológica es que Dios es un misterio insondable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Carezco de datos estadísticos, pero me atrevería a afirmar que la causa no biológica por la que más se ha matado&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;y más se ha muerto en este mundo se llama Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Ser agnóstico, en su condición hamletiana, es creer (o no creer) en un dios tan probable como improbable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*¿Dios es pensamiento o acción?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Si Dios fuera Descartes, diría: “Creo, luego existo” (¿pero creo de crear o creo de creer?).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*El cansancio de Dios es infinito (como lo es todo en su propia naturaleza). Si aceptamos el principio de la creación inmanente, no podemos entender que necesitara descansar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*¿La energía de Dios es científica?: ¿Se crea? ¿Se destruye? ¿O se transforma?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*Más que como a un Dios omnipresente y ubicuo, los desheredados de este mundo lo perciben como&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;“el espíritu de la ausencia”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;*La respuesta más clara –pura diafanidad- de Dios ante nuestras preguntas es su silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;Termino con estas&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;tres citas de Jorge Wagensberg para situar las reflexiones anteriores en las coordenadas del “pensamiento&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;frágil” (humano) que las acotan:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;1ª:&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;La idea de Dios es universal en todas las culturas porque fue favorecida por la selección natural para todos aquellos seres que, habiendo accedido al conocimiento, e intuyendo que éste era útil para vivir en la incertidumbre, entraron en pánico al caer en la cuenta de que no conocían aún nada.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;2ª: Creedor es el que necesita mucho someter su creencia a la colisión con la realidad; crédulo es el&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;  &lt;/span&gt;que lo necesita, pero no mucho; y creyente, el que no lo necesita en absoluto.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;3ª: Las lagunas del conocimiento suelen ser inundaciones de sólidas creencias.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;                                                       &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;                                                      Miguel&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-994958792419268690?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/994958792419268690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/oh-dios-reflexiones-de-un-pobre-diablo.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/994958792419268690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/994958792419268690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/oh-dios-reflexiones-de-un-pobre-diablo.html' title='¡Oh, Dios! (Reflexiones de un pobre diablo)'/><author><name>Miguel Cobo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06382141776389210312</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-wrgnImSFdfg/Tnpll6VQ4WI/AAAAAAAAA6k/eUTuuXXYWoM/s220/149447_1682404344167_1359340034_1766211_7550833_n%255B1%255D.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-mKHJz5ayaz0/TkWlumT2ZMI/AAAAAAAAA5o/2vgCTCOgmVY/s72-c/CREACION.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-5414609263534509783</id><published>2011-08-12T00:10:00.003+02:00</published><updated>2011-08-12T12:10:15.924+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malena'/><title type='text'>La elección</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El sonido del teléfono la interrumpió mientras preparaba la cena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;- Buenas tardes. Te habla Gabriel.&lt;br /&gt;- Discúlpeme, no conozco a ningún Gabriel&lt;br /&gt;- Soy el ángel del Señor.&lt;br /&gt;- ¿Qué señor?&lt;br /&gt;- Tu padre.&lt;br /&gt;- Ah, es un enfermero del geriátrico. Me hubiera dicho antes.&lt;br /&gt;- No, no. De tu Padre Celestial. De tu Dios.&lt;br /&gt;- En este momento no puedo atenderlo. Estoy cocinando. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;Cortó sorprendida. Estaba acostumbrada a que los Testigos de Jehová golpearan su puerta, pero era la primera vez que la llamaban por teléfono.&lt;br /&gt;En seguida, el teléfono vuelve a sonar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;- No cortes, María. Tengo un mensaje importante para vos. El Señor te ha elegido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;- No me interesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;Volvió a cortar. Elegida, ja. A mamá mona con bananas verdes.  Seguro era una promoción telefónica, de esas que te enganchan con el cuento de un premio. ¿Qué venderían? ¿Biblias? El teléfono siguió insistiendo durante un rato, hasta que no le quedó más remedio que atender. Esta vez sonó una voz grave, amedrentadora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- María, te prohíbo que vuelvas a cortar. Si lo haces, conocerás mi ira.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;- Mire, señor, me va bajando el tonito que a mí nadie me prohíbe nada. Ya le dije clarito a su empleado, se lo digo a usted y se lo digo al dueño de la empresa de cuarta donde trabaja, si es necesario. No sé para qué me eligieron, pero no lo quiero. ¿Si? ¿Fui clara? Y manténgame desocupada la línea que me está por llamar mi hermana para pasarme los números ganadores de la quiniela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Gabriel y el Señor se miraron desesperanzados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;- Vamos a tener que esperar otro par de milenios, Gabito. Parece que todavía no están preparados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: courier new;"&gt;- No hay nada que hacer, Señor. Creyentes eran los de antes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: courier new;"&gt;Malena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-5414609263534509783?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/5414609263534509783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/la-eleccion.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5414609263534509783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/5414609263534509783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/la-eleccion.html' title='La elección'/><author><name>Malena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04634316412490295545</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-CE_8-8Z9i38/Ty6X1TQekhI/AAAAAAAAAPw/_ZYuwXvufd4/s220/malena.jpeg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-7021329034037348009</id><published>2011-08-09T14:33:00.002+02:00</published><updated>2011-08-09T16:05:51.926+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emilio'/><title type='text'>Dios está en mi iphone</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-FzamO4NqjtE/TkEfqEJiATI/AAAAAAAAKbM/__yGJK-LwM8/s1600/coltrane.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-FzamO4NqjtE/TkEfqEJiATI/AAAAAAAAKbM/__yGJK-LwM8/s400/coltrane.jpg" border="0" height="305" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;b&gt;I/&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Dios me habla en bebop, me habla en sonetos, me habla en alta definición. Poseo la sensiblidad pertinente para apreciar esos susurros divinos. Los percibo con absoluta nitidez incluso aunque preste poca atención. Hay días en los que estoy verdaderamente cansado, días en los que poco me conforta y casi nada me parece relevante y sin embargo, a pesar de esas adversidades, noto que Dios está a mi vera, tutelando mi ingreso en el sueño, conduciendo mi yo zaherido hacia la dulce armonía del cosmos. Anoche, sin ir más lejos, vi a Dios en una loncha de jamón york que mi hija estaba colocando sobre la rebanada de `pan de molde. Era un Dios sin mayúscula, un dios caprichoso, rudimentario, de escaso apresto filosófico. Un dios sin Kant ni conferencia episcopal. Un dios (digamos) izado a capricho después de pensarlo durante años, de conformarlo a beneficio propio. Es el dios de las pequeñas y de las grandes ocasiones, de los cubitos de hielo en el fondo del vaso y del sol en la almohada nada más clarear el día. Me sería imposible numerar los dioses a los que venero. Uno de ellos es Billy Wilder. Un dios a 24 fotogramas por segundo. Un dios cinético. O cinéfilo. No lo sé. El dios Wilder no es menos dios que el dios Coltrane. Hay noches que me zambullo en Coltrane y pierdo la entera noción de las cosas. Creo en Dios porque creo. Un creer contra un crear. Un mirar arriba, ensimismado, contra un mirar abajo, perplejo. La incertidumbre absoluta. El fuego divino ardiendo alma adentro. La ceremonia universal de la genuflexión ante lo que uno no conoce y ante lo que se hace pequeño. En realidad, oh amigos míos, oh compañeros de travesía, uno cree en Dios o en dios o en d-i-o-s a medida que empequeñece. Que yo pese ciento diez kilos y mida metro ochenta y tantos no importa. Lo que verdaderamente importa es la sensación de mierda seca. De punto en el universo. De bastardillo recién caído en este caldo espeso de moléculas y de agujeros negros. Somos Coltrane soplando en un club, somos el hombre de pronto convertido en un obrero del más allá, en un operario diminuto que labra su porvenir a sabiendas de que le rezarán unos cuantos de los suyos muy a pesar de advertirles de que no le recen. Lo malo de morirse uno es que luego no puede comprobar si se cumplen o no los puntos del testamento. Se muere uno y se encuentra con Coltrane en un vórtice especular de masa deconstruída. O se encuentra con Coltrane en un fragmento de realidad invertida en un universo paralelo. No tengo ninguna duda de la existencia de universos paralelos. En un universo paralelo no se cree en Dios ni en el diablo ni en el hombre Coltrane soplando en un garito de Chicago My favourite things. No se cree en la iglesia ni en la salvación de las almas. Se cree en el puré de patatas, por ejemplo. O se cree en una cimitarra de hierro. Hay universos alternativos en los que el ser humano es más humano que en éste. No existen primas de riesgo ni strippers ni niños pijos saqueando el fondo de inversión del padre mientras se derrumba occidente. Es que no existe occidente. Ni oriente. Ni burkas ni salmos. Un mundo a salvo de la magia, a ver si me explico. Un mundo congregado en torno a muy elementales normas, pero un mundo sin peligro de caer en un abismo de Helm ni desmoronarse porque un hijo de la grandísima puta mande la economía al carajo. El dios en el que creo es un experencia sensible intransferible. Así debería ser el dios en el que crean todos los que creen únicamente en uno. Si uno callara lo que piensa acerca del dios en el que cree no habría guerras ni se levantarían templos para contar a los demás que se comparten creencias y que todos han sido diseminados con la misma pura semilla. La semilla no me alcanzó, lo siento. La vi cerca, la observé con cuidado, la miré con la idea de que podría decirme algo que me enriqueciera, pero pasó de largo y no hice absolutamente nada por pillarla. Adiós, semilla. Hola, Coltrane. Quien dice Coltrane diga usted X. O Lord Byron o Petrarca o Eisenstein. El caso es tener a alguien a mano cuando llegan esos momentos de flaqueza y uno precisa un sostén. A mí me gustaría perderme en el de Roberta Pedon, una hippie de California que triunfó en el posado retro sin caer en el porno. Ni siquiea el soft.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;II/&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Dios me habla en haikus. Un dios contenido, un dios filatélico. Símbolos embutidos en un traje muy precario. El dios en el que no creo es el Dios de las catedrales. No porque no le vea sentido. No tengo argumentos para sostener que exista o que no lo haga. No poseo ninguna información fiable al respecto. Creo con el mismo énfasis con el que los demás lo hacen. Igual hasta por las mismas circunstancias. De pequeño rezaba a Dios cuando intentaba conciliar el sueño. Probaba frases. Hacía (en esa intimidad en la que uno piensa casi en voz alta y hace un balance de cómo ha ido el día o de cómo va la vida) de escritor en ciernes. Todos los niños son, en el fondo, teólogos amateurs. Dicen cosas que luego, en la edad adulta, les produciría rubor. Ay si fuese sólo rubor. El niño es un ser puro al que la pureza le llama con insistencia. Por eso el preceptor religioso le inculca el catecismo fundancional. La idea de un Dios y la idea de un coro arcangélico de devotos que están en el cielo, a salvo de las inclemencias del dow-jones y de la cirrosis hepática. Yo me quiero morir sin más, mire usted. Parezco Rajoy con eso de &lt;i&gt;mire usted&lt;/i&gt;. No sé si creer en Dios puede ser un contradiós. Es la excusa para perfecta para tanta barbarie que dan ganas de creer un poquito y hacer el ganso con coartada. Sobre dios (o sobre Dios o sobre d-i-o-s) se han escrito más páginas que casi sobre ningún otro personaje histórico. La línea más pequeña y la más irrelevante habla de Dios aunque su autor, el más estulto entre los autores, el más zopenco y el de menos talento, no lo sepa. Dios está en la barra de los bares, en la cubierta del Potémkin, en la barba de Walt Whitman, en el sonido que mi iphone proyecta cuando en el whatsapp escribe mi amigo K. Dios está en mi iphone. Está en las tripas de la máquina, en el corazón de la bestia, en el circuito más inteligente de mi teléfono inteligente. Dios en banda ancha, Dios en un fino hilo de cobre que recorre la salita en la que escribo. La acabamos de pintar. Está reluciente. Huele todavía a limpio, a desinfectante, a amoniaco y a lejía. Dios está en la lejía y en los átomos del mistol vajillas. Dios en el Jack Daniel's y Dios en el solo de Chet Baker en Amsterdam poco antes de que le partieran la boca unos traficantes. No temo ser blasfemo. Lo son los otros cuando razonan en su Dios y lo proclaman y airean su mantra de argumentos. Dios es un no-argumento. Se cree sin cortarlo. Al contarlo, al formularlo, se desvanece el efecto y todo es un compromiso intelectual, un querer porque haber visto a tantos haber creído. Siempre pensé en los constructores de catedrales y pensé en lo que les movía, en la fe indesmayable que levantaba un prodigio como ése. Lo hablé con mi amigo Juan Manuel hace pocos días: entré en la catedral de Lugo y me sentí empequeñecido, me sentí una puñetera mierda, me sentí un despojo. Con eso contaba los constructores. Con el efecto empequeñecedor. Con la certeza de que el que entraba en ese templo perdía, por el hecho de entrar, poder sobre sí mismo. Era un acto bélico, una batalla ganada nada más poner el pie en la piedra y contemplar la construcción. Soy un fan de las catedrales del mundo: las visitaría todas. Iría de una en una, tomando notas, haciendo fotos, escribiendo en mi facebook las pinceladas iniciales. Qué no le daría yo a mi feisbuk, oh my friends.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;Posdata:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;Y no he escrito nada sobre la visita del Santo Padre a suelo patrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Emilio Calvo de Mora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1896950872664860557-7021329034037348009?l=espacobarralibre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/feeds/7021329034037348009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/dios-esta-en-mi-iphone.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7021329034037348009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1896950872664860557/posts/default/7021329034037348009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://espacobarralibre.blogspot.com/2011/08/dios-esta-en-mi-iphone.html' title='Dios está en mi iphone'/><author><name>Emilio Calvo de Mora Villar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02670708838283480230</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-Bpgf9uBSehA/Tkjb__9S2xI/AAAAAAAAKeE/eJSqpbEJgQ4/s220/Bill%2BEvans%2BPhotography.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-FzamO4NqjtE/TkEfqEJiATI/AAAAAAAAKbM/__yGJK-LwM8/s72-c/coltrane.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1896950872664860557.post-6268732917887776102</id><published>2011-08-09T00:01:00.000+02:00</published><updated>2011-08-09T00:01:06.262+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alberto'/><title type='text'>Rutinas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;Soy de los que piensan que la vida es mucho más fácil cuando la conviertes en una simple serie de costumbres, de hechos repetitivos que terminan abriéndose paso hasta constituirse en una “segunda naturaleza”, como llamaban al hábito los filósofos de la conducta. Levantarte a la misma hora cada día; comer los mismos alimentos con los mismos sabores, en las mismas cantidades y a las mismas horas; seguir la misma brevísima ruta al negocio y repetir con los escasos clientes esa con
